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Represión preelectoral: Régimen tiene “bajo investigación” a más de 20 opositores

Un policía de Centro de Votación observa a un elector que busca su nombre en el padrón. Divergentes.

El régimen Ortega-Murillo tiene “bajo investigación” a los más de 20 opositores capturados en la víspera de las elecciones sin competencia del pasado 7 de noviembre en Nicaragua. De esta nueva redada, 11 son miembros de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) y cuatro de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia. De acuerdo a relatos de familiares a las organizaciones, ellos se encuentran “en las delegaciones de sus municipios, no han sido trasladados a El Chipote”.

“Se dieron redadas en todo el territorio nacional. Secuestraron a 11 liderazgos de la Unidad Nacional, pero sus familiares nos han pedido que no demos nombres, justamente porque están haciendo esfuerzos para que estas personas puedan ser liberadas”, dijo María Laura Alvarado, integrante del Consejo Político de la Unidad Nacional Azul y Blanco. 

La noche del seis de noviembre, a pocas horas de las cuestionadas votaciones, la UNAB se declaró en “estado de emergencia” ante la captura de sus 11 miembros. “Mantenemos esta alerta, sabemos que con el discurso de ayer más bien va a aumentar la represión y la persecución”, dijo Alvarado. 

También, denunció que otra parte de sus integrantes, actualmente están bajo asedio. “Son vigilados por las patrullas de la Policía o por paramilitares. Mientras nuestros liderazgos no se sientan con la seguridad que ya no corren riesgo de ser secuestrados, la Unidad va a mantener el estado de emergencia”, explicó. 

La captura de Nidia Barbosa, de la Alianza Cívica, fue advertida con anticipación, según Yunova Acosta, integrante del consejo ejecutivo de la Alianza. “A doña Nidia, meses atrás la había citado la Policía de Masaya, a ella le dijeron que si había cualquier actividad en contra del gobierno en su zona, la iban a perjudicar”, indicó. 

De acuerdo a Acosta, “ayer ocho de noviembre familiares fueron a las cárceles a consultar si los iban a dejar en libertad, pero como era feriado dijeron que posiblemente hoy. Estamos a la expectativa”, apuntó. Tanto la UNAB como la Alianza Cívica confirman que a los opositores capturados, recientemente “se les ha podido entregar ropa y comida”.  

“Llamamos a que respeten sus derechos humanos y ciudadanos, que se nos han violentado a la ciudadanía nicaragüense desde abril 2018. Instamos a la dictadura Ortega-Murillo que tenga voluntad política, que cese el hostigamiento, el allanamiento, el acoso policial y las acusaciones por pensar diferente”, instó Acosta. 

De acuerdo, al Monitoreo Azul y Blanco, durante la jornada electoral se registraron 106 incidentes relacionados a violaciones de derechos humanos en 14 departamentos y dos regiones autónomas, entre el cinco y el siete de noviembre. Además de las detenciones se registraron campañas de hostigamiento, vigilancia, intimidación y chantaje contra opositores, excarcelados políticos, periodistas, familiares de presos políticos y sacerdotes.  

Desde mayo hasta noviembre de 2021, el régimen Ortega-Murillo ha capturado a 25 líderes de la UNAB y 10 de la Alianza Cívica, entre ellos, precandidatos presidenciales, miembros del Consejo Político y liderazgos territoriales. De forma global se contabilizan 160 presos políticos. 

Oposición luego de las elecciones

Divergentes.

María Laura Alvarado, de la Unidad Nacional, señaló que el trabajo de la oposición todavía no ha terminado. “El proceso de ilegitimidad no acabó el siete de noviembre, está dando inicio, se concretó la farsa electoral”, dijo. Alvarado insistió, que lo consiguiente, es “una tarea ardua por parte de las organizaciones de la oposición en conjunto con la comunidad internacional, para que se pueda desconocer el resultado, como ya lo han hecho algunos países que se han pronunciado a favor de la democracia y la ciudadanía nicaragüense”, añadió. 

Ortega se reeligió con el 74.92% de los votos válidos, según el Consejo Supremo Electoral (CSE), en un proceso sin competencia que registró 81.5% de abstencionismo, según el observatorio ciudadano electoral Urnas Abiertas. También, ha habido un fuerte rechazo internacional de más de 36 países.

De acuerdo, al sociólogo Óscar René Vargas, el régimen Ortega-Murillo “se va quedando solo”. “En la fase del aislamiento internacional, el dictador sabe que al salir del poder será un pez sin agua, un pez a punto de ser pescado”, finalizó.

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