Dictadura de Ortega organizará juicios políticos contra opositores en sus mazmorras

Familiares y defensores de derechos humanos criticaron que el régimen realizará los juicios en el mismo sitio donde torturan a los presos de conciencia de la dictadura. Mientras, el gobierno organiza “encuentros” con sectores económicos en busca de la “normalización” del país.

Foto vía EFE por Bienvenido Velasco

La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo ordenó al Poder Judicial que continúe con los juicios de algunos reos de conciencia en las instalaciones de la Dirección de Auxilio Judicial, conocida como el nuevo “Chipote”, y no en los juzgados centrales ubicados en Managua. La decisión del régimen fue cuestionada de inmediato por los familiares de los imputados, quienes no admiten que el proceso se desarrolle en el mismo sitio donde los suyos son torturados.

“Esta decisión violenta el principio de publicidad del proceso. Hacer los juicios en esta instalación coarta y limita ese derecho. Cuando la gente va al juzgado, donde también sabemos que se violentan los derechos, al menos uno tiene la esperanza de ver si tu familiar llegó, de estar acompañado por los medios de comunicación, pero ahí (en el nuevo “chipote”) no se puede”, dijo Ana Lucía Álvarez, familiar de Ana Margarita Vijil y Tamara Dávila, detenidas en ese centro policial desde junio de 2021.

Los procesos en contra de los reos políticos estaban congelados desde octubre del año pasado sin una razón de peso. Los motivos que alegaron los jueces que llevaban las causas en ese entonces fueron “fuerza mayor” o “sobrecarga laboral”.

Ahora el juicio oral y “público” de la exguerrillera Dora María Téllez se desarrollará, según la información que se lee en la cédula de notificación entregada a su abogado, el tres de febrero a las ocho y treinta de la mañana sin posibilidad de que sea inaplazable e improrrogable. Téllez es acusada por el delito de conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional en perjuicio del Estado de Nicaragua y la sociedad nicaragüense.

La exguerrillera fue capturada el pasado 13 de junio de 2021 junto a Ana Margarita Vijil, expresidenta de la Unión Democrática Renovadora (Unamos). Esta última fue acusada por el mismo delito que le imputan a Téllez, y sus familiares confirmaron que el juicio oral y público se realizará el dos de febrero a las ocho y treinta de la mañana.

El medio digital Confidencial confirmó la continuación del juicio en contra de Yader Parajón, hermano de Jimmy Parajón, asesinado en 2018. También se seguirá el proceso a Yaser Vado González, estudiante expulsado de la UNAN-Managua. El juicio contra ambos se realizará el primero de febrero a las ocho y treinta de la mañana.

Gonzalo Carrión, defensor del Colectivo Nicaragua Nunca Más, criticó que los juicios contra los reos de conciencia continúen en el nuevo “Chipote”, porque la aplicación de la ley jamás será libre y justa si se hace en una unidad policial. “Son actos que forman parte de las cadenas de abuso de poder. La unidad policial es el símbolo de mayor oprobio que se puede notar, porque están sometiendo a los presos políticos a audiencias en el mismo lugar donde los torturan”, aseguró Carrión.

También se conoció que el juicio en contra del exembajador Mauricio Díaz, acusado por el delito de menoscabo a la integridad nacional en perjuicio del Estado de Nicaragua, se realizará el próximo 16 de febrero a las ocho y treinta de la mañana.

Ana Lucía Álvarez informó que el abogado que representa a sus familiares no ha recibido la cédula de notificación sobre el juicio oral y público para Tamara Dávila, capturada en junio de 2021 y a quien le acusan del mismo delito que a Téllez y Ana Margarita. Sin embargo, comentó que otros allegados de presos políticos continúan recibiendo más notificaciones, por lo que no descarta tener información en estos días.

Este lunes un grupo de 27 familiares de presos políticos hicieron un llamado a “los gobernantes, fuerzas vivas de la nación y a la Iglesia católica”, para que “encabecen un proceso de unificación ciudadana”, con el fin de liberar a los 170 reos detenidos por razones políticas. 

“Ante esta situación, apelamos a los gobernantes y a las fuerzas vivas de la nación, así como a nuestra Iglesia para que encabecen y apoyen un proceso de unificación ciudadana, dispuestos a construir puentes; dispuestos a escucharnos los unos a los otros para así comenzar a desarmar la desconfianza mútua que por siglos nos ha dividido”, aseguraron los familiares en una conferencia de prensa.

Régimen organiza “encuentros” para borrón y cuenta nueva

Foto vía EFE por Jeffrey Arguedas

Paralelo a la decisión del régimen de realizar juicios políticos en el nuevo “Chipote”, la dictadura anunció encuentros para conversar con “diversos sectores” sobre temas económicos, según una circular difundida por Rosario Murillo, vicepresidenta y vocera del Gobierno.

“Estamos por iniciar ciclos, etapas de reuniones con sectores representativos y protagónicos de la economía nicaragüense, esa economía nuestra que es familiar, que es creativa, asociativa, comunitaria, en todos sus aspectos. Estamos ya organizando encuentros en distintos momentos de este año de avance en la lucha contra la pobreza, para intercambiar más entre nosotros, todos los que protagonizamos este Modelo de economía creativa”, expuso Murillo el pasado miércoles 19 de enero.

Para Gonzalo Carrión, defensor del Colectivo Nicaragua Nunca Más, los encuentros que sostenga el régimen con esos sectores “representativos de la economía”, aunque su objetivo sea “avanzar hacia una normalidad del país”, es poco probable que sea reconocido a nivel nacional e internacional.

“Va a ser imposible que un país gobernado por la tiranía, que es sinónimo de violación de todo tipo de derechos humanos, tenga legitimidad. Es imposible normalizar porque estaríamos en el imaginario de un pueblo sometido a ese régimen de negación permanente de los derechos, sin libertad y sin dignidad, en pleno siglo veintiuno”, explicó el defensor que se encuentra exiliado en Costa Rica.

Carrión agregó que la posibilidad de una normalización solo está en la mente de la dictadura de Ortega. Asimismo expresó que mientras tenga a presos políticos en sus mazmorras, los familiares de estos continuarán alzando la voz hasta lograr la libertad plena y con garantías.

Para Vilma Núñez, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), tanto Ortega y Murillo están empecinados en mantenerse en el poder a toda costa y por eso quieren impulsar una normalidad, pero escogiendo a sus interlocutores. Núñez dijo que está a favor de un diálogo como un mecanismo de solución de conflictos. Sin embargo, en estas circunstancias “no se puede dialogar”, porque Ortega y Murillo continúan con la misma actitud de evadir los crímenes de lesa humanidad que cometieron. “No se puede usar y manosear el diálogo para perpetuarse en el poder”.