Cruz Roja Internacional confirma que el régimen mantiene vetado su ingreso a El Chipote

Pese a que la organización humanitaria tiene acceso a los otros centros de detención en el país, la dictadura Ortega-Murillo se ha negado a permitirle el ingreso específicamente a la Dirección de Auxilio Judicial, donde actualmente se encuentran detenidos más de 40 presos políticos

Foto de archivo del Comité Internacional de la Cruz Roja.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) confirmó a DIVERGENTES que ha estado en “contacto” con las autoridades nicaragüenses para solicitar una visita in situ a los más de 40 presos políticos que se encuentran detenidos en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocidas como El Chipote. Sin embargo, la vocería del organismo aclaró que, hasta la fecha, dicha solicitud “lamentablemente” ha sido denegada por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

El organismo humanitario añadió que la negación del acceso solo cobija a estas personas detenidas en El Chipote, puesto que ha podido visitar otros centros de detención para verificar las condiciones carcelarias del resto de personas privadas de libertad, “beneficiando con sus visitas, capacitaciones y recomendaciones a más de 15 mil personas que componen la población detenida”, dijo la CICR a esta redacción. Después de correr el rumor que la CICR ingresó a El Chipote, DIVERGENTES hizo una consulta al organismo, que aclaró que no han tenido acceso a dicho centro carcelario señalado como un sitio donde se “practica tortura”. 

Sostuvo que como organización humanitaria “neutral, imparcial e independiente”, tiene presencia permanente en Nicaragua y está en constante comunicación con los familiares de los presos políticos y las mismas autoridades nicaragüenses.

En noviembre de 2022, los familiares de estos opositores detenidos demandaron al régimen sandinista que permita a las organizaciones de derechos humanos, la CICR y la Comisión de Expertos Independientes de las Naciones Unidas (ONU) ingresar a las celdas El Chipote y otros centros penitenciarios del país, para constatar la situación física y de salud de los reos políticos, pero no han sido escuchados.

De hecho, el 29 de noviembre la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) declaró al régimen de Nicaragua en “desacato permanente” a las numerosas órdenes de liberar a los opositores encarcelados y advirtió que elevará la situación ante la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Mejoran condiciones

Un abogado defensor de presos políticos en las afueras de El Chipote. Foto: archivo de EFE:

Este cuatro de enero, familiares de presos políticos informaron que, durante las tres visitas especiales que el régimen autorizó en El Chipote, en ocasión a las festividades de La Purísima, Navidad y Año Nuevo, se llevaron a cabo en un ambiente de “cordialidad y respeto”. Contrario a las anteriores visitas en las que estos fueron humillados.

“Durante estas visitas no hubo requisas agresivas y se utilizaron los medios tecnológicos apropiados para llevar a cabo las revisiones pertinentes. Anhelamos que esto se mantenga”, expusieron los familiares en un comunicado.

Además, celebraron que la dictadura les permitió a los reos de conciencia recibir las visitas de sus hijos menores de edad o tener videollamadas con los que se encuentran fuera de Nicaragua. También se permitió el ingreso de cartas y fotografías.

“Confiamos que las visitas familiares regulares, incluyendo a menores de edad, continuarán siendo la práctica general, pues constatamos la relevancia de que los niños y niñas mantengan contacto con sus papás y mamás. Esperamos que su bienestar sea una prioridad”, demandan los familiares.

Añadieron que durante las visitas se les informó que en este periodo se les ha garantizado a los presos políticos el derecho a patio sol y las raciones de comida han aumentado. “Asimismo, en varios casos se ha permitido el ingreso de mejores colchonetas, frazadas y almohadas, lo cual esperamos se extienda a todas las personas presas políticas”, reconocieron.

Miguel Mendoza castigado

Ilustración del preso político Miguel Mendoza. Ilustración Por Divergentes.

En el caso del preso político y cronista deportivo, los familiares se quejaron porque le fue negado el derecho de ver a su hija Alejandra, de 8 años, durante las visitas especiales de fin de año, después de que una funcionaria notificara que dicho encuentro había sido cancelado “debido a las publicaciones en redes sociales”.

Mendoza y su hija solo pudieron verse el 8 y 25 de diciembre, después de más de 535 días de incomunicación, desde aquel 21 de junio de 2021, cuando la Policía se llevó detenido al cronista deportivo, condenado a nueve años de prisión por el delito de traición a la patria.