Policía arresta a gerente de La Prensa después de tomarse el periódico

La toma del diario de 95 años de existencia tiene más de 24 horas. La policía arrestó a Juan Lorenzo Holmann, secretario de la Junta Directiva y gerente del periódico, quien desde la madrugada de este sábado fue trasladado a la Dirección de Auxilio Judicial para supuestamente firmar unos documentos. Daniel Ortega acusa y condena a La Prensa de “esconder pruebas de lavado de dinero”, mientras la comunidad internacional califica esta acción como una “persecución a la libertad de expresión” en Nicaragua.

El secretario de la junta directiva del diario La Prensa, Juan Lorenzo Holmann (c), camina vigilado por agentes de policía durante un operativo de allanamiento en la sede de dicha casa editorial en Managua (Nicaragua). EFE/Jorge Torres.

El secretario de la Junta Directiva del diario La Prensa, Juan Lorenzo Holmann, fue arrestado desde las 3:18 de la mañana de este sábado, cuando fue trasladado a la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) para supuestamente firmar unos documentos sobre el allanamiento que ejecuta la policía desde el viernes por una investigación que inició el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo por supuesta defraudación aduanera y lavado de dinero. A nivel internacional, la toma del periódico de 95 años de existencia ha sido calificada como una “persecución y ataque a la libertad de expresión” en Nicaragua. 

En una nota de prensa publicada al mediodía de este sábado, la policía informó que Holmann fue detenido porque está siendo investigado por los supuestos delitos que acusan al periódico: “defraudación aduanera, lavado de dinero, bienes y activos». 

En la mañana del sábado, la policía envió más antimotines a las oficinas del periódico, como parte de la toma que lleva casi 24 horas. Periodistas de La Prensa, que se encontraban afuera de las instalaciones en la madrugada de este sábado y que fueron reprimidos por antimotines, reportaron que civiles y trabajadores de la Dirección General de Aduanas (DGA) y de la DAJ sacaron cajas con bienes del diario, aunque se desconoce el contenido. Las autoridades del régimen pidieron a los trabajadores de los departamentos de finanzas, tesorería, bodega y compras que lleguen hoy a las instalaciones del periódico. 

Ortega condena a La Prensa

Agentes policiales retiran cajas con documentos del diario La Prensa tras un operativo de allanamiento en la sede de dicha casa editorial, en Managua (Nicaragua). EFE.

En la noche del viernes, el mandatario nicaragüense Daniel Ortega acusó a La Prensa de “esconder las pruebas” del lavado de dinero. “Ahí se han encontrado y no soy yo quien va a juzgarlos”, justificó Ortega sobre una investigación que apenas inició horas antes. 

“Decían que se habían quedado sin papel, que por eso no podía salir ese diario”, continuó Ortega, al referirse a la medida de dejar de imprimir el diario desde el viernes 13 de agosto, pues La Prensa denunció que la DGA tiene un bloqueo de materias primas desde el 26 de julio que les impedía seguir circulando de forma impresa.

Desde la tarde del viernes, en los medios de comunicación oficialistas circularon fotografías y videos de rollos de papel con la misma narrativa de Ortega: que La Prensa mentía “al encontrar toneladas de papel en las bodegas”. Aunque no se ha desmentido oficialmente, el jefe de redacción de La Prensa, Eduardo Enríquez, dijo al medio Expediente Público que el papel de bobina que se usa para tirar el periódico no hay. “Habrá algún papel para la imprenta (comercial) de La Prensa, pero eso es otra cosa”. 

“Cuando se miente de esa manera, cuando se calumnia al Estado, se está cometiendo un delito (…) El que calumnia, el que difama, va a la cárcel”, dijo Daniel Ortega el viernes en la noche, quien siguió amenazando de investigar “realmente cuánto del papel que ha introducido (La Prensa) libre de impuestos, cuánto han dedicado para el periódico y cuánto para hacer negocio”.

Según Ortega, La Prensa cada día circulaba en menos cantidad, “entonces todo ese papel (que han importado libre de impuestos), ¿en qué lo ocupan?, claro, en otras actividades o negocios, y eso es un delito”.

Rechazo internacional

Antes de informarse sobre el arresto de Holmann, el secretario de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, exigió información sobre él y “condenamos los continuos ataques a la libertad de expresión en Nicaragua”. 

La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos expresó que el allanamiento se hizo “con base en dudosas denuncias e irregularidades fiscales”. Mientras que la Unión Europea dijo que “la persecución al diario es el último ataque a la libertad de expresión y la sociedad pluralista”. 

