Presentación de presos políticos: “un fin publicitario” para desacreditar denuncias de familiares

Ante las múltiples denuncias del estado de salud de los reos políticos, este martes la dictadura sandinista llevó a los Juzgados de Managua a varios de los opositores detenidos en El Chipote. Aunque algunos han ganado un poco de peso, otros lucen demacrados y con la piel pálida. Solo fueron exhibidos los varones más corpulentos, pero no las presas políticas en aislamiento como Ana Margarita Vijil


En una clara campaña del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo de desmentir las recientes denuncias de familiares de presos políticos sobre el estado de salud y condición física de los reos, opinan defensores de derechos humanos. La mañana de este martes 30 de agosto el oficialismo hizo desfilar en los Juzgados de Managua a varios de los detenidos desde hace más de 400 días. Las imágenes difundidas por los medios oficialistas son presentadas un mes después de que se conoció que la dictadura mejoró levemente las raciones de comida de los opositores en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocida como El Chipote.

Entre los presos políticos presentados ante el juez orteguista Octavio Rothschuh Andino, presidente de la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones de Managua, están el periodista Miguel Mora, Juan Sebastián Chamorro, Lesther Alemán, José Antonio Peraza, Max Jerez, Medardo Mairena, Michael Healy, y los extrabajadores de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro (FVBCh) Walter Gómez, Marcos Fletes y Pedro Vásquez.

El magistrado Rothschuh notificó a los opositores, todos hombres, sobre cómo marcha el proceso judicial, en una audiencia a la que solo tuvo acceso los medios ligados al sandinismo, que compartieron en sus plataformas digitales fotografías y videos de los prisioneros en la que destacaban “el buen estado físico” de los presos políticos. 

En las imágenes se percibe que los reos de conciencia mantienen un semblante fuerte pese al encierro. Algunos de ellos han recuperado un poco de peso. Sin embargo, familiares denunciaron el 29 de agosto que las raciones de comida volvieron a ser disminuidas “en extremos incompatibles con la vida”.

Imagen de los diez presos políticos presentados hoy, difundida por sus familiares.

“El aumento en las raciones reportadas en nuestro comunicado anterior, no solo no se mantuvo, sino que se redujeron más que nunca, provocando más desnutrición y adelgazamiento extremo que nos tiene sumamente preocupados”, manifestaron los familiares en un comunicado conjunto, tras la última visita autorizada por el régimen entre el 26 y 28 de agosto.

Entre los opositores que presentan un evidente deterioro físico están el expresidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), Michael Healy, el precandidato presidencial Juan Sebastián Chamorro, el líder campesino Medardo Mairena y el contador de la Fundación Violeta Barrios Marcos Fletes.

A juicio del abogado Gonzalo Carrión, del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, esta difusión de fotografías de presos políticos tiene como fin un “efecto publicitario” dirigido a la comunidad internacional, con el objetivo de desacreditar a los familiares, ante las múltiples denuncias de violaciones de derechos humanos contra los reos de conciencia. 

“Algunos se notan evidentemente con deterioro físico, pero esa solo es una señal del régimen de decir que ahí están los presos políticos con vida. El propósito de ellos solo es exhibirlos”, planteó Carrión a DIVERGENTES.

En el caso del líder estudiantil Lesther Alemán, si bien no presenta delgadez extrema, su piel luce pálida y casi traslúcida, lo que confirma las denuncias de los familiares que aseguran que las autoridades no permiten que los reos reciban sol.

Según un comunicado de la Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN), el joven opositor, que en el 2018 encaró al dictador Daniel Ortega, presenta serios problemas en su pierna derecha y está padeciendo de taquicardia y migraña. Alemán lleva 13 meses detenido en El Chipote. El 10 de febrero de 2022 fue condenado a 13 años de prisión por el supuesto delito de conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional.

No presentan a ninguna presa política

Retrato de hablado de la presa política Suyen Barahona.

El desfile de los diez presos políticos evidencia que es parte de una campaña del régimen sandinista, debido a que en la actualidad mantiene a casi 200 presos políticos en las diferentes cárceles, de estos, 14 son mujeres, a quienes la dictadura todavía no se atreve a presentar.

Aunque las fotografías compartidas por los medios oficialistas pretenden demostrar el “buen estado de salud” que tienen los presos políticos, el abogado Carrión señaló que esas imágenes no confirman el verdadero estado de salud físico y mental de los opositores.

“Necesitamos saber cuál es la condición de salud de ellos, conocerla desde un médico especializado, a como la misma familia lo ha pedido de manera reiterada… Presentarlos solo tiene como propósito decir que están vivos, pero ¿cómo está su salud física y mental?”, cuestionó Carrión.  

El defensor también exigió a la dictadura que presente a los otros presos políticos que están detenidos en el Sistema Penitenciario Jorge Navarro, conocido como La Modelo, así como a los religiosos que recientemente fueron llevados a El Chipote. 

Los presos políticos Marcos Fletes y Walter Gomez. Foto difundida por medios sandinistas.

“Otra sesión de tortura”

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) denunció que este desfile de presos políticos representa un “abuso” más del régimen Ortega-Murillo contra los opositores y sus familiares, porque en el procedimiento penal no existe “eso que están llamando ‘audiencia informativa’”.

“Según el procedimiento dado a los trámites de esas farsas judiciales, todos estos presos políticos ya fueron notificados de sus sentencias condenatorias, ratificadas por el Tribunal de Apelaciones… Alertamos de estos hechos perversos, esta es otra comisión de abuso por el régimen y otra comisión de delitos por los jueces y magistrados”, señaló el Cenidh. 

Los opositores, detenidos entre mayo y noviembre de 2021, fueron condenados a penas de entre 7 y 13 años de cárcel por delitos considerados como “traición a la patria” o “lavado de dinero”. Ortega los ha tildado de “traidores a la patria”, “criminales” e “hijos de perra de los imperialistas yanquis”.