En fotos 馃摲 | As铆 muri贸 la competencia electoral en Nicaragua

DIVERGENTES hace una recopilaci贸n de archivos fotogr谩ficos hist贸ricos que muestran c贸mo la democracia nicarag眉ense ha sufrido una brutal involuci贸n a trav茅s de las campa帽as electorales. Desde 2006, cuando hab铆a contendientes pese a los venideros fraudes electorales, hasta este 2021, cuando Ortega y Murillo se perpet煤an en el poder a punta de terror y c谩rcel.


A solo horas de que se lleven a cabo unos comicios electorales sin competencia y sin parang贸n en Nicaragua, en medio de una pandemia mundial, con un estado policial de facto y el encarcelamiento de 7 de los precandidatos a la presidencia, los partidos pol铆ticos de papel que decidieron prestarse al juego de los Ortega-Murillo desarrollaron un simulacro de campa帽a electoral que s贸lo ha servido como reflejo de una democracia muerta. A partir de una recopilaci贸n de archivos fotogr谩ficos hist贸ricos, DIVERGENTES te muestra c贸mo ha sido la involuci贸n pol铆tica y democr谩tica bajo la dictadura Ortega-Murillo. 

2006: El g茅nesis de la dictadura

En 2006, cuando Daniel Ortega no era m谩s que un competidor que ten铆a bajo su manga el pacto con Arnoldo Alem谩n, la masividad era notable en los actos de campa帽a que realizaban los candidatos, con giras a los barrios y los departamentos claves. Las calles se llenaban de murales, gigantograf铆as y afiches alusivos a la campa帽a electoral de cada partido.

La Alianza Liberal Nicarag眉ense (ALN), con su candidato Eduardo Montealegre, representaron la segunda fuerza pol铆tica en los resultados finales, con un 29% del electorado, ya que el 8% restante de los votos nunca fue revelado por el Consejo Supremo Electoral (CSE).

En ese entonces, Ortega acompa帽aba su f贸rmula electoral con Jaime Morales Carazo. Sin embargo, su campa帽a la realiz贸 siempre con Rosario Murillo.

Las campa帽as partidarias se concentraban principalmente en las calles, los barrios y las plazas. El contacto con la poblaci贸n era la principal estrategia que retomaban los pol铆ticos para promover el voto, en especial el caudillo sandinista. Algo que no sucede en la actualidad, cuando todos los actos son televisados.

Jos茅 Rizo, candidato del PLC, durante un acto pol铆tico en la Plaza de la Fe. Foto Archivo EFE / Mario L贸pez.

En este a帽o, uno de los candidatos que se perfilaba como el gran competidor de la f贸rmula Ortega – Morales, Herty Lewites, muri贸 sospechosamente cuatro meses antes de los comicios. A pesar de no poder ejecutar por completo su campa帽a pol铆tica, su rostro no dejaba de aparecer en las concentraciones de Edmundo Jarqu铆n, candidato que le sustituy贸 con el cantante Carlos Mej铆a Godoy como su f贸rmula.

2011: La campa帽a de la reelecci贸n

Este a帽o, la campa帽a tuvo otro matiz: Ortega iba en b煤squeda de su primera reelecci贸n y la oposici贸n protestaba por su descontento con la falta de transparencia y legitimidad del proceso.

El caudillo sandinista ya no ten铆a tantos ba帽os de masa como antes, desde el poder, su campa帽a se mantuvo a trav茅s de sus medios de comunicaci贸n. Producciones musicales, videoclips y eventos televisivos.

Por otro lado, la oposici贸n no pod铆a permitirse esos lujos, las visitas a los barrios y a los departamentos se mantuvieron durante el a帽o electoral, cuando exist铆a competencia.  

El principal candidato de la oposici贸n era el empresario Fabio Gadea Mantilla, quien corr铆a por el Partido Liberal Independiente, y se mantuvo como segunda fuerza, tanto en las encuestas como en los resultados finales, a pesar de que muchas de sus concentraciones intentaban ser boicoteadas por turbas del FSLN.

Los otros candidatos que compet铆an con Ortega realizaron sus campa帽as sin tantos obst谩culos, y concentrados en limpiar infructuosamente su imagen de denuncias de corrupci贸n, como fue el caso del expresidente y en ese momento candidato por el PLC, Arnoldo Alem谩n, junto a su compa帽ero de f贸rmula Francisco Aguirre Sacasa, qui茅n actualmente se encuentra encarcelado por el r茅gimen.

2016: Murillo da un paso al frente

En una democracia ya debilitada, con una reforma constitucional que habilitaba la reelecci贸n indefinida de Ortega, la campa帽a electoral de 2016 ya empezaba a pasar desapercibida. Muchos partidos pol铆ticos ya se encontraban en alianzas colaboracionistas con Ortega, y el manejo oficial de las fuerzas p煤blicas y turbas afines al partido FSLN, marcaban pauta en las calles.

Los mares de gente no se observaban m谩s, ahora el recurso m谩s utilizado eran las caravanas de veh铆culos, encabezadas por un candidato quien desde la tina de un cami贸n o camioneta saludaban a algunos partidarios que sal铆an de sus casas.

Los salones de hoteles tambi茅n empezaban a ser alternativas de escenarios de campa帽a. Durante convenciones partidarias, o actos con p煤blico reducido por la represi贸n incipiente, los pol铆ticos desarrollaban su campa帽a.

Daniel Ortega se manten铆a en el poder, con una reforma a la Constituci贸n hab铆a preparado el panorama para reelegirse por tercera vez.聽

Al igual que la campa帽a anterior, sus apariciones con sus seguidores se hab铆an limitado a celebraciones partidarias como el 19 de julio o aprovechaba alguno que otro acto oficial. Sin embargo, la campa帽a de este a帽o se centraba m谩s en su compa帽era de f贸rmula, su esposa Rosario Murillo.

2021: Una campa帽a sin competencia

Este a帽o, el escenario preelectoral, fue casi orquestado y ausente. En un estado de sitio policial, con el control casi total de las calles, peque帽os grupos de seguidores de los partidos zancudos se encargaron de empapelar la ciudad con publicidad electoral para simular un proceso competitivo.

El candidato zancudo a la presidencia del partido Camino Cristiano nicaraguense (CCN), Guillermo Osorno. EFE/ Jorge Torres

Las calles se llenaron de peque帽os afiches, pero pasaban completamente desapercibidos por los transe煤ntes. En unos comicios sin precedente de cero competencia, toda publicidad estaba de m谩s, a pesar de ello, los candidatos insist铆an en sus peque帽os actos, ser quienes le har铆an competencia al r茅gimen. 

Ortega por su parte, no se esmer贸 ni en realizar un acto televisado como cierre de campa帽a, en las calles tampoco se perfil贸 su publicidad ni la de Rosario Murillo, a quien nombr贸 como co-presidenta en un acto oficial. 

Fueron las instituciones, en sus edificios, las encargadas de rendir odas al mandatario con los lemas gubernamentales, pero nada nuevo para el a帽o electoral.

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