Ortega se rehúsa a liberar a los presos políticos: “son golpistas”, insiste

El líder sandinista refirió este lunes que los más de 200 presos políticos “ni con una sentencia a cadena perpetua podrán saldar el daño” que ocasionaron a Nicaragua, y sentenció que defenderá la justicia con “firmeza” contra los “criminales y golpistas”, usando el asalto del bolsonarismo al congreso brasileño como justificante


El dictador de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra, utilizó este lunes la reciente jornada de protestas en Brasil y el asalto al Capitolio de los Estados Unidos en 2021 para justificar la detención de los presos políticos, a quienes llamó una vez más “criminales y golpistas”. Según él, participaron en el supuesto intento de “golpe de Estado” de abril de 2018. El mandatario dejó entrever que no los liberará, porque se debe de “defender con firmeza” la justicia.

El caudillo sandinista refirió que las personas que han sido detenidas en estos dos eventos ya están siendo procesadas por la justicia de esos países, sin que exista una “campaña” de liberación por parte de organismos de derechos humanos. De esa manera justificó su postura de mantener en las diferentes cárceles de Nicaragua a los más de 235 presos políticos, cuando lo sucedido en Brasil y Washington dista de lo ocurrido en Nicaragua: una masacre de 356 personas a manos de policías y paramilitares sandinistas. 

 “¿Va a desaparecer la justicia ante los terroristas, ante los golpistas? No, eso es un principio sagrado, así como defendemos la paz, tenemos que defender con firmeza la justicia y la aplicación de la justicia contra los criminales”, señaló Ortega este lunes durante el acto Solemne de Instalación del Período Legislativo 2023. Además manifestó que ni con condenas a cadena perpetua los presos políticos podrán saldar el “daño” que produjeron a Nicaragua.

El pasado 9 de enero un grupo de seguidores del exmandatario brasileño Jair Bolsonaro invadieron la sede del Congreso Nacional, el Palacio Presidencial y la Corte Suprema de Brasil, en una manifestación que pide una intervención militar para derrocar al presidente Lula da Silva. La jornada de protesta dejó a unas 1,500 personas detenidas.

El exdiputado liberal y analista político, Eliseo Núñez, reaccionó en Twitter a las declaraciones de Ortega y dijo que, a diferencia de Nicaragua, las personas presas en Estados Unidos o Brasil sí tienen derecho a un abogado, a visitas periódicas, acceso a libros, no son torturados y sus familias no son amenazadas. “¿De qué justicia habla Ortega?, de lo que cree es justo para él”, criticó.

En su discurso, el mandatario sandinista se mostró desconfiado ante un eventual despojo del poder y dijo que hay que “dormir con un ojo abierto y otro cerrado”, “porque las alimañas andan allí, andan allí”.

 “No podemos confiarnos, porque los terroristas andan siempre conspirando y tienen el financiamiento de los Estados Unidos, de gobiernos europeos y estamos viendo cómo actúan con la mayor desfachatez, aquí (Nicaragua), donde se cometieron crímenes, se captura a los criminales, (y) viene la campaña para que se ponga en libertad a los criminales, aquí donde hubo muertos”, continuó.

Agradece cooperación de “países sancionadores”

Daniel Ortega se ha alineado con países como Rusia y China, pero sus cálculos han salido mal por la invasión a Ucrania y la recesión en el gigante asiático. Foto: Archivo de EFE.

Durante su extenso discurso, Ortega agradeció a los países y organismos internacionales que, aunque no tengan “sintonía” con su régimen y sean “críticos y sancionadores de Nicaragua”, cooperan para impulsar los diferentes programas sociales en el país, porque “saben y entienden que la cooperación que puedan brindar directa o indirectamente va en beneficio de las comunidades, los pueblos… lo agradecemos, claro que lo agradecemos”.

Tras la brutal represión de la dictadura de Nicaragua contra manifestantes, durante las protestas de 2018, el Gobierno de Estados Unidos, así como Canadá, Reino Unido, Suiza y la Unión Europea, han impuesto una serie de sanciones contra la familia presidencial, funcionarios sandinistas e instituciones, señalados de participar de la represión gubernamental.

Ortega, asimismo hizo alarde de las obras sociales impulsadas por su régimen, como la construcción del puente de Wawa Boom, que conecta a Bilwi con el Pacífico, así como la nueva carretera que lleva a Bluefields, sin embargo, aseguró que, por muy buenas que sean las intenciones de un gobierno, “si no hay paz no pueden caminar estos programas”.

“Sin paz sencillamente creo que no se pueden construir escuelas, carreteras, hospitales, ya sabemos lo terrible que es la guerra, los intentos de golpes de Estado que vivió Nicaragua, cuánta sangre, cuánto dolor provocado por los terroristas, cuánto daño a la economía, pero en medio del golpe de Estado estuvimos inaugurando obras”, señaló Ortega.

Reconoce cifra de muertos

Un joven con la cara tapada camina frente a una pinta de 2018. EFE/Jorge Torres

Torciendo los hechos, al asegurar de que en el 2018 lo que se produjo fue un “intento de golpe de Estado”, por primera vez el caudillo sandinista reconoció que en ese contexto se registraron más de 300 personas asesinadas, pese a que en otras ocasiones ha negado esta cifra, misma que ha sido avalada por la misma Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

El dictador añadió que para poder “restaurar” el orden en el país y derrotar “el golpe”, tuvo que recurrir al uso de las fuerzas de la Policía, “policía voluntaria” y el mismo Ejército de Nicaragua, que, según Ortega, se encargó de resguardar las “áreas estratégicas”.

Ataques a Canadá

Foto de archivo de EFE.

En otra parte de su discurso, Ortega también atacó a la representación de Canadá en Managua por no asistir al acto, debido a que el régimen no acata las recomendaciones brindadas por ese país, según dejó entrever el mandatario, quien aseguró que, conforme a protocolo invitaron a los representantes del cuerpo diplomático acreditados en Nicaragua a asistir al inicio del período legislativo 2023.

“Hay unos que tienen tal rabieta que dijeron: ‘no, no vamos hasta que hagan lo que nosotros queremos. No vamos’, nos dijo, por ejemplo, el representante del Gobierno de Canadá”, puntualizó.

En respuesta, el caudillo pidió a los canadienses ocuparse de los problemas internos que ocurren en su país, y “que no se sigan cometiendo crímenes horrendos, como los que han cometido en Canadá contra la población indígena”.

Continuó acusando a Canadá de ser un país “completamente gobernado por colonialistas” y que a la vez son colonias del “gran imperio”, o sea, Canadá es colonia de los Estados Unidos, dijo.

Además, mencionó el caso de “otro representante”, que simplemente se excusó, sin precisar a quién se refiere, pero todo apunta a que se trata del embajador de los Estados Unidos en Managua, Kevin Sullivan.