Durante su campaña electoral, el ahora presidente del Partido Nacional, Nasry Asfura, prometió volver a establecer relaciones con Taiwán, colocándolo dentro de su “triángulo de países amistosos”, junto a Israel y Estados Unidos.
Esto pasó después de que en 2023, la expresidenta Xiomara Castro, del partido Libre, de corte izquierdista, rompió abruptamente relaciones comerciales y diplomáticas con Taiwán y pasó a estrechar lazos con China, país que prometía inversión en infraestructura, educación y manufactura. Estos compromisos, finalmente fueron cumplidos a medias a través de donaciones millonarias y sin el establecimiento de una ruta clara de colaboración entre ambos países con un Tratado de Libre Comercio (TLC) que no logró concretarse.
Después de las declaraciones de Asfura en julio de 2025, a pocos meses de las elecciones, la embajada de China respondió rechazando la posibilidad de que Honduras volviera a establecer relaciones comerciales y diplomáticas con Taiwan, catalogando las declaraciones como “una grave violación al principio de una sola China”.
Después de las elecciones generales a finales de noviembre de 2025, un proceso altamente cuestionado por la injerencia del presidente de los Estados Unidos, la embajada de China en Honduras publicó un post reconociendo el proceso electoral y “respetando la decisión soberana del pueblo y reiterando su apoyo bilateral al Gobierno de Asfura”, a pesar de los cuestionamientos del pasado.
Parsifal D’Sola, director de la Fundación Andrés Bello — Centro de Investigación Chino Latinoamericano—asegura que el posicionamiento sobre China jugó un papel importante en el proceso electoral hondureño, algo que no se ve en otros países de la región.
“Es de hecho de los pocos países donde las relaciones con China, se han convertido en un tema central de las campañas presidenciales, y eso no sucede en ningún otro lado. En el caso de Honduras, China no es este actor que anda del otro lado del planeta, China es un tema doméstico que afecta la vida de los hondureños, entonces eso es un cambio sustancial y que va a permanecer por los próximos años”, apunta el analista.

La relación entre China y Honduras estuvo marcada inicialmente por donaciones que no pasaron desapercibidas. Una de las primeras fue en marzo de 2024, un año después del establecimiento de relaciones diplomáticas y comerciales entre ambos países. China donó 280 millones de dólares (6800 millones de Lempiras) no reembolsables para la restauración de la infraestructura escolar y el equipamiento de centros educativos a nivel nacional.
Después de esto, China ha donado “en calidad de asistencia humanitaria” 2480 millones de lempiras destinados a la construcción de viviendas en el Valle de Sula y el Valle de Quimistán, al norte de Honduras, en diciembre de 2024. Además, el país asiático donó 1332 toneladas de harina de trigo como asistencia alimentaria a 56 municipios a nivel nacional.
Aunque las donaciones fueron realizadas para un segmento determinado, no se establecieron reglas claras en cuanto al tiempo en el que debían ser ejecutados dichos fondos y los funcionarios tampoco ofrecieron mayores declaraciones sobre las ofertas que Honduras haría a China en el marco de la colaboración mutua entre ambos países.
Paralelo a la intención de firma del TLC entre China y Honduras, ambos países también firmaron una veintena de memorandos de entendimiento que daban entrada a colaboración mutua en temas académicos, de comunicaciones, y de posicionamiento geopolítico, en el caso del acuerdo de “La Franja y La Ruta”, uno de los acuerdos más prominentes de China en la región latinoamericana que promete inversión por parte de China en materia de tecnología, conectividad, y desarrollo para los países firmantes.
“Yo, personalmente, soy de la opinión de que entre más abierto mejor”, dijo Salvador Moncada, el exembajador de Honduras en China sobre la secretividad en los acuerdos entre ambos países, y agregó “porque un público informado es un público que puede decidir mejor y con más propiedad”.

Un intenso intercambio
Además, Honduras y China firmaron acuerdos para el establecimiento de ciudades hermanas entre ambos países para intercambios culturales, de educación, salud, comercio y turismo entre San Pedro Sula y Changsha firmado en 2024, del que hasta el momento se desconoce su avance, y otro entre Santa Bárbara y Shengzhou, firmado en 2025, en el que se presentó la inversión de 500 millones de dólares en el departamento a través de proyectos desarrollados por empresas chinas, algo gestionado por el congresista del Partido Libre, German Altamirano.
Altamirano dijo a Contracorriente que, si bien el memorando fue firmado en 2025, muchas de las acciones contempladas en este no pudieron concretarse debido a la falta de acción de los funcionarios del gobierno anterior.
