Dictadura sandinista enjuicia a dos trabajadores de La Prensa

En audiencia inicial, celebrada este jueves, una juez sandinista aceptó procesar a dos de los cuatro colaboradores del diario más longevo de Nicaragua, quienes están siendo acusados por traición a la patria y ciberdelitos, dos normativas aprobadas por el Ejecutivo para encarcelar a opositores y periodistas

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Fachada de La Prensa sin las letras que por décadas adornaron el edificio. Foto: Cortesía.

La justicia de Nicaragua, controlada por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, remitió este jueves a juicio oral y público y mantuvo la prisión preventiva en contra de dos trabajadores del diario La Prensa, secuestrados por la Policía desde julio pasado y acusados por el supuesto delito de “conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional en concurso real con la propagación de noticias falsas”.

La jueza sandinista Nalia Nadezha Úbeda Obando, titular del juzgado Quinto Distrito de lo Penal de Audiencia de Managua, además mantuvo el caso como tramitación compleja y rechazó los argumentos de la defensa, que alegó, entre otras cosas, una violación al debido proceso a los imputados ya que fueron detenidos en julio y acusados hasta en septiembre pasado.

Los acusados en este caso son una periodista, una asistente de administración y dos conductores del diario, estos dos últimos detenidos la noche del seis de julio pasado durante una redada ejecutada por la Policía, la cual incluyó visitas a varios reporteros del medio.

Durante la audiencia preliminar en contra de los dos conductores, celebrada el pasado 28 de septiembre, la jueza giró orden de detención en contra de la reportera y la asistente, quienes salieron de sus viviendas antes de que la Policía ejecutara la cacería.

Según la causa divulgada por el sistema de internet del Poder Judicial, debido a que las dos colaboradoras no han sido detenidas, no pueden ser procesadas en ausencia.

Los conductores de La Prensa fueron detenidos por la Policía después de que acompañaran a un equipo periodístico en la cobertura de la expulsión de las religiosas de la Asociación Misioneras de la Caridad, fundada por Santa Teresa de Calcuta. La asistente de redacción del diario y la periodista que figuran en la acusación, salieron ese mismo día de sus casas antes de que llegaran a requisarlas.

Gonzalo Carrión, miembro del Colectivo de Derechos Humanos Nunca Más, calificó esta acusación contra los trabajadores de La Prensa como “infame” y “arbitraria”, porque viola los derechos y garantías establecidas en la Constitución de Nicaragua y los instrumentos internacionales de derechos humanos.

A criterio del abogado, la saña de la dictadura en contra de los colaboradores se da por la postura que ha tomado el medio de seguir informando y denunciando las violaciones de derechos humanos cometidas en Nicaragua. “Los trabajadores de La Prensa están siendo castigados por el ejercicio de buscar información y difundirla al pueblo de Nicaragua”, expuso.

Saña contra La Prensa

Rosario Murillo y Daniel Ortega en un acto público. Foto: EFE | Archivo.

Las instalaciones de La Prensa fueron tomadas a la fuerza por la Policía el 13 de agosto de 2021, cuando las autoridades nicaragüenses alegaron que el medio supuestamente era utilizado para cometer delitos de “defraudación aduanera, lavado de dinero, bienes y activos”.

Su gerente general, Juan Lorenzo Holmann Chamorro, sobrino político de la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro, quien venció a Ortega en las elecciones de 1990, fue condenado el 31 de marzo pasado a nueve años de prisión por el delito de “lavado de dinero”.

El personal de redacción de La Prensa, que ahora solo se publica de forma digital, se vio forzado a exiliarse en julio pasado tras el arresto de dos colaboradores que ahora han sido acusados.

Con información de EFE