El senador demócrata Tim Kaine dijo que Senado de Estados Unidos tiene la responsabilidad de autorizar las herramientas necesarias para ejercer presión sobre los regímenes autoritarios, como el de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
“Disponemos de herramientas que deberíamos utilizar para presionar a quienes violan los derechos humanos de los demás”, dijo el senador Kaine este miércoles 30 de septiembre, durante una audiencia del Subcomité sobre el Hemisferio Occidental, la Delincuencia Transnacional, la Seguridad Civil, la Democracia, los Derechos Humanos y los Asuntos Mundiales de la Mujer del Senado de Estados Unidos.
La audiencia del Subcomité se tituló: “La crisis política de Nicaragua: el ataque de Ortega a la democracia”, y fue convocada a raíz de que el dictador declaró en julio pasado que no celebraría elecciones competitivas y luego aprobó una reforma constitucional para impedir la participación de la oposición en futuros comicios.
Hace dos meses, Kaine y Ted Cruz, senador republicano, presentaron un proyecto de Ley para activar y ampliar la Nica Act, una legislación que permite sanciones contra funcionarios nicaragüenses responsables de corrupción, abusos contra los derechos humanos, persecución religiosa, manipulación electoral y represión política.

Kaine calificó este tema como “oportuno y urgente”. “Los desafíos a los derechos humanos perpetrados por el actual régimen en Nicaragua deben tomarse en serio, tanto por el bien de los nicaragüenses como por el de toda la región”, señaló.
En la audiencia participaron como testigos Eddy Acevedo, vicepresidente de Políticas y Relaciones Gubernamentales de la Fundación Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés); Gil Guerra, investigador del Instituto Hudson, Deborah Ullmer, directora Regional de Programas para América Latina y el Caribe del Instituto Nacional Demócrata (NDI en inglés) y Juan Sebastián Chamorro, coordinador del partido político Ciudadanos por la Libertad en el Exilio.
La audiencia fue presidida por el senador John Curtis y, además del senador Kaine, también estuvo presente el republicano Ted Cruz.
“Amenaza a los intereses estadounidenses”

Acevedo, de la NED, aseguró que el régimen ha estrechado vínculos con Rusia y China a través de la cooperación militar y de inteligencia, proyectos de infraestructura crítica y el comercio de recursos naturales estratégicos. “El Gobierno de Estados Unidos ha dejado claro que la consolidación del autoritarismo en Nicaragua representa una amenaza creciente para los intereses y valores estadounidenses”, añadió.
Acevedo dijo que el apoyo continuo a la NED “permite a Estados Unidos promover sus intereses y valores mediante la inversión directa en nicaragüenses que trabajan pacíficamente por la libertad, la rendición de cuentas y el cambio democrático”.
El representante de la NED instó a Estados Unidos a colaborar con socios democráticos de todo el hemisferio para mantener el apoyo al movimiento prodemocracia de Nicaragua, “denunciar los abusos del régimen, exigir responsabilidades a sus operadores y movilizar una respuesta internacional más contundente”.
Estados Unidos debe responder de forma “rápida e inequívoca”
El investigador del Instituto Hudson, Gil Guerra, dijo que las recientes reformas constitucionales aprobadas por la Asamblea Nacional, controlada por el sandinismo, empujarán al régimen Ortega-Murillo a profundizar su papelm como principal aliado de China y Rusia. “Esto dificultará que futuros gobiernos democráticos se desvinculen de los adversarios de Estados Unidos”, agregó.
Para Guerra, la respuesta de Estados Unidos debe ser “rápida e inequívoca: Nicaragua pertenece a su pueblo, y Estados Unidos no descansará hasta que le sea devuelta”.
“Es momento de actuar”
Por su parte, Deborah Ullmer, directora de NDI, apuntó que la eventual sucesión de Ortega “podría representar un momento de vulnerabilidad”. Para Ullmer, a Murillo le preocupa no solo asegurar el mando formal por sí misma, sino también tener seguro que ciertos sectores del régimen “le mantendrán su lealtad y aceptarán su sucesión a Ortega”.
Ullmer dijo que estas dinámicas indican que “es el momento de actuar”. En representación de la NDI, sostuvo que Estados Unidos debería considerar las siguientes medidas para abordar con mayor eficacia la crisis de Nicaragua:
- Apoyar la resiliencia democrática frente a las influencias autoritarias extranjeras.
- Aumentar la eficacia de las sanciones dirigiéndose a los intermediarios.
- Aprovechar las instituciones multilaterales para aumentar la presión sobre el régimen.
- Garantizar la rendición de cuentas y la justicia por crímenes de lesa humanidad.
- Aumentar el apoyo a los actores democráticos para que estén preparados para gobernar.
Llamado a aprobar Nica Act 3.0
El opositor nicaragüense, Juan Sebastián Chamorro, dijo que los dictadores Ortega y Murillo no responden a pronunciamientos de condena. “Son malvados. Solo responden cuando los costos políticos y económicos de sus acciones se vuelven significativos”, describió.
El coordinador de CxL señaló que la Ley S. 5369, impulsada por los senadores Cruz y Kaine, hará un llamado importante a la comunidad internacional para aislar al régimen Ortega-Murillo. “La naturaleza bipartidista de esta legislación es lo que más temen Ortega y Murillo. No puedo enfatizar lo suficiente cuán crítica y oportuna es su legislación”, añadió.
Por eso, Chamorro hizo un llamado para que se apruebe esta legislación este año, “antes de que el régimen consagre su dictadura” en enero de 2027, cuando está previsto que se apruebe la reforma constitucional en segunda legislatura.
El senador Tim Kaine dijo que el régimen nicaragüense ha recurrido a Rusia y China, entre otros países, en busca de ayuda. “Los gobiernos autocráticos no son estables y tarde o temprano, caen”, puntualizó.