EE.UU. “reexamina” rechazo de Ortega al embajador Hugo Rodríguez y mantiene a Sullivan en Managua

Un funcionario del Departamento de Estado dijo a DIVERGENTES que no aceptan “cualquier noción de injerencia” alegada por el régimen Ortega-Murillo. “El señor Hugo Rodríguez goza de la mayor confianza de la Administración Biden como candidato para embajador ante Nicaragua”, insiste, del mismo modo que respalda el discurso del diplomático ante el Senado que molestó a la dictadura

Sede del Congreso y Senado de Estados Unidos en Washington. Wilfredo Miranda | Divergentes

Un funcionario del Departamento de Estado ha confirmado a DIVERGENTES que el embajador Kevin Sullivan seguirá a cargo de la misión diplomática de Washington en Managua, mientras “reexaminamos la situación” derivada del rechazo del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo al postulante embajador Hugo Rodríguez. 

El pasado 28 de julio, Rodríguez fue ratificado por el Senado norteamericano y ofreció un discurso ante el Comité de Relaciones Exteriores de la cámara alta que molestó al régimen sandinista. A través del Ministerio de Relaciones Exteriores, los Ortega-Murillo retiraron el beneplácito concedido al postulante diplomático como embajador por haber realizado “declaraciones injerencistas e irrespetuosas en contra de nuestro país, desconociendo los principios del derecho internacional”.

En respuesta a ello, cinco días después, el funcionario del Departamento de Estado dijo que no aceptan “cualquier noción de injerencia” alegada por el régimen Ortega-Murillo. “Los Estados Unidos defiende los principios de la Carta Democrática Interamericana y los deseos de los pueblos de elegir a sus gobernantes mediante elecciones libres y justas en todo el hemisferio”, insistió el funcionario. 

El Departamento de Estado agregó: “El señor Hugo Rodríguez goza de la mayor confianza de la Administración Biden como candidato para embajador ante Nicaragua. En su audiencia de nominación, el señor Rodríguez reiteró fiel y respetuosamente la política de los Estados Unidos, reflejando con exactitud la posición bipartidista que existe desde hace mucho tiempo en la política de Estados Unidos sobre los desafíos que enfrenta el pueblo de Nicaragua”. 

Según el funcionario, el “Departamento de Estado espera trabajar con el Senado de Estados Unidos en su evaluación del candidato propuesto por el Presidente Biden”. 

En el discurso ante el Senado, Rodríguez recordó que, en 1952, su padre salió de República Dominicana, huyendo de una dictadura que dejaba al dominicano promedio sin espacio para la libertad y sin esperanza de alcanzar sus sueños. Rodríguez comparó ese escenario con el que viven los nicaragüenses después que en noviembre pasado la dictadura asegurara su cuarto mandato consecutivo en unas elecciones sin competencia y con los principales líderes de la oposición en la cárcel.

“Desafortunadamente, los nicaragüenses ahora enfrentan una situación similar desde las elecciones de noviembre pasado, cuando Daniel Ortega y Rosario Murillo privaron a los nicaragüenses de cualquier opción real, y las esperanzas de democracia y prosperidad de los nicaragüenses se desvanecieron”, dijo Rodríguez. 

“Más de 180 presos políticos con cargos infundados, incluidas figuras de la oposición política, defensores de los derechos humanos, líderes estudiantiles, periodistas y representantes de la sociedad civil, siguen privados de sus derechos humanos”, añadió el diplomatico vetado. 

“El Gobierno de Nicaragua también cerró el espacio cívico a un ritmo alarmante, cerrando más de 700 asociaciones, universidades, fundaciones y otras organizaciones sin fines de lucro solo en 2022, y más de 800 desde 2018”, dijo el diplomático.

Ortega intenta llamar la atención de Biden

Una mujer observa en el televisor al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, durante un acto en homenaje al 88 aniversario de la muerte del General Augusto C. Sandino. EFE

El rechazo de la dictadura Ortega-Murillo a Hugo Rodríguez, según analistas consultados por DIVERGENTES, es un “llamado de atención del Gobierno nicaragüense para un eventual diálogo”. Si bien tensa las relaciones, “no significa que estas se vayan a romper”, afirmó el analista político Pedro Fonseca. 

Fonseca manifestó que la cancelación del beneplácito de Rodríguez también podría responder a una estrategia del régimen sandinista para llamar la atención de la administración del presidente Joe Biden y entablar pláticas no solo para negociar la entrada o no del nuevo embajador, sino una futura negociación para solucionar la crisis política que atraviesa Nicaragua desde el 2018.

“Recordemos que entre las relaciones bilaterales, quienes dirigen la comunicación son los embajadores. Nicaragua alega que para tener una relación plena necesita un embajador que reúna ciertos requisitos. Quizá Rodríguez no era idóneo para ese potencial acercamiento entre ambos países”, señaló Fonseca.