Miss Nicaragua en el exilio, el certamen de belleza que el régimen convirtió en un símbolo político

Por primera vez en la historia, Miss Nicaragua fue coronada en el exilio. La edición 2025 del certamen se llevó a cabo en Miami, con candidatas originarias de la nación centroamericana y residentes en Estados Unidos, luego que el régimen Ortega-Murillo desmantelara la franquicia tras el triunfo de Sheynnis Palacios en Miss Universe 2023, quien no asistió a la gala. “Eso únicamente muestra el nivel de control y represión que cruza cualquier tipo de expresión que no sea controlada por la dictadura”, advirtió una fuente consultada por Divergentes

Miss Nicaragua
Itza Castillo, Miss Nicaragua 2025. Divergentes | Tomada de redes sociales.

Mira más de nuestra cobertura en tus resultados de búsqueda. Agrega a Divergentes en Google

Con la coronación de Itza Castillo como Miss Universe Nicaragua 2025 en una gala realizada en el James L. Knight Center de Miami, el jueves 4 de septiembre de este año, el certamen de belleza más emblemático del país selló su exilio y se reafirmó como un símbolo de resistencia artística frente a la represión del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

El evento, que durante décadas se celebró en territorio nacional como una plataforma cultural y de entretenimiento sin distinción política, fue desmantelado por la dictadura sandinista tras el histórico triunfo de Sheynnis Palacios en Miss Universo 2023, y reorganizado desde el exilio en 2025.

“Esto saltó de ser una franquicia de negocio que da entretenimiento a tener un cariz político por el tipo de control y represión que generó la dictadura de Nicaragua con aquellas personas que tenían algún vínculo o mostraron alguna empatía (con la victoria de Sheynnis), porque provocó el júbilo que ganó por primera vez Nicaragua un Miss Universo y generó una explosión social no controlada”, explicó a DIVERGENTES una fuente vinculada a la industria artística, bajo condición de anonimato.

“Que ahora el concurso se celebre en Estados Unidos evidencia hasta dónde llega el control estatal. La represión ya no se limita a lo político. La dictadura totalitaria en este caso, busca controlar todas las dimensiones, desde la política, la economía, pero principalmente los pensamientos o las expresiones que no sean definidas por ellos”, agregó.

Preparando recomendación…

Tras la coronación de Palacios en noviembre de 2023, la Policía orteguista impidió el ingreso al país de la directora de Miss Nicaragua, Karen Celebertti, allanó su vivienda y detuvo a su esposo e hijo. El Ministerio Público la señaló de conspiración y traición a la patria. 

Además de desmantelar la organización, el régimen emprendió acciones represivas contra ciudadanos que celebraron el triunfo de Palacios. Entre ellos, dos jóvenes  muralistas que retrataron a Sheynnis en Estelí y fueron encarcelados por casi un año, y posteriormente desterrados a Guatemala en septiembre de 2024.

Sheynnis Palacios, la gran ausente de la noche 

View this post on Instagram

A post shared by Leana Astorga (@leanaastorga)

Aunque la gala estuvo marcada por momentos emotivos y de celebración, la ausencia de Sheynnis Palacios —la primera nicaragüense y además centroamericana en ser coronada Miss Universo— fue notoria. Palacios, quien vive fuera del país desde su triunfo en 2023, no participó, ni envió mensaje alguno para el evento organizado por la franquicia que la lanzó al escenario internacional.

La periodista nicaragüense Leana Astorga, quien labora en Telemundo Miami, escribió en sus redes sociales que “la organización confirmó que la Miss Universo 2023 canceló su participación en la gala final e incluso recibió un pago anticipado del 50%”. 

“Explicaron que la reina nicaragüense no pudo asistir debido ´a su agenda apretada´, pero recalcaron que las puertas de Miss Universe Nicaragua siempre estarán abiertas para ella”, refirió el post de Astorga.

El silencio de la ex Miss Universe ha levantado críticas, no solo por evitar referirse a la crisis sociopolítica de Nicaragua desde que obtuvo la corona en 2023, sino también por haberse desmarcado del certamen exiliado que, simbólicamente, representa el costo de la represión.

Otra fuente del ámbito cultural, consultada por DIVERGENTES, opinó que su ausencia durante este evento realizado en el exilio refuerza la idea que prefiere mantenerse al margen del conflicto sociopolítico, incluso cuando la organización que la proyectó al mundo fue desmantelada por el régimen Ortega-Murillo.

“Con todo lo que representa para Nicaragua, su silencio ya ofende a los nicaragüenses que la hemos apoyado. No se trata solo de no ir, es que en momentos como este, callar también dice algo y parece que prefirió no incomodar al régimen. Su ausencia pesa porque esta era la oportunidad de apoyar a quienes siguen luchando desde afuera por algo que también la hizo brillar a ella”, dijo la fuente.

