Honduras gira a la derecha. Asfura asume el poder blindado por Trump y el Congreso

Nasry ‘Tito’ Asfura toma posesión prometiendo austeridad y trabajo, marcando el fin del Gobierno de Xiomara Castro y el retorno del bipartidismo tradicional. Llega con el control legislativo y un espaldarazo clave de Washington, pero arrastra una crisis de legitimidad: la oposición denuncia fraude y no reconoce su victoria electoral

Nasry Asfura Honduras
El presidente de Honduras, Nasry 'Tito' Asfura, habla luego de su investidura este martes, en Tegucigalpa (Honduras). Asfura asumió como nuevo presidente de Honduras para el período 2026-2030, en sustitución de la izquierdista Xiomara Castro. EFE/ Gustavo Amador

Mira más de nuestra cobertura en tus resultados de búsqueda. Agrega a Divergentes en Google

El paréntesis de la izquierda en Honduras se ha cerrado. Tras cuatro años de mandato de Xiomara Castro y el Partido Libertad y Refundación (Libre), el poder ha retornado a las manos del conservadurismo tradicional. Nasry ‘Tito’ Asfura asumió este martes la presidencia para el período 2026-2030, y no lo hizo solo: llega acuerpado por una mayoría aplastante en el Congreso y, quizás más importante, por el respaldo explícito del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

La ceremonia de investidura, realizada en la sede del Parlamento y no en el Estadio Nacional por razones de “austeridad”, simbolizó el cambio de era. Con la mano sobre una Biblia sostenida por su hija, Asfura prometió cumplir la Constitución “como los sagrados mandamientos”.

Sin embargo, el escenario político que hereda dista de ser sagrado. La realidad política es que es un terreno fracturado donde la gobernabilidad dependerá de su capacidad para gestionar un país dividido y una alianza inquebrantable con la potencia norteamericana.

La llegada de Asfura, líder del Partido Nacional, consolida la restauración del orden bipartidista que históricamente ha gobernado Honduras. Junto al Partido Liberal, las fuerzas conservadoras suman ahora 90 de los 128 escaños del Congreso Nacional.

Preparando recomendación…

Esta aritmética legislativa le otorga al nuevo mandatario un margen de maniobra del que careció su predecesora en el tramo final de su gestión, permitiéndole aprobar leyes y presupuestos sin necesidad de negociar con la izquierda de Libre.

El discurso inaugural fue breve —apenas diez minutos— y pragmático. Fiel a su estilo que pregona de “hombre de acción” y alejado de la retórica ideológica. “Honduras, no te voy a fallar, vamos a estar bien”, aseguró Asfura, delineando cuatro prioridades inmediatas: salud, educación, empleo y seguridad.

Un mandato bajo la sombra del “fraude”

Honduras Nasry Asfura
El presidente de Honduras, Nasry ‘Tito’ Asfura y su esposa, Lissette del Cid, saludan luego de su investidura este martes, en Tegucigalpa (Honduras). EFE/ Gustavo Amador

A pesar del control institucional, Asfura inicia su Gobierno con un déficit de legitimidad social. La presidenta saliente, Xiomara Castro, y su partido calificaron los resultados de las elecciones generales del 30 de noviembre como un “fraude”, negándose a reconocer la victoria nacionalista.

Aunque en un acto protocolario el lunes 26 de enero de 2026, Castro deseó suerte a su sucesor —”esperamos que Honduras continúe con este proyecto de crecimiento”—, la tensión política persiste en las calles y en la narrativa de la oposición. El reto para Asfura será gobernar para esa mitad del país que considera su presidencia producto de una manipulación electoral, en un contexto donde la polarización no ha disminuido.

Si el Congreso es su escudo interno, Donald Trump es su blindaje externo. El apoyo público del mandatario estadounidense, manifestado apenas tres días antes de las elecciones, fue interpretado por analistas como el factor decisivo que inclinó la balanza o, al menos, legitimó el resultado ante la comunidad internacional.

Este alineamiento sugiere un retorno a la política exterior tradicional de Tegucigalpa: subordinación a los intereses de Washington en temas migratorios y de seguridad, a cambio de inversión y oxígeno político. Para Centroamérica, esto confirma la tendencia de una región que vuelve a mirar hacia el norte bajo la administración Trump, alejándose de los coqueteos con potencias extrarregionales, como China, que marcaron años anteriores.

¿Quién es “Papi a la orden”?

Honduras Nasry Asfura
Simpatizantes del Partido Nacional celebran luego de la investidura del presidente de Honduras, Nasry ‘Tito’ Asfura, este martes en Tegucigalpa (Honduras). . EFE/ Gustavo Amador

Conocido popularmente como “Papi a la orden” por su lema de servicio, Asfura cultiva una imagen alejada del político de escritorio. Exalcalde de Tegucigalpa y empresario de la construcción, suele vestir jeans, camisa arremangada y botas de trabajo, enfatizando que no es “un empleado para estar en una cómoda oficina”.

Sin embargo, su perfil de gestor eficiente convive con un historial de señalamientos.

  • Investigaciones previas: En 2020, una unidad del Ministerio Público lo señaló por presunto lavado de activos, malversación de caudales públicos y fraude. No obstante, un fallo del Poder Judicial descartó llevarlo a juicio.
  • Pandora Papers: Su nombre apareció vinculado a este escándalo financiero internacional, aunque él ha rechazado tajantemente cualquier implicación.

Ahora, con el poder total del Estado y el “visto bueno” de la Casa Blanca, Asfura promete “trabajo y más trabajo”. La incógnita es si esa fórmula bastará para pacificar un país que todavía discute el conteo de los votos.


La información que publicamos en DIVERGENTES proviene de fuentes contrastadas. Debido a la situación en la región, muchas veces, nos vemos obligados a protegerlas bajo seudónimo o anonimato. Desafortunadamente, algunos gobiernos de la región, con el régimen de Nicaragua a la cabeza, no ofrecen información o censuran a los medios independientes. Por ello, a pesar de solicitarlo, no podemos contar con versiones oficiales autorizadas. Recurrimos al análisis de datos, a las fuentes internas anónimas, o las limitadas informaciones de los medios oficialistas. Estas son las condiciones en las que ejercemos un oficio que, en muchos casos, nos cuesta la seguridad y la vida. Seguiremos informando.