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La decadencia de las investiduras de Ortega: Del príncipe de España a Maduro

Daniel Ortega asumirá un controvertido nuevo mandato este 10 de enero, tras mantenerse en el poder en base a represión y una elección sin competencia. EFE.

Daniel Ortega se auto impondrá este lunes diez de enero la banda presidencial de Nicaragua junto a su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo. Ese acto, que será realizado en la vieja Plaza de la Revolución, inaugurará un mandato sin legitimidad que se conjuga con un profundo aislamiento internacional, que el régimen familiar ha buscado matizar con el acercamiento a la China comunista. Tras la masacre de 2018 y la cacería de opositores de 2021, que derivó en unas elecciones generales sin competencia, la pareja presidencial consiguió un repudio generalizado a su administración que podrá notarse en los asistentes a su cuarta toma de posesión consecutiva: unos escasos aliados internacionales que reconocen la perpetuación en el poder basada en persecución y cárcel. 

Sin embargo, el desencanto de la comunidad internacional con los Ortega-Murillo empezó a notarse, aunque de manera muy tímida, después de 2007, cuando el caudillo sandinista retornó al poder y le impusieron la banda presidencial. El diez de enero de 2007, 15 jefes de Estados acompañaron a Ortega en el traspaso de poder. Luego, la cantidad de jefes de Estados cayó en picada a medida que el autoritarismo de los Ortega-Murillo iba desmontando la institucionalidad y cercando las libertades públicas. 

De modo que las tomas de posesión de Ortega y Murillo sirven para ver cómo el mundo se ha ido distanciando a través de los años de una de las dictaduras más abyectas de Latinoamérica.

2007

El fallecido presidente de Venezuela Hugo Chávez, Daniel Ortega y el presidente de Bolivia, Evo Morales, tras la toma de posesión del presidente nicaragüense en 2007. EFE/Roberto Escobar.

El entonces canciller Norman Caldera, una semana antes de la toma de posesión de 2007, enumeró el listado preliminar de los gobernantes que asistirían a la asunción de Ortega. También reveló que existía la posibilidad de que asistiera a los actos de toma de posesión del caudillo sandinista el hermano de Fidel Castro y ahora expresidente de Cuba, Raúl Castro.

Finalmente, en 2007 asistieron 15 jefes de Estado y de Gobierno: 

  • Felipe de Borbón, Príncipe de Asturias.
  • Chen Shui-bian, Presidente de Taiwán.
  • Manuel Zelaya, Presidente de Honduras.
  • Felipe Calderón, Presidente de México.
  • Elías Antonio Saca, Presidente de El Salvador.
  • Evo Morales, Presidente de Bolivia.
  • Martín Torrijos, Presidente de Panamá.
  • Óscar Berger, Presidente de Guatemala.
  • Álvaro Uribe, Presidente de Colombia.
  • Leonel Fernández, Presidente de República Dominicana.
  • Rafael Correa, Presidente de Ecuador.
  • Óscar Arias, Presidente de Costa Rica.
  • Hugo Chávez, Presidente de Venezuela.
  • Said Musa, Primer Ministro de Belice. 

La delegación más numerosa fue la taiwanesa, dado que al entonces presidente Shui-bian le acompañaron doscientos empresarios de todos los sectores económicos de ese país. Irónicamente, hace un mes, en diciembre de 2021, Ortega rompió relaciones con Taiwán para reconocer a China continental, en un viraje que busca paliar su aislamiento internacional. 

La ceremonia de investidura se celebró ante más de dos mil invitados internacionales y mil periodistas, que llegaron a Managua para presenciar el acto. Entre los invitados se encontraban la entonces secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez y, el exsecretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza. 

Más de una veintena de delegaciones internacionales asistieron a la toma. La delegación norteamericana estaba integrada por Mike Leavitt, secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos; el secretario adjunto de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, y el director ejecutivo de la corporación Cuenta del Milenio, John J. Danilovich, además del exembajador norteamericano en Nicaragua, Paul Trivelli.

2012

Después de un primer periodo de gobierno en el que muchos sectores sociales y económicos aprobaban la gestión, Ortega logró postularse para un segundo término. Esto gracias a que la Corte Suprema de Justicia, desde entonces controlada por el caudillo sandinista, levantó la prohibición de reelecciones presidenciales consecutivas en octubre de 2010. 

El presidente Daniel Ortega (c), jura por tercera vez, y segunda consecutiva, como presidente de Nicaragua en 2012. EFE/STR

Ortega ganó un segundo mandato consecutivo con más del 72% de los votos en unas elecciones que sus rivales señalaron de fraudulentas. Los observadores electorales internacionales afirmaron que las irregularidades no fueron suficientes para alterar el resultado, pero el proceso le dio al partido Frente Sandinista una mayoría de dos tercios en la Asamblea Nacional, los votos suficientes para cambiar la Constitución. O mejor dicho, el mejor camino para la consolidación del poder absoluto. 

