Dos días después de las declaraciones de Daniel Ortega sobre eliminar las elecciones en Nicaragua, la revista británica The Economist publicó un artículo de opinión titulado: “Cuando un presidente deja de fingir que los votos importan, se avecina el desastre”, un texto que analiza el impacto en la democracia a nivel global si llega a concretarse lo anunciado por el dictador nicaragüense.
“La pequeña Nicaragua ofrece una lección para los demócratas de todo el mundo”, advierte el artículo, que relata que los autócratas suelen organizar elecciones fraudulentas, como en Rusia o Irán, pero es “sumamente inusual que el líder de un país diga: ‘Basta ya’ a los comicios electorales”.
El artículo de The Economist argumenta que la intención de Ortega marca un punto de “inflexión importante” debido al retroceso que ha tenido la democracia en las últimas dos décadas. “Si Nicaragua se convierte formalmente en un Estado de partido único y no sufre consecuencias diplomáticas, como parece probable, otros países podrían seguir su ejemplo”, explica. “Por lo tanto, el mundo debería preocuparse por el precedente que se está sentando en Managua”, añade.
The Economist es solo uno de los medios de comunicación que han reaccionado a las declaraciones del dictador nicaragüense el pasado 19 de julio, cuando dijo que en Nicaragua “no van a haber elecciones”. La noticia fue rápidamente difundida por agencias de noticias internacionales, como EFE, Reuters, Ap, AFP, entre otras. Esto generó que la noticia fuera replicada de inmediato esa misma noche del domingo por medios de comunicación de América y Europa.

Sin embargo, otros medios han ido más allá de la cobertura informativa y, por medio de editoriales, advirtieron sobre las implicaciones para las democracias del mundo.
El impacto de la noticia parece haber provocado que la dictadura matice su discurso. El miércoles 22 de julio, la dictadora Rosario Murillo intentó suavizar el tono, al asegurar que sí se realizarán elecciones, pero “nicaragüenses”, para garantizar los programas del régimen. “Elecciones sí, pero elecciones propias. Y cuando decimos propias son de nuestro pueblo bendito. Diseñadas, organizadas desde nuestra soberanía nacional, desde nuestra dignidad nacional, para elegir a los mejores nicaragüenses”, dijo Murillo.
BBC: “Nicaragua, la Corea del Norte de América Latina”
Desde entonces, grandes cadenas de televisión también han dado amplia cobertura a la advertencia de Ortega de sepultar la democracia en Nicaragua. “Ortega dijo públicamente que Nicaragua no tendrá más elecciones, pero su poder enfrenta varios desafíos”, tituló CNN en su web. En tanto, la BBC recogió en su titular una cita del opositor nicaragüense Juan Sebastián Chamorro: “Nicaragua se ha convertido en la Corea del Norte de América Latina”.
Otras cadenas que se han sumado a la cobertura son Radiotelevisión Española (RTVE), Deutsche Welle, Telemundo, Azteca Noticias, entre otras. “Parlamento de Nicaragua avanza para abolir elecciones por orden de Ortega”, tituló Telemundo.

Influencers y programas de parodia
El discurso de Ortega también trascendió de los medios tradicionales y alcanzó espacios de entretenimiento, programas de sátira política e influencers en redes sociales de distintos países. El sitio de contenido viral, Badabun, publicó un video con la reseña: “Nicaragua hace lo que ni Corea del Norte se atreve: eliminar las elecciones.
La reacción mediática ha sido tan extendida que es difícil contabilizar los espacios informativos conducidos por periodistas independientes, como Carlos Loret de Mola y Joaquín López Dóriga, que les han dado cobertura al arrebato de Ortega.
A casi una semana de las declaraciones, los periódicos y portales continentales, como The Guardian, The New York Times, El País, Infobae, continúan con las informaciones. “El líder nicaragüense afirma que planea abolir las elecciones”, reseñó The New York Times.

El País: “Ortega se quitó la última máscara”
El diario español, El País, publicó un editorial el 21 de julio, en el que asegura que, con esta decisión, Ortega “ha decidido quitarse la última máscara que le quedaba”. El periódico español sostuvo que el dictador nicaragüense “consagra ahora una tiranía de partido único y corte dinástico”, diferente, incluso, de su vieja aliada Cuba, donde el régimen mantiene “la pantalla” de sufragio para legitimarse.
“Ortega liquida cualquier pretensión de consentimiento popular. El régimen desafía los pilares democráticos sobre los que se sostiene el sistema interamericano”, añade el editorial de El País, que coincide con The Economist, al poner en el foco las repercusiones internacionales que podría tener en las democracias el cumplimiento de la voluntad del dictador nicaragüense.
“La respuesta de la comunidad internacional no puede ser la retórica”, enfatiza El País, y hace el llamado: “Las democracias latinoamericanas y la Unión Europea deben sumarse a acciones coordinadas que combinen el aislamiento diplomático, la asfixia financiera a los entramados de corrupción de la familia gobernante y el endurecimiento de las sanciones contra los jerarcas del aparato represivo”.

Finalmente, en el texto recoge la preocupación de la comunidad internacional: “Aceptar la instauración de un régimen totalitario (…) sienta un precedente nefasto en una región asediada por derivas iliberales”.
Esta preocupación también ha sido compartida por organismos multilaterales. El Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert R. Ramdin afirmó que “los ataques a las instituciones democráticas a nivel nacional tienen consecuencias regionales”.