Las autoridades de Costa Rica extraditaron este viernes 20 de marzo de 2026 hacia Estados Unidos al exmagistrado y exministro de Seguridad Celso Gamboa y a su supuesto socio Edwin López, para enfrentar cargos por narcotráfico y asociación ilícita, convirtiéndose en los primeros nacionales extraditados en la historia del país, tras una reciente reforma constitucional.
Gamboa y López fueron entregados a agentes estadounidenses y trasladados en un avión de la DEA que despegó a las 08:54 a.m., desde el aeropuerto internacional Juan Santamaría, con destino a Texas, Estados Unidos.
“El día de hoy se materializa la primera extradición de ciudadanos costarricenses a solicitud del Gobierno de Estados Unidos, lo cual marca un hito trascendental en la lucha contra el tráfico internacional de drogas. Durante años, se logró identificar cómo personas nacionales y naturalizadas vinculadas a estas actividades delictivas utilizaban nuestra nacionalidad como mecanismos para evadir la justicia internacional”, expresó el fiscal general, Carlo Díaz.
El fiscal afirmó que Costa Rica está enviando “un mensaje claro y contundente” de que “nadie podrá utilizar nuestra nacionalidad como escudo para evadir la justicia”. Gamboa está acusado por la Fiscalía del Distrito Este de Texas (EE.UU.) de los delitos de asociación ilícita y distribución internacional de grandes cantidades de cocaína, se encontraba detenido en una cárcel de máxima seguridad de Costa Rica, al igual que López.
Este viernes fueron trasladados bajo un fuerte dispositivo de seguridad hacia el aeropuerto internacional Juan Santamaría, en las afueras de San José, para concretar su extradición.
Será juzgado en Texas

Las autoridades de Estados Unidos acusan a Gamboa de ser uno de los principales narcotraficantes de Costa Rica y de facilitar el envío de cargamentos de cocaína, valorados en decenas de millones de dólares, al país norteamericano, desde Colombia.
Según la acusación de Estados Unidos, Gamboa también usó la red de contactos dentro del Gobierno costarricense para obtener información sobre las investigaciones antidrogas para venderla a otros narcotraficantes.
Además habría lavado dinero a través de su bufete de abogados y del club de fútbol Limón Black Star, que jugaba en la segunda división de Costa Rica.
Gamboa, de 49 años, fue ministro de Seguridad (2014-2015), director de Inteligencia y Seguridad Nacional (2013-2014) y fue nombrado por el Congreso en 2016 como magistrado de la Sala Tercera, pero un año y medio después fue suspendido en medio de un escándalo de corrupción.
En mayo de 2025, el Congreso costarricense aprobó una reforma constitucional para permitir la extradición de nacionales, únicamente por delitos de narcotráfico y terrorismo.
A partir de entonces, cerca de una veintena de costarricenses han sido solicitados en extradición, la mayoría por Estados Unidos por delitos de narcotráfico.
Para concretar la extradición, Estados Unidos tuvo que firmar una promesa formal por escrito de que, en caso de imponerse una condena a los extraditados, esta no excedería el máximo de 50 años de prisión, que corresponde al límite de pena establecido en la legislación costarricense.
Un análisis publicado por Divergentes establece que el proceso de extradición de Gamboa Sánchez es el primer paso de un proceso de acercamiento y mayor colaboración entre los organismos de seguridad costarricenses y estadounidenses.
Este acercamiento se concretó luego de la conferencia “Américas contra los carteles”, en que el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, no dejó margen para la ambigüedad al afirmar que Estados Unidos está preparado para ir “solo a la ofensiva” contra las organizaciones criminales si lo considera pertinente.
Su conexión con Nicaragua

Gamboa Sánchez habría colaborado con dos narcotraficantes nicaragüenses, uno de ellos preso en Costa Rica, para trasladar cargamentos de cocaína presuntamente proveniente de la organización narcotraficante Clan del Golfo. La droga ingresaba a Costa Rica a través de la provincia de Limón, y continuaba su ruta hacia Estados Unidos.
Según la orden de captura emitida por el Poder Judicial de Costa Rica, los narcotraficantes nicaragüenses Alexander Zacarías Herrera Hernández y Guillermo Gilberto Herrera Hernández pagaban entre 200 mil y 500 mil dólares a Gamboa por el transporte de los cargamentos de cocaína.
En noviembre de 2022, la Fuerza Pública de Costa Rica capturó en Limón al nicaragüense Alexander Herrera Hernández, quien conducía a exceso de velocidad. Interpol lo buscaba con alerta roja desde 2012 por sus presuntos vínculos con una organización criminal relacionada con homicidios en Nicaragua.
Herrera, vivió durante muchos años en Limón, Costa Rica, donde utilizaba cédulas de residencia costarricense con los nombres falsos de David Antonio Sambola Wilson y Luis Martínez Lumbí, con las que lograba evadir a la justicia costarricense.
Con información de EFE.