“Tras una ola de detenciones por motivos políticos, continúan los ataques a los medios de comunicación, incluidos a La Prensa”, expresó la Oficina de Derechos Humanos, Libertades e Inclusión de Canadá, quien hizo un llamado al régimen de Ortega para “detener este comportamiento inaceptable y la represión a la libertad de expresión”. 

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) dijo “que los recientes actos de persecución contra el diario La Prensa y su equipo constituyen los enésimos ataques en contra de medios y periodistas y de la libertad de prensa”. 

El Programa de las Américas del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) dijo que se trata del “más reciente golpe a la libertad de expresión” en Nicaragua. Sobre este ataque, el canciller de Costa Rica, Rodolfo Solano Quirós, declaró: «la libertad de prensa debe ser respetada y defendida. Constituye un pilar fundamental de la institucionalidad democrática”.

Por su parte, el director de América de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, dijo que después de que Ortega destruyó las posibilidades de realizar elecciones justas en Nicaragua, ahora quiere terminar con la prensa. “Si la comunidad internacional no reacciona, Ortega va a convertir a Nicaragua en un agujero negro”, agregó Vivanco. 

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión  condenaron “la constante persecución oficial a la prensa en Nicaragua y recuerdan que las presiones directas o indirectas dirigidas a silenciar la labor de la prensa afectan el debate democrático y son incompatibles con el derecho a la libertad de expresión”. 

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) dijo que este allanamiento contra LA PRENSA recuerdan los que se hicieron en diciembre de 2018 en contra del canal 100% Noticias y los medios de comunicación Confidencial y Esta Semana. “Se trata de deseos enfermizos del poder de los Ortega-Murillo que los lleva a reprimir y suprimir a sus críticos”, señaló la SIP.

Nicaragua es el único país del hemisferio occidental que no tiene diarios impresos, según una verificación que realizó la SIP a principios de 2020, cuando este mismo diario nicaragüense sufría una retención de 75 semanas que lo llevó a punto de cerrar. 

“Inclusive en los Estados fallidos como Siria, Somalia y Sudán del Sur hay diarios escritos”, señala el reporte.

Desde que Daniel Ortega regresó al poder en 2007, La Prensa ha sufrido presiones, retrasos y retenciones de materiales. Sin embargo, a partir de la crisis política de abril de 2018 el periódico sufrió el retraso de 75 semanas en el desaduanaje de sus insumos. El material fue liberado por la mediación del nuncio Waldemar Stanislaw Sommertag con altas autoridades del régimen en febrero de 2020, según el editorial que publicó este jueves La Prensa. Este año, la materia prima fue retenida nuevamente durante varias semanas hasta que fue liberada el pasado 10 de junio.

Dictaduras contra La Prensa

Fotografía de la que sería la última portada del diario La Prensa. EFE/Jorge Torres.

En sus 95 años de existencia, La Prensa ha sobrevivido a diversos cierres de los gobiernos de turno. Durante la administración de Juan Bautista Sacasa fue suspendida entre 1933 y 1934. Luego, cuando Anastasio Somoza García ascendió al poder, fue cerrada durante un año y diez meses en 1944 por la oposición contra el dictador. La Prensa volvió.

Años más tarde, siempre con la dictadura somocista, sufrió censuras en los años de 1954, 1956, 1957 y en 1959, según las memorias de La Prensa que se editaron hace 10 años. Después del asesinato a Anastasio Somoza García, en septiembre de 1956, fueron apresados todos los miembros de la dirección y redacción del periódico, y las instalaciones fueron ocupadas por la guardia. Pero el diario volvió cuatro días más tarde.

En los años 80, durante el primer mandato de los sandinistas, La Prensa sufrió ataques y otros cierres; además de censuras y desde entonces la no autorización de divisas para la importación de materias primas. Los periódicos eran enviados a los censores sandinistas para su revisión y aprobación. 

Antes, La Prensa había sufrido su mayor destrucción. Ocurrió el 10 de junio de 1979, cuando la guardia somocista bombardeó las instalaciones en plena “Ofensiva Final”, el operativo guerrillero que comandó el Frente Sandinista para derrocar a Anastasio Somoza Debayle. El ataque fue con aviones y tanques de combates. Sin embargo, tres meses más tarde, el 16 de agosto de 1979, el periódico volvió a circular con este titular: “Los enterrados fueron ellos”. 

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