Unión Europea declara “persona no grata” a embajadora de los Ortega-Murillo

El organismo europeo responde a la expulsión de su embajadora, Bettina Muscheidt, a finales de septiembre, de la misma manera: declarando “no grata” a la embajadora del régimen Ortega-Murillo ante la Unión Europea. “La UE permanece abierta al diálogo con Nicaragua, siempre que este diálogo se lleve a cabo de manera respetuosa”, señala el bloque comunitario, luego de que el caudillo sandinista también rompió relaciones con el Reino de los Países Bajos y rechazó nuevamente al embajador propuesto por Estados Unidos

Zoila Yanira Müller Goff, jefa de la Misión de la República de Nicaragua ante la Unión Europea, junto a Omar Razzak, embajador de Maldivas en Bélgica. Foto vía Twitter: @MDVinBelgium

El Consejo de la Unión Europea declaró este lunes de 10 de octubre “persona no grata” a la embajadora nicaragüense ante el organismo europeo, Zoila Yanira Müller Goff, como una “respuesta recíproca” a la decisión del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo con la embajadora en Nicaragua, Bettina Muscheidt, quien fue expulsada a finales de septiembre.

La iniciativa de la declaración de la Unión Europea fue impulsada por la Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. La UE consideró “injustificada” la decisión de Nicaragua de expulsar a la embajadora Muscheidt. “La UE reafirma su continuo compromiso con el pueblo nicaragüense y con la defensa de la democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos. La actual crisis política en Nicaragua debe resolverse a través de un diálogo genuino entre el gobierno y la oposición. La UE permanece abierta al diálogo con Nicaragua, siempre que este diálogo se lleve a cabo de manera respetuosa”, señaló el comunicado. 

El pasado 30 de septiembre, la Cancillería de Nicaragua rompió relaciones con el Reino de los Países Bajos por su reiterada posición “injerencista, intervencionista y neocolonialista”. Una arremetida contra los europeos que se sumó al rechazo del régimen al embajador de Estados Unidos ratificado por el Senado de Estados Unidos. 

La Cancillería nicaragüense emitió un comunicado en el que señaló que el Reino de los Países Bajos ofendió a los nicaragüenses con supuestas amenazas y suspensión de obras como hospitales para comunidades originarias y afrodescendientes. Esa ofensiva permanente, “nada diplomática y violatoria de la Convención de Viena”, añadió la Cancillería, “nos obliga a tomar esta medida que defendemos con el honor, la dignidad y el espíritu soberano que nos caracteriza”. “Repudiamos y condenamos los agravios y crímenes de esa Europa colonialista y neocolonialista, frente a países codiciados y agredidos como el nuestro”, detalló la Cancillería.

El ministro de relaciones exteriores de Países Bajos respondió que “Holanda deplora decisión desproporcionada de Nicaragua de romper relaciones diplomáticas. Por supuesto, hablamos sobre las violaciones de los derechos humanos y el deterioro de la democracia cuando hay razones para hacerlo. Pero una conversación al respecto siempre es mejor que cortar lazos”.

El diplomático añadió que otros países también están notando una dificultad para mantener un diálogo con el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. “Por lo tanto, estamos discutiendo los próximos pasos con la Unión Europea”, dijo el funcionario sin precisar qué acciones van a empujar en contra de la administración sandinista.

Pocas opciones le quedan a comunidad internacional

Foto: tomada de presidencia.

Analistas consultados por DIVERGENTES consideraron que la estrategia de Ortega y Murillo con estas ruptura es llevar las relaciones diplomáticas a un punto en el que solamente el uso de la fuerza las solucione, algo que a su criterio no está en la agenda de la comunidad internacional. “Lo que ha hecho es llevar a la comunidad internacional al borde del abismo y le queda nada más dos tipos de opciones: un cierre total económico que colapse el país y sentarse a esperar a ver qué pasa, porque no es muy predecible el uso de la fuerza”, planteó Eliseo Núñez, analista político.

Además de enfrentar a los europeos, Ortega reiteró su rechazo a la ratificación de Hugo Rodríguez como embajador de Estados Unidos en Nicaragua. Ortega expresó que habían dado el visto bueno a la solicitud de plácet, sin embargo, después de las declaraciones que hizo el diplomático el pasado 28 de julio ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, no iba a permitir que ejerciera sus funciones en el país.

La cámara alta ratificó “por voto de voz” a los nominados del presidente Biden para servir como embajadores en Belice, Kirguistán, Nicaragua y Panamá. En el caso de Rodríguez, había sido postulado en mayo pasado en sustitución al actual embajador de Washington en Managua, Kevin Sullivan.