Régimen Ortega-Murillo inicia camino para retirar a Nicaragua de la OEA

La Asamblea Nacional aprobó una declaración “instando” a Ortega denunciar la Carta de la OEA y retire a Nicaragua de ese organismo interamericano, al que tildaron de “ministerio de las Colonias” estadounidense.

De izq. a der. el diputado, Willfredo Navarro, la primer secretaria de la junta directiva de la asamblea nacional (AN), Loria Raquel Dixon, el presidente Gustavo Porras y la primera vicepresidenta Maritza Espinales durante una sesión ordinaria en la asamblea nacional (AN). EFE/Jorge Torres

La Asamblea Nacional, controlada por el sandinismo, pidió este martes a Daniel Ortega que denuncie la Carta de la OEA y retire a Nicaragua de ese organismo interamericano, al que tildaron de “ministerio de las Colonias” estadounidense.

En una declaración aprobada con el voto de 83 diputados y tres abstenciones, el Parlamento instó a Ortega, “en su condición de Jefe de Estado y Jefe de Gobierno, a que denuncie la Carta de la Organización de los Estados Americanos (OEA), siguiendo el mecanismo estipulado en el Artículo 143 de dicho instrumento”.

Esa declaración fue propuesta por los sandinistas en rechazo a una resolución aprobada el viernes pasado en la 51 Asamblea General de la OEA, que desconoció las elecciones del 7 de noviembre, en las que se impuso Ortega, al advertir que “no fueron libres, justas ni transparentes y no tienen legitimidad democrática”.

En su declaración, el Parlamento rechazó “de manera categórica y pública las continuas acciones injerencistas de la OEA, manifestadas” en esa resolución, adoptada en la Ciudad de Guatemala, la que, a su juicio, violó “abiertamente el principio de no intervención en los asuntos internos de otros Estados”.

Los legisladores también solicitaron a los demás poderes del Estado de Nicaragua, todos bajo control sandinista, “pronunciarse ante este reprochable acto injerencista, para que juntos continuemos defendiendo la soberanía y dignidad de nuestra patria”.

Según los diputados oficialistas, la OEA, con la resolución en la que descalificó los comicios nicaragüenses, obedeció “a intereses de traidores de la patria y personeros de la Casa Blanca de los Estados Unidos de América y sus subordinados”.

“La OEA, con su actuación, se ha ganado con creces el nombre de ministerio de Colonias” estadounidense, dijo el diputado sandinista José Figueroa, durante el debate. “Basta ya a ese ministerio de Colonias, basta ya a este organismo internacional que no nos representa”, señaló, por su lado, su colega Iris Montenegro.

“Su papel (el de la OEA) es ser vocera de los dictámenes de los Estados Unidos”, espetó el legislador oficialista Carlos Emilio López, para quien “denunciar la Carta significa dejar de ser parte de ese organismo que sólo ha servido como un ministerio de Colonias de Estados Unidos”.

Los sandinistas, cuya mayoría de diputados fueron reelegidos en las polémicas elecciones, apelaron al nacionalismo y a la Carta Magna para rechazar la resolución de la OEA, que calificaron de “irrespetuosa, ilegítima y absolutamente ignorante de los principios que motivaron la fundación de este organismo internacional”.

El mundo desconoce votaciones de Ortega

Un centro de votación vacío el pasado siete de noviembre. Divergentes.

Ortega, que retornó al poder en 2007, fue reelegido para su quinto mandato de cinco años y cuarto consecutivo, junto con su esposa Rosario Murillo, como vicepresidenta, en los comicios generales del 7 de noviembre, que no han logrado el reconocimiento de la mayoría de la comunidad internacional.

Además de la OEA, la Unión Europea, y una parte del resto de la comunidad internacional, rechazaron las elecciones de Nicaragua, entre otros, por la ausencia de siete aspirantes a la presidencia de la oposición que fueron encarcelados previo a las votaciones acusados de “traición a la patria, entre ellas la independiente Cristiana Chamorro, favorita en las encuestas.

Así como por la eliminación de tres partidos opositores, la derogación de la observación electoral, discrepancias sobre el nivel de participación, y una serie de leyes que restringieron la participación en el proceso.

Entre los países que han felicitado a Ortega por su reelección se encuentran sus aliados de Bolivia, Corea del Norte, Cuba, Irán, Palestina, Rusia, Siria, Venezuela y Vietnam.

La Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) propinó un duro revés al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, al declarar que las elecciones que se realizaron en Nicaragua el pasado siete de noviembre “no fueron libres, justas ni transparentes y no tienen legitimidad democrática”. Además, instruyó a que el Consejo Permanente de dicho organismo realice una evaluación a entregarse a finales de este mes para que tome acciones con base a la Carta Democrática Interamericana. 

La votación fue de 25 votos a favor de la resolución, que fue impulsada por la delegación de Canadá y apoyada por Antigua y Barbuda, Chile, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, República Dominicana, Venezuela y Uruguay. El único voto en contra de la resolución fue el del régimen de Ortega y Murillo, mientras que siete países se abstuvieron, entre ellos, México y Honduras. 

En el documento, la OEA concluye que, con base a los principios establecidos en la Carta de la OEA y la Carta Democrática Interamericana, “las instituciones democráticas en Nicaragua han sido seriamente socavadas por el Gobierno”. A su vez, deplora las iniciativas diplomáticas y técnicas emprendidas desde el 5 de junio de 2018, “para promover la democracia representativa y la protección de los derechos humanos en Nicaragua no han tenido éxito por haber sido ignoradas o rechazadas rotundamente por el Gobierno de Nicaragua”. 

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