“Lo que no cumplió [Cancillería] fue refrendar el memorándum como tal, porque dentro de este está el intercambio comercial, cultural y sobre el área educativa. Cuando yo empecé a a a gestionar eso, ellos me pidieron un análisis socioeconómico, y cuando se lo llevé al vicecanciller Gerardo Torres, me pasaron con la encargada de temas de China. Ellos estaban asombrados por como yo había conseguido lo que ellos nunca pudieron conseguir con China y el Gobierno hasta me felicitó, sin embargo, estuve pendiente y no hubo forma de que me ayudaran con eso, me decían que lo estaban analizando”, dijo el congresista.
El diputado explicó que hasta el momento, sólo se ha instalado una empresa de capital chino en Arada, municipio de Santa Bárbara, llamada Kratos Tech, subsidiaria de una empresa china, pero constituida legalmente en Honduras. Aunque esta empresa no está vinculada al memorándum de ciudades hermanas, ya tiene un permiso de operación de la alcaldía de Arada, municipio de Santa Bárbara y está solicitando otro para la explotación de un río en ese municipio con la finalidad de extraer gravin, un material de construcción, en el instituto Hondureño de Geología y Minas (Inhgeomin).
Según reportaron medios de comunicación a finales del año pasado, este convenio individual es para la construcción de un proyecto habitacional en Arada. Sin embargo, no existe información sobre la empresa china que da origen a Kratos Tech en Honduras, y el diputado asegura no recordar el nombre de esta.
“Es un convenio entre Arada y la empresa China, pero para que esta pueda trabajar y construirse se debe tener autorización de Inhgeomin, pero quién tiene la concesión es la Municipalidad de Arada, es un convenio público”, indica Altamirano.
Para el diputado de Santa Bárbara existe una posibilidad de continuar con el convenio de ciudades hermanas entre China y Honduras, a pesar de que otro partido político distinto al suyo haya llegado al poder actualmente. Con confianza, el congresista afirma que Asfura no romperá relaciones con el país asiatico.
“Lo último que supe es que ya el presidente Asfura le solicitó al embajador de China que le actualizara todos los convenios vigentes y todos los tratados que tenían y utilizó esta frase: “necesitamos conocer el pasado para construir el futuro”, entonces asumo que es para fortalecer las relaciones, yo creo que el presidente Asfura no va a romper relaciones al final con China”, subrayó el congresista.
Un comercio asimétrico
Datos del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) proporcionados a Contracorriente señalan que el comercio bilateral entre Honduras y China presenta actualmente un volumen significativamente mayor, pero con una balanza comercial deficitaria para Honduras.
En cinco años, las importaciones de China a Honduras se han duplicado, pasando de 1317 millones de dólares ( 34 926 840 Lempiras) en 2020 a 2784 millones (73 846 000 lempiras) hasta noviembre de 2025. Sin embargo, lo anterior contrasta con lo exportado de Honduras a China, que también se ha duplicado, pero que registra cifras menores: 24 millones de dólares (636 millones de lempiras) en exportaciones en 2020 y 48 millones (1272 millones lempiras) hasta noviembre de 2025.
En cuanto a Taiwán, datos del Banco Central de Honduras (BCH) reflejan un volumen comercial menor al de China, pero con una balanza más equilibrada aún después del rompimiento de relaciones con Honduras. En 2023, las importaciones representaron los 115 millones de dólares (3049 millones Lempiras) y las exportaciones fueron de 95 millones (2519 millones lempiras), y para 2025 las importaciones disminuyeron a 93 millones de dólares (2466 millones lempiras) y las exportaciones a 31 millones de dólares (822 millones lempiras).
Para el Cohep, el comercio asimétrico entre Honduras y China ha sido el resultado de la falta de establecimiento de un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos países. Esta institución privada también califica la falta de reglas claras como la principal desventaja en el establecimiento comercial con China en relación a Taiwán, donde existían preferencias arancelarias, certeza jurídica, acceso preferencial para productos agrícolas e industriales, cooperación técnica y programas de becas y capacitación para hondureños, según la institución privada.
En julio de 2023 iniciaron las negociaciones entre Honduras y China para el establecimiento de un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos de países, pero estas quedaron estancadas en septiembre de 2024 con una serie de temas pendientes: intercambios de mercancías, reglas específicas de origen por productos, los anexos sobre el comercio de servicios y la inversión, y el capítulo sobre la cooperación para los estándares en los productos hondureños de exportación y evaluación de la conformidad de estos por parte de ambas naciones. Estas rondas de negociación costaron al Estado de Honduras L 15 millones del Tesoro Nacional en 2023, según un informe del Tribunal Superior de Cuentas (TSC).
En esa ronda de negociación, la última registrada entre ambos países, también se acordó implementar el Acuerdo de Cosecha Temprana (ACT) para la exportación inmediata de camarón cultivado al mercado chino con acceso preferencial, mientras el TLC seguía en stand by, aún así, esto no ha igualado la cantidad de camarón exportado hacia Taiwán previo a establecer relaciones con China.