DIVERGENTES contactó a Carlos Gómez, novio y manager de Palacios, para solicitar su versión para este reporte, previo a la realización de Miss Universe Nicaragua este jueves por la noche, pero nuestros mensajes no fueron atendidos.

Señalada de “camaleónica” e “indiferente” a la crisis de Nicaragua

Miss Nicaragua
Sheynnis Palacios, quien dice sentirse orgullosa de su nicaraguanidad, enfrenta críticas por su postura indiferente a la crisis de libertades civiles en el país centroamericano. Divergentes | Archivo.

En redes sociales, seguidores del certamen también lamentaron la falta de una palabra de apoyo o respaldo, especialmente cuando jóvenes artistas fueron encarcelados por rendir homenaje a Palacios Palacios. En octubre de 2024, Frank Kevin Laguna –quien pasó más de nueve meses recluido por intentar pintar un mural en Estelí en su homenaje– la calificó como una figura “camaleónica” e “indiferente” a la crisis de Nicaragua.

“No la pintaría. Creo que si la pintaría, la pintaría de forma sarcástica (…). Una persona que es un camaleón para mí no tiene una…, no sé, no volvería a pintar a personas camaleonas”, declaró el muralista nicaragüense, cuyo nombre artístico es Vink Art, reflejando de la frustración de quienes esperaban una voz desde el reconocimiento global que ella representa. 

Palacios enarbola un discurso cargado de orgullo nacional e insiste en que ella puede viajar a Nicaragua cuando quiera. “No estoy exiliada; las puertas de mi país están abiertas” aseguró cuando todavía ostentaba la corona de Miss Universe en una entrevista a un medio colombiano. Ha evitado referirse a la represión dictatorial, al caso de los muralistas y demás nicaragüenses detenidos por celebrar su victoria. Tampoco atiende las solicitudes de entrevista de medios independientes de Nicaragua.

Las prioridades de Sheynnis Palacios

En contraste, en mayo de 2025, Sheynnis viajó a Costa Rica para asistir a la gala de coronación del certamen de belleza de este país, donde fue recibida por la comunidad migrante nicaragüense con aplausos y cobertura mediática. En una entrevista exclusiva concedida a un medio tico, Palacios afirmó que no le interesa hablar de política y que prefiere enfocarse en temas de salud mental. 

Sin embargo, su silencio ante la represión en Nicaragua ha generado incomodidad en sectores del exilio, donde su postura es vista como una omisión dolorosa, ya que resulta contradictorio desvincular la salud mental de un contexto marcado por la persecución, el encarcelamiento y el exilio forzado.

La expulsión del certamen Miss Universe Nicaragua al extranjero no es un caso único. Países como Cuba y Venezuela también han vivido situaciones en las que la represión política ha dejado huellas en espacios tradicionalmente alejados del conflicto ideológico, como los concursos de belleza.

Desde la imposición revolucionaria de Fidel Castro en 1960, los concursos de belleza fueron considerados “superficialidades” y fueron prohibidos en Cuba. Sin embargo, el exilio cubano continuó la tradición fuera de la isla. Entre 1961 y 1967, seis mujeres compitieron en Miss Universo bajo el título Miss Free Cuba, representando a la diáspora exiliada en Miami. Este certamen funcionó como una forma de mantener viva la figura simbólica de la belleza cubana en el exilio. 

El retorno de Cuba

Después de más de cinco décadas de ausencia, Cuba regresó oficialmente a Miss Universo en 2024. Marianela Ancheta fue coronada como Miss Universe Cuba 2024 en Miami —un evento que la prensa describió como un símbolo de la diáspora cubana y de su resiliencia exterior—. La ganadora fue elegida sin pronunciamientos políticos y con énfasis en causas sociales y la inclusión. 

A diferencia de Cuba y Nicaragua, en Venezuela no existe una estructura exiliada del certamen, pero sí una resistencia simbólica, a través de figuras públicas que utilizan su visibilidad para denunciar la crisis política y social desde fuera del país, contrarias a la postura de Sheynnis Palacios.

Varias exreinas han alzado su voz desde lejos. Destaca la campaña Misses por la Paz, impulsada en 2014 por Angélika Hernández (Miss Venezuela 2005). Desde Panamá, Hernández y decenas de expresidentes del certamen promovieron en redes el reclamo por paz y condena a la violencia, en memoria de figuras emblemáticas como Mónica Spear y Génesis Carmona, víctimas de la represión. Spear y esposo fueron asesinados en un violento asalto derivado de la crisis de criminalidad en Venezuela, y Carmona murió de un disparo cuando participaba en una protesta en contra del régimen chavista en 2014.

Exilio y resistencia

Miss Nicaragua
La victoria de Sheynnis Palacios desencadenó una espontánea celebración en las calles de Nicaragua, que incomodó a la dictadura sandinista. Divergentes | Tomada de La Prensa.

