Las dos hijas de la tiktoker nicaragüense Junieysis Merlo, asesinada en Costa Rica, viajarán finalmente a Nicaragua bajo el cuidado de su abuela y sus tíos maternos, luego de que las autoridades costarricenses resolvieran el proceso de protección y custodia de las menores.
El acuerdo fue confirmado este viernes 26 de junio de 2026 por el abogado Joseph Rivera, representante legal de la familia Merlo, quien informó que las niñas permanecerán bajo el cuidado de su familia materna y regresarán a Nicaragua acompañadas por su abuela Vilma Merlo y otros familiares. Según explicó, el resultado se alcanzó tras varias semanas de gestiones con las instituciones costarricenses encargadas de la protección de la niñez.
“Nos sentimos muy contentos, porque se logró el cometido. Las hijas de Junieysis viajarán a Nicaragua con doña Vilma, su abuela, y sus tíos maternos, asegurando que crezcan en el seno de su familia y su país de origen”, afirmó Rivera.
El abogado aseguró que el proceso se desarrolló priorizando “el interés superior de las niñas” y agradeció el acompañamiento brindado por las autoridades costarricenses durante el caso.
Régimen no asumió gastos de abogado

La familia Merlo también expresó su agradecimiento al abogado Joseph Rivera, quien asumió la representación legal del caso y acompañó el proceso desde el femicidio hasta la resolución de la custodia de las menores. En una entrevista previa con DIVERGENTES, Rivera reveló que, aunque inicialmente las autoridades nicaragüenses le aseguraron —a través de la familia de la víctima— que asumirían los honorarios por su trabajo, pago que hasta la fecha no se concretó. Pese a ello, decidió continuar representando a la familia de manera gratuita.
“Nuestro licenciado ha estado con nosotros paso a paso y nos ha apoyado de gran manera”, manifestó Vilma Merlo, madre de Junieysis.
Wilder Merlo, hermano de la víctima y tío de las niñas, también reconoció el acompañamiento recibido. “Le agradecemos muchísimo todo lo que ha hecho por nosotros; ha aportado su granito de arena para ayudarnos y vamos con el corazón agradecido”, dijo.
Un femicidio que conmocionó a Nicaragua y Costa Rica

La resolución sobre la custodia de las gemelas pone fin a casi tres meses de incertidumbre para la familia de Junieysis Merlo, la joven nicaragüense de 29 años cuyo asesinato conmocionó tanto a Costa Rica como a Nicaragua.
Merlo desapareció el 31 de marzo de 2026, fecha en la que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) presume que fue asesinada. Su familia denunció la desaparición dos días después y, tras más de una semana de búsqueda, el 9 de abril las autoridades localizaron su cuerpo enterrado en una fosa clandestina dentro del condominio donde residía en Santa Ana. La autopsia determinó que murió por asfixia y la Fiscalía mantiene como principal sospechoso a su expareja y padre de las gemelas, Gustavo Ramírez Calvo, quien permanece detenido desde el día del hallazgo del cadáver.
Mientras las autoridades costarricenses avanzaban en la investigación y el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) asumía la protección temporal de las niñas, el régimen de Daniel Ortega convirtió el caso en una campaña de propaganda política. Rosario Murillo exigió públicamente explicaciones al Gobierno de Costa Rica y los medios oficialistas dedicaron una amplia cobertura al caso, pese a que el Estado nicaragüense mantiene bajo reserva las cifras oficiales sobre la violencia machista y los femicidios en el país.
La contradicción del régimen en este caso se hizo aún más evidente semanas después, cuando las autoridades migratorias negaron el ingreso a Nicaragua al abogado Joseph Rivera, representante de la familia Merlo, quien buscaba reunirse con sus clientes e iniciar las gestiones legales relacionadas con la custodia de las niñas.
Ante el bloqueo que el régimen impuso al abogado, el pasado 21 de mayo, la madre y dos hermanos de Junieysis viajaron desde San Juan de Río Coco, en Madriz, hasta Costa Rica para participar en el proceso penal y solicitar la custodia de las niñas. Paralelamente, las autoridades costarricenses iniciaron un proceso de coordinación con Nicaragua para verificar que el traslado de las menores cumpliera con las normas de protección de la niñez y garantizar que quedaran bajo el cuidado de familiares directos, proceso que finalmente concluyó con la autorización para que regresen a Nicaragua junto a su abuela y sus tíos maternos.
La siguiente batalla será en los tribunales
Con la custodia de las niñas resuelta, el caso entra ahora en una nueva etapa centrada en el proceso penal por el femicidio de Junieysis Merlo. La causa continúa en los tribunales costarricenses, donde el Ministerio Público deberá demostrar la responsabilidad del acusado conforme a la Ley de Penalización de la Violencia contra las Mujeres, que castiga el femicidio con penas de entre 20 y 35 años de prisión cuando el crimen es cometido por la pareja o expareja de la víctima.
El abogado Joseph Rivera aseguró que el bufete continuará acompañando a la familia Merlo durante el proceso judicial. “Seguimos trabajando por la justicia que merecen las mujeres. Ni una menos. Vamos a hacer justicia por Junieysis Merlo”, afirmó.