Personal de La Prensa se exilia tras asedio y persecución del régimen Ortega-Murillo

El periódico confirmó que gran parte de sus trabajadores se vieron obligados a salir de Nicaragua por puntos irregulares después de la detención de dos conductores y el asedio en las viviendas de reporteros y fotógrafos. La dictadura está empeñada en desarticular por completo al diario decano del país

La sede de diario La Prensa continúa tomada por policías del régimen sandinista. Foto de archivo de EFE.

Tras la cacería y asedio que el régimen de Daniel Ortega desató el pasado 6 de julio contra el personal del diario La Prensa, periodistas, fotógrafos y editores se vieron obligados a salir de Nicaragua de forma irregular para resguardar su “seguridad y libertad”, ante la detención de dos conductores del periódico y el allanamiento de viviendas de varios reporteros del diario. Así lo confirmó el diario en su edición web de este 21 de julio. 

“Este nuevo ataque contra el diario, cuyas instalaciones el régimen mantiene tomadas desde agosto de 2021, inició la noche del pasado 6 de julio, cuando la Policía secuestró a dos trabajadores del medio”, informó el medio en su portal web. Asimismo, la publicación confirmó que ambos colaboradores se mantienen detenidos en las celdas de la Dirección Auxilio Judicial, conocida como El Chipote.

El rotativo añadió que los colaboradores se encuentran detenidos después que el Juez Séptimo Penal de Audiencia de Managua, Abelardo Ramos, decretó 90 días de detención para “investigar” a los dos conductores de La Prensa. El diario informó que el juez obró a pedido del fiscal Manuel Rugama, un expolicía y leal de la pareja presidencial, quien fue uno de los verdugos que fabricó el caso de supuesto “lavado de dinero” contra la Fundación Violeta Barrios de Chamorro.

“A los arrestos les siguieron allanamientos a las casas de varios periodistas, fotógrafos y otro personal del medio. Esta situación obligó a La Prensa a poner en resguardo a su personal y posteriormente sacarlo del país. Pese a que el personal no se encuentra en sus viviendas, policías y civiles siguen llegando a sus casas para hostigar a sus familias”, reza el comunicado de La Prensa.

DIVERGENTES ha conocido de varios casos de periodistas de medios de comunicación independientes hostigados por los oficiales. Fuentes judiciales relataron a esta redacción que la Fiscalía podría estar fabricando otro proceso para criminalizar al periodismo independiente. Según La Prensa, la ampliación del plazo de la detención injustificada contra sus trabajadores “es para poder armar un caso contra los detenidos”.

La Prensa también informó que, aunque todo su personal salió del país por puntos ciegos, algunos de ellos huyeron sin llevar sus pasaportes de viaje “o llevando únicamente los documentos vencidos”. Añade que desde hace meses el régimen de Ortega se ha negado a renovar los documentos de viaje de periodistas de medios independientes, “como parte de la represión sistematizada y los ataques a la libertad de prensa”.

Reorganizará la redacción desde el exterior

La Prensa ha enfrentado un acoso sistemático de la dictadura Ortega-Murillo desde 2018, que empezó con un embargo aduanero hasta su confiscación y apresamiento de sus directivos. Archivo.

El periódico, cuya redacción se mantiene confiscada desde junio de 2021, manifestó que ante esta nueva escalada represiva del régimen de Ortega contra el periodismo independiente, su equipo iniciará un proceso de reorganización desde el exterior para poder seguir informando a los nicaragüenses, de la manera que lo han venido haciendo por más de 95 años.

“Los avances tecnológicos y, paradójicamente, la pandemia que obligó trabajar a distancia, nos ha permitido realizar una cobertura completa en el último año, ya que la represión de la dictadura no permitía cobertura in situ desde agosto. La dictadura ha forzado a más de un centenar de periodistas al exilio y mantiene constante asedio a las casas de sus familias o de los comunicadores que aún permanecen en el país”, finalizó.

Por su parte, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) denunció recientemente esta nueva ola de persecución del Gobierno de Nicaragua contra trabajadores del diario La Prensa, y lo responsabilizó por lo que puede sucederle a cada uno de los trabajadores del periódico, “víctimas de abusos, la intolerancia y la falta de respeto a sus derechos fundamentales”.