En mayo de 2025, la Miss Universe Organization (MUO) reasignó la franquicia Miss Nicaragua a Emporium Agency, con sede en Miami. El objetivo es garantizar la continuidad del certamen en condiciones seguras. La convocatoria se abrió a mujeres de origen nicaragüense que residen en el extranjero. El proceso de selección, las actividades previas y la gala final se realizaron en Estados Unidos. 

La noche de coronación presentó la nueva corona denominada “Cielo y libertad”, valorada en 100 000 dólares. Itza Castillo, representante de Managua, fue coronada como Miss Universe Nicaragua 2025. Con 29 años, modelo y licenciada en Comunicación Social, es ampliamente conocida en medios nicaragüenses por ser hija de una periodista.

El jurado estuvo conformado por figuras nacionales e internacionales del espectáculo y la comunicación, incluyendo a Sirey Morán (Miss Honduras 2016 y Nuestra Belleza Latina 2021) y Adriana Paniagua (Miss Nicaragua 2018).

Un total de 16 candidatas fueron anunciadas inicialmente, pero solo 13 participaron en la gala final del certamen. Aunque representaron a distintos departamentos del país, todas residen actualmente en Estados Unidos.

Entre las concursantes destacadas estuvieron Lucía Oliveros (Estelí), Itza Castillo (Managua), Massiel Córdoba (Masaya), Francela Aragón (Carazo), Stephanie Álvarez (Matagalpa) y María Fernanda Sequeira (Boaco). También figuraron Jhoz Centeno (Río San Juan), Glennys Medina (Rivas) y Yarimeth Gutiérrez (Nueva Segovia).

La lista se completó con Nahomy Hill (Caribe Sur), Aleida Josefa (Chinandega), Desiree Estrada (León) y Nathalya Pedroso (Jinotega), todas con raíces en Nicaragua, pero establecidas fuera del país.

Mientras tanto, el régimen lanzó su propio concurso Reinas Nicaragua, impulsado por el Instituto Nicaragüense de Turismo (INTUR), Juventud Sandinista y el Movimiento Cultural Leonel Rugama. Esta competencia replica el formato tradicional, pero con narrativa oficialista.

Las participantes son seleccionadas a través de estructuras departamentales y sus actividades se difunden en medios estatales. El enfoque se centra en proyectar valores patrióticos y lealtad al gobierno, en contraste con el certamen expulsado.

En una entrevista previa con el medio Confidencial, Iván Taylor, quien fungió como maestro de ceremonias del certamen, afirmó que esta edición de Miss Universe Nicaragua —realizada en el exilio— buscó desligar de cualquier uso político el evento, a diferencia del concurso promovido por el régimen Ortega-Murillo.

“Aquí la diferencia con Miss Universe Nicaragua es que la candidata que gane este certamen no va a enarbolar bandera política, ninguna. No va a hablar en nombre de ningún partido político… Representa a los casi siete millones de compatriotas que viven en nuestro país, así como también a los que están regados en todos los rincones del universo”, declaró Taylor a ese medio.

Entre polémicas y renuncias

El camino hacia la edición 2025 de Miss Universe Nicaragua, celebrada en el exilio, no estuvo exento de tensiones. Tres de las aspirantes renunciaron antes de la gala final, en medio de controversias políticas, denuncias de estafa y situaciones personales que marcaron la antesala del certamen.

La primera salida fue la de Alexssandra Montalván, representante de Granada, quien anunció su retiro el 13 de agosto. Su decisión se produjo pocos días después de que el medio 100 % Noticias publicara una nota que cuestionaba sus presuntos vínculos con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), a raíz de fotografías donde aparecía la bandera sandinista.

Sin embargo, dos semanas después, este mismo medio reportó que Montalván anunció en sus redes sociales que participaría en el certamen de belleza promovido por el régimen orteguista, lo que reavivó la polémica sobre la legitimidad del concurso oficialista y su cercanía con el régimen Ortega-Murillo.

Otra de las renuncias fue la de Alieska González, representante de Chontales, quien se retiró el 26 de agosto por motivos que calificó como “personales”. La tercera salida fue la de Starina Jerez, originaria de la Costa Caribe Norte, quien abandonó la competencia tras el fallecimiento de su hermana menor. En su mensaje de despedida agradeció el respaldo del equipo organizador y pidió respeto por el duelo familiar. Su madre, Irlanda Jerez, es una excarcelada política y figura crítica del régimen sandinista.


La información que publicamos en DIVERGENTES proviene de fuentes contrastadas. Debido a la situación en la región, muchas veces, nos vemos obligados a protegerlas bajo seudónimo o anonimato. Desafortunadamente, algunos gobiernos de la región, con el régimen de Nicaragua a la cabeza, no ofrecen información o censuran a los medios independientes. Por ello, a pesar de solicitarlo, no podemos contar con versiones oficiales autorizadas. Recurrimos al análisis de datos, a las fuentes internas anónimas, o las limitadas informaciones de los medios oficialistas. Estas son las condiciones en las que ejercemos un oficio que, en muchos casos, nos cuesta la seguridad y la vida. Seguiremos informando.