Según datos de la Asociación Nacional de Acuicultores (ANDAH), Honduras exportó 2,809 toneladas de camarón a Taiwán en 2025, a pesar del rompimiento de relaciones con este país desde 2023. En el caso de China, se exportaron 341 toneladas el año pasado.
Sobre el acuerdo de cosecha temprana, el exembajador de Honduras en China, Sir Salvador Moncada, señaló que se obtuvieron las firmas para un contrato de intención de compra de 13,200 toneladas de camarón hondureño para un período de 2026 a 2030, y que, en el sector cafetalero también se firmó una intención de compra de alrededor de 25 000 toneladas métricas de café hondureño a China.
Moncada asegura que las negociaciones con China en el establecimiento del TLC han sido lentas por el «proteccionismo» que ha tenido Honduras en cuanto a sus productos y al trato preferencial que esperan por parte de China.
2El proteccionismo que ha tenido Honduras ha sido muy bueno porque hemos logrado cosas que otros países de la región no han logrado, por ejemplo, en los últimos momentos de la última ronda de discusión [del Tratado de Libre Comercio] hubo una aceptación de parte de China de lograr exportar café hondureño prácticamente sin pagar aranceles, que es una cosa que no se ha logrado en ninguno de los países regionales, de tal manera que lo que falta es importante, había que hacerlo despacio para hacerlo bien y asegurarse que se tenían las máximas ventajas posibles para el país”, compartió el científico hondureño.
Aunque una parte del sector empresarial hondureño ha mostrado su descontento con la falta de avances en el establecimiento del Tratado de Libre Comercio entre Honduras y China, la secretividad en los memorandos firmados con el país asiático y en los avances del TLC también han evidenciado la opacidad en la que se han mantenido los tratos entre ambas naciones.
Esto fue solicitado por parte del entonces secretario de Desarrollo Económico, Fredis Cerrato, quien dijo que debido a la naturaleza de las negociaciones del tratado lo mejor es que se mantuviera en secretividad dicho proceso y que los detalles serán revelados una vez que se finalizara la firma del TLC.
Contracorriente y DIVERGENTES contactaron al exministro de Desarrollo Económico, Fredis Cerrato, para conocer más sobre las rondas de negociaciones del TLC entre China y Honduras y las últimas actualizaciones en este y otros acuerdos firmados, sin embargo, no se obtuvo respuesta al cierre de esta nota.
La cumbre que definirá la postura de Honduras frente a China
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, convocó a presidentes de latinoamérica para participar en una cumbre para «frenar la ofensiva regional de China» para el próximo 7 de marzo. Al evento fueron invitados Javier Milei, presidente de Argentina, Rodrigo Paz de Bolivia, Nayib Bukele de El Salvador- Daniel Noboa de Ecuador y Nasry Asfura, presidente de Honduras. También asistirá Santiago Peña, presidente de Paraguay, uno de los pocos países en la región que aún no ha establecido relaciones diplomáticas ni comerciales con China.
Trump enfatizó que la convocatoria que tendrá lugar en Miami, Florida está orientada a fortalecer las alianzas de estos países con los Estados Unidos y proteger las principales vías de comercialización en América Latina. Posteriormente, Trump visitará China a finales de marzo para reunirse con Xi Jinping después de haber alcanzado un margen de “estabilidad estratégica” según dijo a medios de comunicación el secretario de Estado, Marco Rubio.
D’Sola apunta que, si bien este evento no es un indicativo de que los países dejaran de sostener relaciones comerciales y diplomáticas con China, esto sí podría «preocupar» al país asiático en cuanto a los impedimentos que pueda continuar estableciendo Estados Unidos para sus avances en la región.
En este sentido, el abogado e internacionalista Graco Perez, opina que este evento servirá para que Estados Unidos fije los límites que deben tener los países latinoamericanos en relación a China, incluido Honduras, y que es por esta razón que la administración de Asfura aún no ha fijado su postura.
“El gobierno todavía parece que no toma una decisión y está esperando señales más claras del gobierno de Estados Unidos, desde esa perspectiva yo creo que en la próxima reunión, porque va a haber una previa el 6 de marzo con el secretario de Estado Marco Rubio y después el 7 ya con la cumbre con el presidente Trump y otros presidentes del continente, pensaría yo que ahí definirá el Gobierno de Asfura qué va a hacer al respecto de (China)”, indica Pérez.

Además señala que, a pesar de la promesa de Asfura de volver a establecer relaciones con Taiwán, el lobby a través del cuerpo diplomático chino presente en Honduras también podría estar influyendo en el cumplimiento de esa promesa de campaña. El analista señala que, si bien este lobby puede ser sutil debido a la forma de hacer política de China, este ha sido visible a través de las reuniones que han tenido con la embajada china con empresarios este año.
