“Afuera, ¡se queda afuera!”: Ortega reafirma rechazo a embajador de EE.UU. y arremete contra Holanda

El caudillo sandinista también despotricó en contra de la embajadora de Holanda por cancelar, según él, la construcción de un hospital en una comunidad de la Costa Caribe. “¿Y qué le hemos dicho a la señora embajadora y a ese gobierno? El que viene aquí a faltarle el respeto a nuestro pueblo que no vuelva aparecer en Nicaragua. No queremos relaciones con ese gobierno intervencionista”, dijo Ortega, sin precisar si romperá las relaciones diplomáticas

Daniel Ortega junto al director general de la Policía, su consuegro Francisco Díaz. Foto: Tomada de Presidencia.

El dictador Daniel Ortega remarcó este viernes su rechazo a la ratificación de Hugo Rodríguez como embajador de Estados Unidos en Nicaragua, durante el desfile policial del 43 aniversario de la institución represiva. El mandatario sandinista expresó que habían dado el visto bueno a la solicitud de plácet, sin embargo, después de las declaraciones que hizo el diplomático el pasado 28 de julio ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, no iba a permitir que ejerciera sus funciones en el país.

“¿Qué hizo en el Senado?, insultar, irrespetar y hablar como si venía de nuevo William Walker a Nicaragua, a apoderarse de Nicaragua. Entonces dijimos inmediatamente ‘afuera, afuera’, se queda afuera gritando lo que quiera pero aquí en tierra nica se respeta nuestra bandera”, reprochó el mandatario sandinista.

Por la mañana se conoció que la cámara alta ratificó “por voto de voz” a los nominados del presidente Biden para servir como embajadores en Belice, Kirguistán, Nicaragua y Panamá. En el caso de Rodríguez, había sido postulado en mayo pasado en sustitución al actual embajador de Washington en Managua, Kevin Sullivan.

Rodríguez fue rechazado formalmente por la dictadura Ortega-Murillo este viernes a mediodía. En una carta el Ministerio de Relaciones Exteriores dejó sentada su postura de no aceptar el beneplácito del nuevo representante del país norteamericano calificándolo de “injerencista y nada diplomático”.

“El señor Hugo Rodríguez no será bajo ninguna circunstancia admitido en Nicaragua y mucho menos como exponente de las peores formas de relaciones entre los Estados, que contraviene todos los postulados de la convención de Viena”, dijo la vicepresidenta Rosario Murillo en su habitual comunicación de mediodía.

Analistas políticos consultados por DIVERGENTES coincidieron en que este nombramiento de Estados Unidos no es más que una acción diplomática que busca aliviar la tensión que mantiene la dictadura sandinista con el gobierno de Joe Biden. El exdiputado liberal y analista político, Eliseo Núñez, afirma que la decisión del Senado de ratificar a Rodríguez como embajador significa agotar un procedimiento por parte de Estados Unidos para sentar un precedente y “justificar” cualquier tipo de acción venidera contra el régimen, que puede ir más allá de sanciones y virar, por ejemplo, hacia la expulsión del país del tratado de libre comercio. 

“Es decir, antes le negó el plácet a una propuesta de embajador, ahora ya estaría negándose a aceptar un embajador ratificado por el Senado. Ya no es la voluntad del Ejecutivo de Estados Unidos sino la voluntad del Estado”, plantea Núñez. 

Ortega ataca a la embajadora de Holanda

Foto de Rosario Murillo y Daniel Ortega en el acto policial tomada de Presidencia, ya que no hay acceso a medios de comunicación independientes.

Durante el acto policial el dictador sandinista también dijo que su Gobierno no quiere mantener relaciones diplomáticas con el Reino de los Países Bajos, al que calificó de “intervencionista”, aunque oficialmente no rompió los lazos. Ortega relató una supuesta reunión que tuvo el canciller Denis Moncada con la embajadora Marie-Chrístine Pirenne. 

Según Ortega, Holanda se había comprometido a construir un hospital en una comunidad de la Costa Caribe de Nicaragua. Sin embargo, en una visita reciente la diplomática lanzó un “discurso atropellante para la dignidad del pueblo nicaragüense” y notificó que no iban a continuar con el proyecto.

“No habían puesto ni una sola piedra, ni un solo ladrillo y sólo eran amenazas. ¿Y qué le hemos dicho a la señora embajadora y a ese gobierno? Aquí en esta tierra, el que viene a faltarle el respeto a nuestro pueblo, pues que no vuelva aparecer. No queremos relaciones con ese gobierno intervencionista y afuera que vaya a gritar lo que quiera”, dijo molesto Ortega, quien no precisó cuál era ese hospital.

Según el mandatario, “algunos gobiernos creen que siguen siendo todavía los tiempos de las colonias y nuestros pueblos y nuestros gobiernos siguen siendo pueblos y gobiernos sumisos ante las colonias”.