La “perversa ganancia” que Ortega saca del éxodo nica: aumentan las remesas

El flujo migratorio desde la crisis 2018 ha aumentado de forma similar que la cantidad de remesas que reciben las familias en Nicaragua. Mientras el dinero alivia a unos 725 mil hogares, también generan el 15% de los impuestos recaudados por el Estado. El país ha perdido a un buen porcentaje de su población en pocos años, y con ello a profesionales calificados, pero el régimen se ha beneficiado“al descompresionar Nicaragua en términos políticos y económicos”, ya que evita casi 200 mil desempleados

Una mujer recibe una remesa familiar en una sucursal de Wester Union. Archivo | EFE.

Las remesas hacia Nicaragua han aumentado en la medida que ha incrementado la migración de nicaragüenses en los últimos cuatro años. Entre 2017 y 2021 las remesas aumentaron en un 54.46%. Uno de los factores evidentes para este incremento fue que hasta abril del año pasado 108 mil nicas migraron a raíz de la crisis política en la que está el país desde 2018, según la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). 

No obstante, a partir de que Daniel Ortega y Rosario Murillo allanaron en el camino para permanecer en el poder durante cinco años más, el flujo migratorio se incrementó dramáticamente el año pasado. El organismo Diálogo Interamericano calculó que en 2021 unos 110 mil nicas emigraron. Esto se reflejó en los $2,147 millones que recibió Nicaragua en concepto de remesas, una cifra récord en el país. 

El economista Enrique Sáenz considera que ha sido una tragedia para Nicaragua haber perdido a un porcentaje significativo de su población en pocos años. Además, el país ha perdido otro porcentaje importante de sus “recursos calificados”: profesionales en los cuales el Estado invirtió en su educación. A esto se suma, por supuesto, que la migración provoca un desarraigo del tejido social con la separación de miles de familias.  

Sin embargo, Sáenz valora que el régimen se ha beneficiado de esto “de forma perversa para descompresionar en términos políticos y económicos al país, porque de lo contrario esto significa tener una presión social de 200 mil nicaragüenses desempleados”. 

Por otro lado, las remesas significan un alivio económico en un país como Nicaragua, en donde la mitad de la población laboral se encuentra en condiciones de desempleo o subempleo, es decir que no gana ni siquiera el salario mínimo. “Esto disminuye la presión social que significa que haya familias con hambre”, dijo Sáenz.

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El año pasado 725 mil hogares recibieron remesas, representando el 60% de sus ingresos totales. Las familias utilizaron el 90% de este dinero para actividades de consumo o inversión. Esto quiere decir que de los casi $2,200 millones recibidos en remesas el año pasado, unos 250 millones entraron al Estado a través del Impuesto al Valor Agregado (IVA). El crecimiento económico está determinado por inversión, gasto público o consumo. “El régimen se sirve del trabajo de los nicaragüenses en el extranjero para elevar sus tasas de crecimiento económico”, agregó Sáenz. 

Las remesas también representan divisas líquidas que entran “a alimentar” las reservas del Banco Central de Nicaragua. El año pasado se recaudó $1.4 mil millones en IVA, lo que quiere decir que los hogares receptores de remesas contribuyeron en un 18% de esa carga tributaria, un porcentaje aún mayor que lo creció la recaudación de IVA en 2021 (17%). 

Para el analista del Diálogo Interamericano, Manuel Orozco, la entrada de remesas “no puede interpretarse como negativa o positiva” para el régimen de Ortega y Murillo, sino “una consecuencia de sus acciones”. Orozco considera que “el oportunismo económico del régimen se beneficia de la entrada de remesas a través del impuesto indirecto a los receptores y en parte del impuesto sobre la renta”. 

Para ponerlo en cifras, de los $2.6 mil millones que Nicaragua recaudó el año pasado en impuestos, los receptores de remesas contribuyeron en más del 15% de esa recaudación. 

Posibles restricciones de envío de dinero

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El país que más ha aumentado el envío de remesas hacia Nicaragua es Estados Unidos, con un 23% más que el año anterior (2020). Esto coincide con que ahora el país norteamericano es el destino preferido que están eligiendo los migrantes nicaragüenses, que históricamente iban hacia Costa Rica. En 2021, 50 mil 109 personas procedentes de Nicaragua fueron arrestadas al intentar cruzar hacia Estados Unidos, según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.

Esta realidad no parece cambiar este año. Las remesas en enero de 2022 totalizaron $194.7 millones. Esto representa un aumento del 22.5% con respecto al mismo mes del año pasado. El Banco Central de Nicaragua (BCN) detalla que las principales fuentes de origen de las remesas fueron: Estados Unidos con el 67.6% del total, seguido de España (12.4%), Costa Rica (11.7%), Panamá (2.7%) y Canadá (1.2%), los que en conjunto representan el 95.6%.

Asimismo, se observó que las remesas procedentes de Estados Unidos mostraron un crecimiento interanual de 40%, las de El Salvador crecieron en 22.2%, las de Canadá y Costa Rica en 15.0 y 6.1%, respectivamente. 

Manuel Orozco advierte que la radicalización ideológica y antidemocrática del régimen Ortega-Murillo, al aliarse con países como Rusia, Cuba, Venezuela y China, puede provocar que Estados Unidos aplique políticas para restringir el envío de dinero hacia Nicaragua, como lo hizo con Cuba, en donde había límites de $1,200 dólares anuales. Según el experto, esto bajaría en un 65% el promedio enviado en 2021 desde Estados Unidos, lo cual “sería caótico para el país”.

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