“Yo entendería que si se están reuniendo con el Cohep [Consejo Hondureño de la Empresa Privada] y lo hacen público, quiere decir que también hay empresarios hondureños que tienen interés en que se mantenga esa relación con China y habrán empresarios también, que lo han expresado, que ven mejor restablecer la relación con Taiwán, entonces hay intereses económicos de por medio que pueden tener algún nivel de influencia en el gobierno actual, esto no en términos de interés nacional, sino que a nivel de intereses de empresa, porque si la decisión es de interés nacional el gobierno de Honduras ya hubiera restablecido relaciones con Taiwán, es una cuestión de voluntad política”, opina Perez.
Además, durante esta semana, la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional publicó en sus redes sociales una reunión sostenida entre la actual canciller, Mireya Aguero, y el embajador de China, Yu Bo.
Se solicitó una entrevista con el embajador Yu Bo, a través de personal de la embajada de China en Honduras y visitando sus instalaciones, sin embargo, no se obtuvo respuesta al cierre de esta nota.
Aun así, el analista Graco Perez no descarta que Asfura tome un rumbo similar al presidente de Argentina, Javier Milei, uno de los mandatarios latinoamericanos con más cercanía a Donald Trump pero que aún sostiene los vínculos fuertes de China con negocios en el sector energético, de infraestructura y extracción de litio. Lo anterior es un indicativo clave en el tipo de negocios que el país asiático ha intentando instalar —sin éxito hasta el momento— en Honduras.
“Eso es parte de lo que se va a definir en esa cumbre, a qué nivel pueden llegar esa cercanía [con China] y en qué sectores, porque hay sectores que son críticos para Estados Unidos como la infraestructura, energía, y tierras raras”, indica el analista.
Sin embargo, la influencia de China en el sector de las telecomunicaciones y la conectividad ha sido un tanto opaca. En el caso de la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (Hondutel), por ejemplo, los tratos con la empresa china Huawei se establecieron en la opacidad con cláusulas en las que negaba al Estado hondureño revelar detalles, y esto también se replicó con el memorándum de entendimiento entre la Empresa Nacional Portuaria (ENP) y China Harbour Engineering Company LTD (CHEC), acusada de prácticas fraudulentas, irregularidades y sobornos a nivel mundial.
Además, en el sector energético China también ha incidido a través de Sinohydro, una empresa señalada por comunidades lencas por su participación en el proyecto hidroeléctrico Agua Zarca en 2013, ha sido beneficiada por el Gobierno anterior con un contrato de más de 115 millones de dólares para construir una línea de transmisión eléctrica entre los departamentos de Yoro y Colón.
Parsifal D’Sola, por su parte, coincide en que el mejor escenario para el presidente de Honduras sería asemejarse a Milei en términos de alineación ideológica con los Estados Unidos y las relaciones económicas con China, sin embargo, en materia de seguridad esto es distinto por la mayor influencia de Estados Unidos en la región.
D’ Sola equipara esto al caso de la operación militar para la captura de Nicolas Maduro en Venezuela a inicios de este año. Para el analista venezolano este es uno de los ejemplos claros sobre cómo independientemente de los alcances en cooperación, comercio o inversión de China en un país latinoamericano, esto no se iguala a la capacidad articulada de Estados Unidos para incidir en la región, y en cómo el país asiatico en esos casos prefiere no pronunciarse ni critican las operaciones de EEUU.
Para Sir Salvador Moncada, científico hondureño y exembajador de Honduras en China, el gobierno actual de Honduras debe de manejar el equilibrio entre Estados Unidos y China con pragmatismo, y ver dónde existen oportunidades financieras que fomenten proyectos para el desarrollo del país, independientemente de donde venga.
“Honduras solo tiene una batalla que luchar y es una batalla muy seria que está ahí siempre: la batalla contra la pobreza y contra la desigualdad, no tenemos otra, nosotros no somos parte de ninguna batalla geopolítica ni deberíamos serlo, entonces, deberíamos de encontrar las mejores condiciones para financiar nuestra lucha contra la pobreza y nuestra lucha contra la desigualdad”, opina el científico, quien renunció a su cargo de embajador a inicios de este año.
Pero a pesar de las presiones de Estados Unidos, esto no ha sido lo único que ha marcado la trayectoria de las relaciones diplomáticas y comerciales entre Honduras y China. El comercio desigual de productos hondureños, la opacidad en los acuerdos con China y la falta de establecimiento de una ruta clara en la cooperación de ambos países han sido los principales factores resultantes de esta relación de tres años.