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Llagas en la espalda de José Pallais agravan su condición de salud en El Chipote

El preso político José Pallais es un diabético crónico y en prisión su cuadro clínico se ha agravado. Divergentes.

Las llagas que le han aparecido en la espalda al preso político José Pallais en la cárcel de El Chipote implican un grave riesgo para su salud, debido a que es un paciente diabético. Pese a que está tomando antibióticos, la falta de atención especializada en la prisión puede complicar su cuadro clínico, de acuerdo a un diabetólogo consultado por DIVERGENTES

“Las llagas en cualquier persona pueden generar complicaciones, pero en los diabéticos es peor: son pacientes inmunodeprimidos, tienen baja las defensas, entonces se corre el riesgo de tener una infección mayor. Hay gérmenes, como el estafilococo aureus, que son los que se meten en la piel”, explicó el especialista bajo anonimato. 

Las llagas y un absceso le aparecieron a Pallais hace ya varias semanas, después que los custodios le quitaron la cama. Todo empezó cuando los familiares del opositor pidieron ingresar a la celda una silla especial para aliviar la apnea de sueño que padece. Aunque accedieron, los carceleros le sacaron la colchoneta y el ex vicecanciller de Nicaragua se vio obligado a dormir todo el tiempo sentado, lo cual le ha provocado llagas.  

Las condiciones carcelarias que enfrenta el preso político José Pallais son críticas, según su esposa Jilma Herdocia. El opositor sufre de dolor y sus familiares tuvieron que drenar el absceso que tiene. 

El diabetólogo explicó que por las condiciones de salud de Pallais es necesario el monitoreo diario de sus niveles de glucosa. Además, requiere de “chequeo de exámenes de laboratorio al menos cada tres meses”. El especialista aclaró que las pruebas varían debido a las condiciones personales de cada paciente. Los exámenes que se realizan usualmente es un perfil lipídico, prueba de creatinina, ácido úrico, de orina, una biometría hemática y hemoglobina glicosilada. Nada de eso se la ha realizado al preso político.  

El médico señaló que suspender el tratamiento de un paciente diabético puede provocar complicaciones agudas y crónicas. “Un paciente que mantenga una glucosa elevada con el tiempo va a dañar sus riñones, pérdida de la vista o problemas cardiovasculares. Es un problema serio para quienes no tienen un buen control”, explicó el especialista. Reiteró que, para mantener un nivel de salud óptimo, es necesario “tomar su tratamiento, tomar mucha agua, hacer ejercicio y cuidar la alimentación”. 

Presos políticos mayores y sin atención 

Cancelan juicios presos políticos 2021
Divergentes.

Bertha Valle, esposa del aspirante presidencial encarcelado Félix Maradiaga, denunció que “el tema del seguimiento de salud de los presos políticos no es algo que se está tomando con beligerancia. Hay personas que tienen varias complicaciones de salud”, dijo. Algunos presos políticos enfrentan deterioro físico producto de la pérdida de peso acelerada y la falta de acceso regular a la luz solar.

Valle expuso que las condiciones carcelarias de Maradiaga no han cambiado, sigue expuesto a oscuridad, alimentación deficiente, constantes interrogatorios y le exigen permanecer en silencio, al igual que a los otros presos políticos. Mediante un comunicado, familiares denunciaron que las celdas permanecen custodiadas permanentemente por policías quienes impiden “la comunicación entre ellos y ellas”. 

El líder estudiantil Max Jerez estuvo enfermo a tal punto “que no podía ni caminar”. “Tuvo las piernas entumecidas, hasta que por fin lo asistió un médico”, expresó su tía Blanca Meza. Por su parte, el joven que encaró a Ortega en el primer diálogo nacional, Lesther Alemán, luce pálido, más delgado y tiene frecuentes dolores de cabeza producto del encierro y el hambre. 

Familiares indicaron que “no se ha admitido valoraciones médicas externas o especialistas, ni siquiera en los casos de condiciones preexistentes”. Además, reclamaron no se les ha permitido entrada de ropa de cama, frazada o abrigo “por lo que siguen sufriendo un frío lacerante durante las noches”. 

Los presos políticos encerrados desde finales de mayo de 2021 permanecen con “luces encendidas las 24 horas del día en algunas celdas, mientras otros se encuentran en penumbra”. 

Acoso y aislamiento

EFE/Bienvenido Velasco

Según denunciaron familiares mediante una conferencia de prensa, Tamara Dávila, Ana Margarita Vigil, Suyén Barahona y Dora María Tellez “están siendo sometidas a aislamiento permanente” desde que fueron encarceladas. De los 41 presos políticos arrestados desde mayo, las cuatro integrantes de la Unión Democrática Renovadora (Unamos) están confinadas en celdas solitarias.

El caso de Tamara Dávila causa mayor “alarma y preocupación” pues “su celda está completamente sellada desde que fue secuestrada”. Victoria Cárdenas, esposa del aspirante presidencial, Juan Sebastián Chamorro reiteró que Dávila “sigue totalmente incomunicada”.

Desde que fueron arrestados, aproximadamente seis meses atrás, el régimen Ortega-Murillo solamente ha permitido tres visitas las cuales han estado marcadas por la vigilancia, presencia “exagerada” de autoridades policiales, acoso a familiares. Incluyendo, revisiones físicas que implican el retiro de vestimenta y ropa interior. También, fotos y videos “registrando el saludo inicial en las visitas, incluso exigiéndonos posar y retirarnos las mascarillas en contra de nuestra voluntad”.

Por otro lado, familiares denunciaron que presos políticos siguen siendo sometidos “a interrogatorios en ausencia de sus abogados”. Todas las peticiones por ellos son “denegadas o no resueltas”, cita el comunicado. Peor aún, las causas de reos no aparecen reflejadas en el sistema del Poder Judicial, “con el objetivo de invisibilizarles y mantener su indefensión”. “No se ha respetado el debido proceso”, reclaman las familias. Finalmente, tal como se advirtió a finales de octubre, los juicios fueron suspendidos de facto por supuesta “carga laboral”, alargando más el encierro.

Entre mayo y noviembre de 2021, el sistema judicial y Policía Nacional de Nicaragua han impedido las visitas periódicas de familiares, violentando así un derecho reconocido en la legislación nacional. El artículo 88 del Código Procesal Penal establece el “respeto a los derechos y garantías consagrados en la Constitución Política, los tratados y convenios internacionales relativos a los derechos humanos ratificados por Nicaragua y los establecidos en este Código”. 

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