El diez de enero de 2012 da lugar la segunda toma de posesión consecutiva de Ortega. El número de jefes de Estado y de Gobierno presentes disminuyó a ocho. 

  • Felipe de Borbón, Príncipe de Asturias.
  • Hugo Chávez, Presidente de Venezuela. 
  • Mahmud Ahmadineyad, Presidente de Irán. 
  • Álvaro Colom, Presidente saliente de Guatemala. 
  • Otto Pérez Molina, Presidente entrante de Guatemala. 
  • Porfirio Lobo, Presidente de Honduras. 
  • Mauricio Funes, Presidente de El Salvador. 
  • Desi Bouterse, Presidente de Surinam.
  • Michel Martelly, Presidente de Haití.

El canciller de Taiwán, Timothy Yang, fue el representante de su país. A los medios declaró que era de “suma importancia” para su nación acompañar al reelegido presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en su investidura para su tercer mandato. También acudió el vicepresidente de Cuba, Ramiro Valdés. 

La presencia del príncipe de Asturias provocó manifestaciones en la embajada de España en Managua, luego de que Ortega se reeligiera violando el artículo 147 de la Constitución. Esta sería la última visita del príncipe al país. EFE.

2017

En enero de 2014, la Asamblea Nacional reformó la Constitución para eliminar los límites de mandato, lo que permitió a Ortega postularse para un cargo por tiempo indefinido. 

En noviembre de 2016, Ortega ganó un tercer mandato, nuevamente con más del 72% de los votos bajo graves señalamientos de fraude electoral. Poco antes de las elecciones, la Corte Suprema controlada por los sandinistas reemplazó al líder del principal partido de oposición por alguien con fuertes vínculos con Ortega, es decir un partido comparsa. 

El diez de enero de 2017 fue la tercera investidura consecutiva de Daniel Ortega y la primera de Rosario Murillo como vicepresidenta. Ahora el número de jefes de Estado se redujo a cinco. 

  • Nicolás Maduro, Presidente de Venezuela. 
  • Evo Morales, Presidente de Bolivia. 
  • Salvador Sánchez Cerén, Presidente de El Salvador. 
  • Juan Orlando Hernández, Presidente de Honduras. 
  • Tsai Ing-wen, Presidenta de Taiwán. 
El presidente de Honduras Juan Orlando Hernández (i), junto al presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén (c) y la presidenta de Taiwán Tsai Ing-wen (d) en la toma de posesión de 2017. EFE/Jorge Torres.

También asistieron el ministro de Relaciones Exteriores dominicano, Miguel Vargas Maldonado; Choe Ryong-hae, el número tres del régimen norcoreano de Kim Jong-un; el general de Policía Vladimir Kolokoltsev, ministro del Interior de la Federación de Rusia; el vicepresidente de los Consejos de Estado y de ministros de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel; entre otros invitados. Por España participaba en la toma, el secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica, Fernando García Casas.

2022

El próximo diez de enero será la cuarta toma de posesión consecutiva de Daniel Ortega y la segunda de Rosario Murillo, pero esta vez será diferente, dado que muchos países han desconocido los resultados de las últimas elecciones generales por varias razones:

  • Unas elecciones sin competencia, con el encarcelamiento de siete de los precandidatos presidenciales, así como de más de 30 líderes opositores. 
  • Un abstencionismo del 81.5%, según los datos del observatorio ciudadano Urnas Abiertas.
  • Múltiples violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad que se han cometido desde el inicio de la crisis sociopolítica de 2018.

El martes cuatro de enero Rosario Murillo declaró en su alocución de mediodía que se encuentran “preparando para la próxima semana, hermosas actividades, hermanos que nos acompañan de distintos países y pueblos del mundo. Agradecemos a Dios toda esa fuerza fraternal, solidaria de los pueblos del mundo”. 

El miércoles cinco de enero informó que son más de trescientos invitados los que participarán en la toma de posesión de Ortega. “Tenemos visitantes que llegan de todas partes. Tenemos hermanos que han sido acompañantes electorales y ahora nos acompañan en la juramentación del pueblo presidente. Más de trescientos hermanos de distintos países”, afirmó Murillo. Sin embargo, hasta ahora, no han hecho pública ninguna lista de los invitados confirmados. 

Por otro lado, el rechazo internacional ya ha iniciado, el gobierno de España no enviará a ningún representante a la toma de posesión de Daniel Ortega, según confirmaron fuentes diplomáticas a Europa Press. 

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