Nicaragua fue incluida en la lista de los principales países de tránsito o productores de drogas ilícitas, de acuerdo con una Designación Presidencial presentada por el Departamento de Estado al Congreso de Estados Unidos el 15 de septiembre de 2026.
“Como era de esperar, para una dictadura socialista, el régimen ilegítimo de Ortega-Murillo en Nicaragua no ha tomado medidas suficientes contra el narcotráfico y la complicidad de los miembros del régimen en el tráfico de drogas”, informó el Departamento de Estado.
En total, son 23 países que fueron incluidos en esta lista: Afganistán, Bahamas, Belice, Bolivia, Birmania, China, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, India, Jamaica, Laos, México, Nicaragua, Pakistán, Panamá, Perú y Venezuela.
La presencia de un país en la lista no refleja necesariamente los esfuerzos actuales de su Gobierno en la lucha contra las drogas ni su coordinación con Estados Unidos, según la declaración.
La inclusión de los países en la lista se debe a una combinación de factores geográficos, comerciales y económicos que permiten el tránsito o la producción de drogas o precursores químicos, incluso si el Gobierno ha implementado medidas sólidas y rigurosas de control de narcóticos y aplicación de la ley, según la definición legal de país principal de tránsito o producción de drogas establecida en la Ley de Asistencia Exterior de 1961.

Mención especial para el régimen Ortega-Murillo
La inclusión en esta lista no implica sanciones, pero la mención de Nicaragua en la designación se presenta aparte de los gobiernos que están tomando medidas para reducir el flujo de drogas y erradicar los cárteles. Además, el Departamento de Estado emitió una valoración política explícita sobre el régimen Ortega-Murillo, algo que no suele hacer con la mayoría de países incluidos en la lista. Particularmente, se nombró al régimen en la misma parte que se señaló a otros gobiernos que no han logrado combatir el narcotráfico de manera efectiva y se han convertido en importantes plazas de tráfico y producción de drogas, como Brasil, Birmania y Afganistán.
Diversas investigaciones periodísticas y análisis de especialistas en seguridad han señalado que Nicaragua funciona como un punto clave de tránsito y operaciones de narcotráfico, al contrario de lo que asegura el régimen sobre un supuesto “muro de contención”. Esta situación ha quedado en evidencia en los últimos años con incidentes como el retiro del país de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA).
El informe explicó que el Gobierno de Brasil no ha logrado enfrentar las organizaciones criminales extranjeras y se ha convertido en un centro importante para el tráfico internacional de cocaína. En el caso de Birmania, el Departamento de Estado aseguró que el régimen militar que dirige el país ha realizado escasos esfuerzos para combatir el narcotráfico, lo que ha convertido este país “en la mayor fuente mundial de amapola de opio y uno de los mayores proveedores de metanfetaminas”.
Afganistán, por su parte, continúa abasteciendo a los mercados de drogas del mundo, “probablemente financiando al terrorismo islamita”.
De acuerdo con este informe, Afganistán, Bolivia, Birmania y Colombia no han realizado esfuerzos sustanciales durante los últimos 12 meses para cumplir con sus obligaciones en virtud de los acuerdos internacionales contra el narcotráfico ni para adoptar las medidas contra el narcotráfico exigidas, pese a que son vitales para los intereses nacionales de Estados Unidos. Sin embargo, destacó que Estados Unidos se encuentra trabajando con los nuevos gobiernos de Bolivia (Rodrigo Paz) y Colombia (Abelardo de la Espriella), con los que reconocieron tener mejores relaciones y cooperación en la lucha contra el crimen organizado.

“Avances históricos”
El Departamento de Estado aseguró que, bajo la administración de Donald Trump, se han logrado “avances históricos” en la protección del pueblo estadounidense contra las drogas letales y organizaciones narcoterroristas. Destacó la frontera “más segura y sellada de la historia”, la reducción a la mitad de las incautaciones de fentanilo en Estados Unidos y las muertes por sobredosis.
“Los narcoterroristas responsables de esta invasión están muertos, encarcelados o viviendo con el temor de ser los próximos en enfrentar la justicia estadounidense”, declaró.
El informe aseguró que el Ejército de Estados Unidos ha destruido la infraestructura de los carteles, cerrado las antiguas rutas de narcotráfico terrestres y marítimas, y capturado y abatido a cientos de narcotraficantes peligrosos. En este sentido, se destacó la formación del Escudo de las Américas, una alianza de más de 12 países del hemisferio occidental con la que se ha reducido el flujo de drogas e incautado miles de millones de dólares ilícitos.
“Las agencias policiales estadounidenses están registrando incautaciones récord de drogas, y nuestros aliados están extraditando a Estados Unidos a más líderes de cárteles que nunca. Hemos infligido pérdidas sin precedentes a nuestros enemigos, y esto es solo el comienzo”, añadió.
El Departamento de Estado destacó el trabajo de Canadá y México, aunque solicitó aplicar medidas más significativas para detener el flujo de drogas. También se reconoció la cooperación con China, Venezuela (ahora con Delcy Rodríguez) y las nuevas alianzas con los gobiernos de India, Perú, Argentina, El Salvador y Ecuador.