Nueva política migratoria de EE.UU.: nicaragüenses serán expulsados si ingresan “ilegalmente”

La nueva medida de Washington significa un “cambio dramático” para los nicaragüenses, ya que en los últimos dos años la gran mayoría fueron liberados y se les permitió buscar asilo debido a las crisis sociopolítica que atraviesa el país. La administración Biden anunció un proceso para que los migrantes de estos países ingresen a Estados Unidos, similar al que implementaron con venezolanos y ucranianos desde octubre del año pasado

Un grupo de migrantes centroamericanos cruza en un colchón inflable el río Bravo en la ciudad de Matamoros. Foto de EFE.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció este jueves cinco de enero una nueva política migratoria de “palo y zanahoria” para los migrantes nicaragüenses, haitianos y cubanos. Por un lado, se confirmó que los migrantes de estos países que crucen la frontera sur sin la documentación necesaria serán expulsados a México, bajo la norma sanitaria conocida como Título 42, como sucede con los venezolanos desde octubre del año pasado. A la par, de la misma manera que hicieron con Venezuela, anunciaron un proceso para que estos migrantes puedan ingresar en cuotas mensuales reducidas y por un período determinado.

De manera que los migrantes de Nicaragua, Haití y Cuba, pueden solicitar permisos humanitarios para entrar a Estados Unidos desde sus países de origen, como sucede con los venezolanos y ucranianos desde hace tres meses. Cabe destacar que los solicitantes deben contar con un patrocinador en Estados Unidos y se hará una investigación de antecedentes. Sólo se admitirán 30 mil entradas mensuales de cada uno de los países. Este permiso humanitario sólo les permitirá vivir legalmente en Estados Unidos, incluyendo otorgamiento de permiso de trabajo, durante dos años. 

Las personas que crucen irregularmente no podrán acceder a los permisos humanitarios, ni tampoco los que hayan cruzado “ilegalmente” a Panamá y a México. 

Un especialista en temas migratorios dijo que la nueva política significa un “cambio dramático” para los nicaragüenses y cubanos que durante el año pasado fueron procesados a lo largo de la frontera, ya que la gran mayoría fue liberada y se le permitió buscar asilo debido a las crisis que atraviesan ambos países. 

“Dictaduras comunistas provocan ola migratoria”

El presidente de Cuba, Miguel Diaz-Canel (i), Daniel Ortega (centro-der.), de Nicaragua, Nicolás Maduro (centro-izq.), de Venezuela y de Bolivia, Luis Arce. Foto de EFE.

Los éxodos de Nicaragua y Cuba llegaron a niveles récords de aprehensiones fronterizas el año pasado. En los últimos meses, la llegada de personas de estos países ha superado al número de migrantes guatemaltecos, hondureños y salvadoreños que entran en custodia fronteriza de los Estados Unidos, un cambio sin precedentes. En agosto de 2020, se registró un aumento de 175% de aprehensiones de cubanos, venezolanos y nicaragüenses, en comparación con el mismo mes del año pasado. En tanto, los migrantes de México y el Triángulo Norte de Centroamérica registraron una disminución del 43%. 

“Los regímenes comunistas en Venezuela, Nicaragua y Cuba están impulsando una nueva ola de migración a través del hemisferio occidental, incluido el reciente aumento de los encuentros en la frontera suroeste de los Estados Unidos”, dijo el comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), Chris Magnus, en un comunicado en septiembre. “Esos que huyen de regímenes represivos plantean desafíos significativos para el procesamiento y la eliminación”.

Entre enero y noviembre de 2022, la CBP reportó 181 mil 566 detenciones de migrantes nicaragüenses en las fronteras estadounidenses, lo cual superó los 87 mil 749 que se entregaron en el año 2021.

En el año fiscal 2022, los agentes de la Patrulla Fronteriza detuvieron 2,2 millones de migrantes en la frontera sur, un máximo histórico que superó el récord establecido el año anterior, según muestran las cifras federales. 

Según la Administración Biden, las medidas servirán para “aumentar la seguridad en la frontera y reducir el número de personas que cruzan ilegalmente entre los puertos de entrada”. Estas medidas “ampliarán y acelerarán las vías legales para la migración ordenada y darán lugar a nuevas consecuencias para aquellos que no utilizan esas vías legales”, según publicó la Casa Blanca. 

Los solicitantes de estos permisos pueden hacer su proceso desde la siguiente aplicación móvil para programar un cita para presentarse a una inspección e iniciar el proceso. 

Esta política que se implementa desde hace meses con el éxodo de Venezuela ha reducido dramáticamente, desde octubre de 2022, el número de venezolanos que fueron custodiados en la frontera de Estados Unidos. 

Plan de asistencia de Estados Unidos

Migrantes llegan al Centro de Recepción de Retornados en Texas, Estados Unidos, bajo el Título 42. Foto de EFE | Edwin Bercián.

Estados Unidos anunció también casi 23 millones de dólares en asistencia humanitaria adicional a México y Centroamérica. Esta nueva asistencia “ayudará a los gobiernos de la región a responder a las crecientes necesidades humanitarias y de protección de los migrantes, refugiados y otras poblaciones vulnerables a su cuidado”. 

Asimismo, Estados Unidos quiere triplicar “el reasentamiento de refugiados” procedentes de otras partes del continente en el año fiscal 2023 y acogerá a hasta 20 mil personas provenientes de naciones de Latinoamérica y del Caribe.

Ls mayor de detenciones y expulsiones de migrantes en la frontera sur de Estados Unidos, en diciembre, fluctuaron entre las 7,000 y las 9,000 diarias, lo que supone una media de 8,000 al día.

“También estamos viendo un aumento de la migración marítima desde Cuba y Haití, que está poniendo a los migrantes en una situación peligrosa”, indicaron fuentes de la agencia EFE.

Biden se trasladará el domingo a El Paso (Texas, EE. UU.) en la frontera con México, en la primera visita a la frontera de su Presidencia. Al día siguiente visitará la capital mexicana para participar en una cumbre trilateral con su homólogo mexicano, Andrés Manuel López Obrador, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau.

En paralelo, EE. UU. anunció este jueves que reforzará la seguridad en su frontera con la contratación y despliegue de más agentes que se unirán a los 23 mil 000 que ya trabajan en la zona.