Concluye exhibición de presos políticos recluidos en El Chipote

“Es una nueva forma de escarnio”, dice la doctora Vilma Núñez. Aunque la dictadura solo ha mostrado públicamente a 27 presos políticos que están en El Chipote, en las cárceles de Nicaragua hay cerca de 200 opositores secuestrados en los últimos años. En la última jornada presentó a la abogada María Oviedo, al periodista Miguel Mendoza y a otros cinco opositores. Todos lucen con signos de desnutrición y desgaste físico

El cronista deportivo y preso político Miguel Mendoza. Foto difundida por medios de comunicación sandinistas.

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo completó este miércoles la tanda de exhibición de presos políticos y llevó a la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones de Managua a los últimos siete opositores que se encuentran detenidos en las celdas de castigo de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocidas como El Chipote. La delgadez, palidez y deterioro físico persisten en los opositores, pese a que la intención del régimen es evidenciar su “buen estado de salud”.

Excluyendo a los opositores que fueron enviados a arresto domiciliario, los reos de conciencia que están en El Chipote y que el régimen tenía pendiente de presentar están Violeta Granera, Miguel Mendoza, Freddy Navas, Pedro Mena, María Oviedo, Alex Hernández y Yader Parajón.

En las imágenes se pudo observar a los presos políticos infundados en la vestimenta azul de presidiarios, con apariencias físicas similares a las descritas por sus familiares con anterioridad, es decir, bajos de peso y demacrados.

La primera en ser mostrada por los medios oficialistas fue la abogada defensora de derechos humanos María Oviedo, secuestrada en julio de 2021. Aunque en las imágenes se le ve retocada, su palidez es notoria, así como la desnutrición y el envejecimiento después de más de un año de encierro y aislamiento.

El régimen inició el desfile de presos políticos el pasado 30 de agosto, un día después de que familiares denunciaron en conferencia de prensa que las raciones de comida habían sido disminuidas. Un mes antes, los mismos parientes de los presos políticos informaron que la alimentación había mejorado levemente en El Chipote “como que quisieran engordarlos”, dijeron.

El retrato hablado del periodista deportivo Miguel Mendoza presentado por sus familiares la tarde del 31 de agosto no mintió sobre su estado físico. El reo político luce extremadamente delgado, pálido y con pronunciadas ojeras. El comunicador, crítico de la dictadura, es un paciente diabético que padece de ácido úrico e hipertensión y las autoridades no le brindan una atención adecuada.

Mendoza tiene una larga trayectoria periodística y ha cubierto los principales hitos deportivos del país, por eso es una figura reconocida. Después de abril de 2018, el comunicador decidió romper con esa tradición de los cronistas deportivos de no “meterse en política”, y hasta el día de su ilegal captura, cuestionó duramente la represión gubernamental de la pareja Ortega-Murillo.

Violeta Granera, socióloga y activista, integrante de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), también fue exhibida en audiencia en los Juzgados de Managua. Sus familiares dijeron en meses anteriores que había perdido mucho peso y presentaba problemas dentales debido a la falta de atención médica. La opositora luce completamente demacrada y envejecida.

En paralelo, los medios oficialistas difundieron imágenes de los líderes campesinos Freddy Navas y Pedro Mena, detenidos en julio de 2021. Ambos opositores se ven bajos de peso y envejecidos.

También fueron llevados a los Juzgados de Managua los opositores Alex Hernández y Yader Parajón, este último hermano de Jimmy Parajón, uno de los jóvenes asesinados durante las protestas de 2018.

Defensores de derechos humanos opinaron que la presentación de los reos es una clara campaña del régimen para desmentir las recientes denuncias de familiares sobre el estado de salud y condición física de los suyos.

Desvirtuar denuncias de familiares

Antes y después del líder campesino Pedro Mena.

La abogada Vilma Núñez de Escorcia, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), dijo en una conferencia de prensa que el régimen Ortega-Murillo está impulsando una “nueva forma de escarnio” en la que expone ante el público a los presos políticos para tratar de desvirtuar lo que las familias han denunciado, “pero se han estrellado con la realidad”.

“En medio de toda esa crueldad y represión, esa decisión de exterminio, donde se está usando la comida en este momento como un arma de guerra, como un arma de exterminio, se ha estrellado frente al coraje y la firmeza que ellos (opositores presos) siguen manteniendo”, dijo Núñez.

Los opositores, detenidos entre mayo y noviembre de 2021, han sido condenados a penas de entre 7 y 13 años de cárcel por delitos considerados como “traición a la patria” o lavado de dinero.

Con la exhibición de estos siete presos políticos, el oficialismo completó, entre el 30 de agosto y 1 de septiembre, la presentación de 27 presos políticos recluidos en El Chipote desde hace más de un año. Entre los detenidos figuran precandidatos presidenciales, periodistas, activistas políticos, empresarios, líderes estudiantiles y dirigentes campesinos. 

Aunque la dictadura solo ha mostrado públicamente a estos 27 presos políticos que están en El Chipote, en las cárceles de Nicaragua hay cerca de 200 opositores secuestrados en los últimos años.