Victoria y Berta: De luchar por la liberación de sus esposos a “traidoras de la patria”

Victoria Cárdenas y Berta Valle insisten en que “el proceso electoral debería ser desconocido”. Nunca habían interactuado, hasta que se encontraron la semana pasada en Washington para pedir la liberación de sus esposos, Juan Sebastián Chamorro y Félix Maradiaga, y los otros 140 presos políticos. El régimen Ortega-Murillo anunció una investigación contra ellas por “traición a la patria”, pero “estamos dispuestas a tocar todas las puertas necesarias para que se conozcan las barbaridades que estamos viviendo en Nicaragua”, coinciden.


En los últimos tres años, a Victoria Cárdenas le han abierto una investigación en la Alcaldía de Managua por supuesta evasión fiscal; secuestraron a su marido arbitrariamente hace 50 días y este martes 27 de julio la Policía Nacional comunicó que han iniciado una investigación contra ella por “traición a la patria”. Todo por ser esposa del aspirante presidencial Juan Sebastián Chamorro y pedir su liberación en la última semana en una gira por Washington D.C., Estados Unidos. 

“Lo que quieren es reprimirnos por todos lados. Callar a Juan Sebastián y ahora quieren callarme a mí. Pero no lo van a lograr porque ya me quitaron todo, menos la esperanza de que mi esposo esté libre y vuelva a estar con mi hija y conmigo”, dijo Cárdenas a DIVERGENTES desde Estados Unidos, donde hizo una gira por Washington junto a Berta Valle, esposa de Félix Maradiaga, otro aspirante presidencial que fue capturado el ocho de junio, el mismo día que arrestaron a Juan Sebastián. “No pierdo la esperanza y seguiré alzando mi voz por él y por todos los presos políticos”, agregó Cárdenas. 

Durante cinco días, Victoria Cárdenas y Berta Valle estuvieron en la capital estadounidense, donde se reunieron con funcionarios de la administración de Joe Biden, generadores de opinión, centros de pensamientos y medios de comunicación. Entre otros funcionarios, se reunieron con Juan González, director senior del Consejo de Seguridad Nacional para el Hemisferio Occidental; Samantha Power, administradora de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) y Uzra Zeya, subsecretaria de Estado para la Seguridad Civil, Democracia y Derechos Humanos. 

También se reunieron con Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) y senadores como Marco Rubio, republicano por Florida; Albio Sires, demócrata por New Jersey, ambos promotores de la Ley de Reforzamiento de la Adherencia de Nicaragua a las Condiciones para la Reforma Electoral (RENACER, por sus siglas en inglés), que este miércoles 28 de julio se aprobó en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. 

En total, ambas estuvieron en 30 reuniones y cuatro eventos públicos. La idea es que esta gira se pueda extender no solo en Estados Unidos, sino también en Europa, Canadá y otros países de la región. “Estamos dispuestas a tocar todas las puertas necesarias para que nos escuchen y para que se sepa las barbaridades que estamos viviendo los nicaragüenses”, dijo Cárdenas. 

Cárdenas considera que después de las violaciones a los derechos humanos que han sufrido ella y su familia en los últimos tres años, “es el colmo que nos acusen, a Berta y a mí, con la misma ley (1055) con la que acusaron a nuestros esposos y los desaparecieron”. 

Victoria Cárdenas dice que salió de Nicaragua temporalmente para hacer estas denuncias, pero con esta acusación “no puedo volver, porque tengo esa detención inminente de llegar a pisar mi país”. 

Segundo exilio de Berta Valle

En el caso de Berta Valle tiene más de 14 meses de no ver a su esposo Félix Maradiaga. Ellos acordaron que él regresaba a Nicaragua para integrarse a la oposición política, mientras ella se encargaba de la hija de ambos, de ocho años de edad, y la madre de Félix. El otro acuerdo, para mantenerse comunicados, era el de llamarse a diario por las noches. Pero desde hace 50 días, ellas no tienen certeza de cómo se encuentra. “Lo más difícil es explicarle a la niña por qué su papá ahora no la puede llamar todas las noches”, dijo Valle. 

Valle se encuentra por segunda vez en el exilio. El primero lo vivió con tan solo 10 meses de edad, en los años ochenta durante la primera dictadura sandinista, cuando su mamá tuvo que cruzar la frontera entre México y Estados Unidos con ella en brazos. 

A Victoria Cárdenas le cuesta dormir por las noches. “Tengo un sentimiento de zozobra e impotencia”, dijo Cárdenas, quien afirma que esos sentimientos les dan “fuerza para sacar adelante a mi hija”. Juan Sebastián, su esposo, dijo antes de que lo secuestraran que había preparado a su familia en caso de que sucediera, pero Cárdenas dice que “no estaba preparada para vivir lo que estoy viviendo”, porque en 50 días no le han dado ni siquiera una prueba de que su esposo se encuentre vivo. “Pero no estoy arrepentida; estoy orgullosa y tengo esperanza de que juntos los nicaragüenses podamos salir de esta dictadura”.

A pesar de que entre Chamorro y Maradiaga había cierta amistad, Valle dice que se había visto una sola vez con Victoria Cárdenas. “Nunca habíamos interactuado, y de repente nos vemos en una misma realidad. Nos hemos identificado como madres, como esposas, e incluso como profesionales. Nos hemos acoplado porque ambas seguimos el mismo propósito: liberar a nuestros esposos y tener un mejor país”, dijo Valle. 

“La oposición está secuestrada”

Berta Valle considera que después de las detenciones arbitrarias contra los 30 opositores en los últimos dos meses, “el proceso electoral debería ser desconocido y deslegitimado porque no cumple con ninguna garantía. ¿De qué elecciones estamos hablando? ¿De qué candidatos estamos hablando?”. Para la periodista, se debe condenar y “rechazar absolutamente este proceso electoral”. 

Cárdenas dijo que “los precandidatos que habían acordado correr sin dividir el voto están desaparecidos, exiliados o bloqueados, entonces no podemos hablar de elecciones cuando la oposición está secuestrada”. 

Este miércoles, el partido Ciudadanos por la Libertad (CxL), en el que estaba inscrito oficialmente Juan Sebastián Chamorro, anunció que la fórmula presidencial será el excontra Óscar Sobalvarro, como presidente, y la ex miss Nicaragua, Berenice Quezada, como vicepresidenta. Sin embargo, Cárdenas dijo que el gobierno no está dando ninguna condición para que haya elecciones. “No hay que esperar al siete de noviembre para decir que las elecciones son ilegítimas”.