El nuevo Ministerio del Interior de los Ortega-Murillo: la piel envejecida “de un tigre muerto”

La decisión del régimen sandinista de revivir al Ministerio del Interior tiene el objetivo de “imponer” miedo en la población y operar de forma más organizada bajo la dirección directa de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Este cambio coloca una cobertura legal a lo que han venido ejecutando por la vía de hecho, “oxigena” a los que radicales del régimen que continúan con la memoria de los ochenta y trata de “imponer miedo” a los que tienen recuerdos de aquel despiadado ministerio de esa época

Ministerio
Daniel Ortega y Rosario Murillo en el acto en el cual oficializaron al Ministerio del Interior. Divergentes | Tomada del 19 Digital.

La intención de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo de cambiar el nombre del Ministerio de Gobernación (Migob) por el del Ministerio del Interior (MINT) tiene tres propósitos fundamentales, según tres fuentes vinculadas a la Policía Nacional y al extinto Migob consultadas por DIVERGENTES: el primero es imponer miedo, el segundo cohesionar su estructura política y el tercero legalizar lo que hasta ahora venían ejecutando por las vías de hecho.

Según el análisis de una de las fuentes vinculadas al ahora extinto Migob, el régimen pretende imponer el miedo en la población proyectando el recuerdo del “temido” Ministerio del Interior que dirigió con mano de hierro durante los años ochenta el fundador del Frente Sandinista, Tomás Borge. Renombrar esta dependencia de Gobierno, explicó, también busca oxigenar la mente de los fanáticos que continúan con la memoria de los ochenta intacta.

Para cambiar el nombre de Ministerio de Gobernación a Ministerio del Interior, la Asamblea Nacional aprobó la “Ley que establece las funciones y estructura del Ministerio del Interior”, que en resumen, agrupa a la Policía Nacional, Dirección General de Bomberos, Sistema Penitenciario, Dirección General de Migración y Extranjería, y el Ejército de Nicaragua, para que estos trabajen en conjunto en la eliminación de supuestos planes de conspiración en contra del Gobierno sandinista.

Psicología policial impuesta en el Ministerio del Interior

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Miembros de la policía custodian la toma del edificio que pertenecía a Editorial La Prensa. Los oficiales que participan en estos operativos tienen que obedecer las órdenes de sus superiores sin opción a contradecirlas | EFE

El segundo propósito, que tiene que ver con la cohesión de las estructuras del MINT, es establecer imponer una psicología de policías a todos los funcionarios que están bajo la sombrilla de este Ministerio. 

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Esto permitirá, según una fuente vinculada a la Policía Nacional, la centralización de más fuentes de información bajo una sola dirección. sin necesidad de crear instancias de cooperación o coordinación.

Aunque la nueva ley detalla que la estructura del MINT estará conformada por la Dirección Superior del Ministerio del Interior (integrada por la ministra, el director general de la Policía Nacional, y el viceministro de esta institución del Estado), según las fuentes consultadas para este análisis, no existirá una toma de decisiones entre este grupo, sino que se mantendrá la misma línea de mando en la que los dueños de estas, serán directamente Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Horacio Rocha, el principal ejecutar de las decisiones de Daniel Ortega

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El comisionado Horacio Rocha es uno de los hombres de más confianza de la pareja presidencial | Archivo

“No existe un proceso de reingeniería, reorganización o modernización. Las órdenes las toman Daniel y Rosario y su principal ejecutor es Horacio Rocha”, expresó la fuente, quien detalló que lo que sí habrá es una ejecución más directa de las órdenes, que permitirá mayor control de cada una de las dependencias agrupadas en el MINT.

Otra fuente vinculada al extinto Ministerio de Gobernación, (Migob), explicó que a través del control de todas las dependencias, el régimen Ortega Murillo garantiza el orden, por lo que no es de extrañarse que vengan otros cambios que busquen ese mismo rumbo.

“A todo lo que han ejecutado por la vía de hecho le están poniendo un poco de cobertura legal. No es que a raíz de este cambio se empieza a operar de forma conjunta, no, eso ya se venía haciendo desde años atrás. Lo que pasa es que ahora quieren legalizarlo y por ende controlar lo poco que no podían alcanzar”, explicó la fuente vinculada al antiguo Migob.

El recuerdo de un viejo “tigre”

Previo a la aprobación de la “Ley que establece las funciones y estructura del Ministerio del Interior”, el dictador Daniel Ortega se refirió al respecto en un acto público realizado a finales del año pasado. En su comparecencia el mandatario dijo que revivir al MINT, era un paso histórico y que les iba a dar una fortaleza enorme.

“Volvemos a contar con los grandes instrumentos con los que derrotamos la contrarrevolución. Lógicamente esto fortalece la correlación de fuerzas en el Ministerio del Interior. Todos estamos en mejores condiciones de cumplir las tareas que no le permitan al enemigo avanzar en sus planes, porque ellos siempre están conspirando, siempre están con sus planes”, señaló el dictador.

Al respecto, la fuente del extinto Migob explicó que esa arenga del dictador, además de estar dirigida para sus bases más fanáticas, pretendía imponer la piel envejecida “de un tigre muerto” a un Ministerio que es completamente diferente al que controlaban en los años ochenta.

“Ortega logró su objetivo a medias. Posicionó en los medios de comunicación el recuerdo de aquel MINT sanguinario. Se habló durante algunos días del regreso de un tigre feroz. Sin embargo, en la realidad, esto no es del todo correcto. A diferencia de los ochenta, cuando Tomás Borge tenía poder, en este nuevo MINT no hay nadie que tenga más poder que los dictadores”, explicó un experto en seguridad con amplio conocimiento en temas políticos, quien pidió anonimato. 

“Y ahí es donde falló, porque independencia no hay. En la práctica ellos siguen el mando y no van a entregar ningún poder a nadie”, añadió. 

La fortaleza del espionaje sandinista

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Los expertos señalaron que la mejor red territorial de espionaje que cuenta el régimen sandinista son los trabajadores del Estado, fanáticos sandinistas y secretarios políticos que trabajan llevando información al partido sobre cualquier vecino “sospechoso” | EFE

La fuente vinculada al extinto Migob, coincidió con el experto en seguridad respecto a que el poder solo lo ostentan Ortega y Murillo. 

Agregó que la fortaleza del espionaje, característico del MINT de los ochenta, no está en la actualidad en ningún ministerio, sino en las redes territoriales, en las institucionales que controlan a los trabajadores y en los “soplones, sapos y vecinos” que saben y reportan todo lo que consideren que es “de cuidado” para el partido sandinista. 

“Esto se complementa con la vigilancia electrónica que invade la privacidad de las comunicaciones, interceptación de celulares, correos, redes sociales. Todo eso no depende de algún ministerio que se llame Migob, MINT, o Minint o como quieran que se llame”, indicó la fuente.

Los expertos consultados por DIVERGENTES coincidieron en que, aunque parezca innecesario, el régimen sandinista continuará ejecutando cambios para garantizar el control de toda su estructura y sobre todo, controlar a la población a través de la vía del miedo, tal y como lo hace el crimen organizado.


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