“Régimen Ortega-Murillo no ha mostrado seriedad por un diálogo genuino”, asegura Departamento de Estado

Un portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos confirma a DIVERGENTES que “mantienen una serie de comunicaciones bilaterales con el régimen”, después que el New York Times reveló que Laureano Ortega se acercó de manera silenciosa a Washington para “aliviar sanciones a la familia presidencial”. “Seguiremos presionando para la liberación de los presos políticos”, insistió el funcionario

Daniel Ortega en un acto público en Managua. EFE | Archivo

Un portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó que mantienen una “serie de comunicaciones bilaterales con el régimen” Ortega-Murillo, aunque prefirieron no comentar sobre “las interacciones específicas entre el Gobierno de los Estados Unidos” y Managua, después que el New York Times reveló este jueves que el hijo de la pareja presidencial, Laureano Ortega Murillo, buscó acercamiento con Washington para “aliviar sanciones a la familia presidencial”.

Según el diario neoyorquino, un “alto funcionario del Departamento de Estado” viajó a Managua en marzo para reunirse con los dictadores, pero a última hora los Ortega-Murillo se “acobardaron” y cancelaron el intento de diálogo.

“No comentaremos sobre las interacciones específicas entre el Gobierno de Estados Unidos y el régimen de Ortega-Murillo, pero mantenemos una serie de comunicaciones bilaterales con el régimen, y seguiremos presionando para la liberación de los presos políticos”, dijo el portavoz del Departamento de Estado a DIVERGENTES la tarde de este jueves cinco de mayo. “Aunque seguimos abiertos a discusiones francas sobre los pasos para volver a las normas democráticas y el respeto de los derechos humanos en Nicaragua, el régimen de Ortega-Murillo no ha mostrado seriedad de propósito hacia un diálogo genuino”, expresó el funcionario.

Tal como había adelantado el New York Times, Washington puso como condición para reiniciar un diálogo la liberación de los presos políticos que el régimen mantiene bajo tratos inhumanos y torturas en la cárcel de El Chipote, así como en el sistema penitenciario.

“La liberación inmediata de los presos políticos retenidos por el régimen Ortega-Murillo sigue siendo una de las principales prioridades de Estados Unidos en Nicaragua. El régimen encarceló a estas personas por querer nada más -y exigir nada menos- que democracia, justicia y respeto a los derechos humanos”, insistió el portavoz del Departamento de Estado a DIVERGENTES.

Después de las protestas de 2018 que reprimieron con brutalidad, la dictadura Ortega-Murillo alega que fueron víctimas de “un intento de golpe de Estado” financiado “por el imperialismo”, en referencia a los Estados Unidos. La comunidad internacional, encabezada por Estados Unidos y la Unión Europea, ha impuesto sanciones a 51 funcionarios sandinistas por violar derechos humanos y cometer actos de corrupción. Las sanciones internacionales también han alcanzado al entorno familiar del régimen: el mismo Laureano, sus hermanos Juan Carlos, Camila y la vicepresidenta Rosario Murillo han sido amonestados por Washington y otros países, entre ellos Canadá y Reino Unido.

En reiteradas ocasiones, Ortega y Murillo se han quejado por las sanciones recibidas. De hecho, este miércoles cuatro de mayo, en un acto público y televisado en cadena nacional, el mandatario sandinista cargó contra los países que han sancionado a su régimen y al de Vladimir Putin porque, a su juicio, eso ha repercutido en el alza de los precios de los combustibles en Nicaragua.

“Es importante que se valore y se entienda que estamos atravesando un momento difícil por culpa de los que han aplicado sanciones y siguen aplicando sanciones”, dijo Ortega.

Acercamiento silencioso

Laureano Ortega. Archivo EFE.

De acuerdo al New York Times, el acercamiento “silencioso” de Laureano Ortega a Washington fue propiciado por un “tercero”. Sin embargo, en otra consulta realizada por este periódico, aseguran que las conversaciones entre el hijo de la pareja presidencial con el Departamento de Estado fue posible por el embajador de Nicaragua en Washington, Francisco Obadiah Campbell Hooker. El diario neoyorquino contactó por teléfono a Campbell, pero este negó dicho acercamiento y dijo que no tenía conocimiento del asunto.

Otro alto funcionario del Departamento del Estado consultado por el New York Times expresó que no estaba claro si el acercamiento de Laureano ocurrió por temores de que el aislamiento de Rusia afectaría al régimen de Ortega Murillo, o si fue el subproducto de la disidencia interna entre la familia y la “vieja guardia”. Las renuncias del exembajador de Nicaragua en la Organización de Estados Americanos (OEA), Arturo McFields, y el abogado internacional de régimen, Paul Reichler, así como la orden de desactivar al sandinismo histórico, ha dejado entrever un malestar en el partido de gobierno.

“Una conclusión clave de este alcance es que las sanciones de Estados Unidos a Nicaragua claramente tienen la atención de la familia”, aseguró al New York Times Dan Restrepo, ex asesor de seguridad nacional para América Latina durante la presidencia de Barack Obama.

Laureano Ortega Murillo es tenor y asesor de su padre en inversiones. Es funcionario de Pro Nicaragua, una alianza público-privada para llevar inversión extranjera a Nicaragua. En abril de 2019, el Departamento del Tesoro lo sancionó y lo señaló de “dedicarse a negocios corruptos en los que los inversionistas extranjeros pagaban por un acceso preferencial a la economía nicaragüense”.

Laureano Ortega fue el promotor del Canal Interoceánico, una obra de 50.000 millones de dólares concesionada en 2013 al empresario chino Wang Jing, la que no se ha realizado hasta ahora. Los norteamericanos precisan que “figuras del Gobierno de Ortega, incluyendo a Laureano, continúan utilizando a la Compañía del Gran Canal de Nicaragua como medio para lavar dinero y adquirir propiedades a lo largo de la ruta del canal”.

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