Joaquín Vargas Zamora admite que la dictadura Ortega-Murillo le dio la casa que confiscó a su papá, el preso político desterrado Óscar René Vargas

Uno de los mejores amigos de Juan Carlos Ortega Murillo, “El Morning”, asegura que obtuvo la casa confiscada en 2023 a su padre, el sociólogo Óscar René Vargas, mediante un “instrumento legal”, tras un “llamado público” de la Procuraduría General de la República. Al solicitar que compartiera el documento del supuesto traspaso, evadió mostrarlo y amenazó con demandar al periodista. La escritura en poder de DIVERGENTES prueba que la casa es propiedad, desde 1985, del opositor desnacionalizado

El restaurante El Chamol Pinolero funciona en la casa confiscada al opositor Óscar René Vargas por la dictadura Ortega-Murillo. El inmueble fue otorgado a Joaquín Vargas Zamora.

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Joaquín Vargas Zamora, mejor conocido como “El Morning” en el ecosistema de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, admitió este miércoles que las autoridades del régimen copresidencial le entregaron la casa confiscada a su padre, el sociólogo en el exilio Óscar René Vargas. La entrega se hizo mediante un supuesto “instrumento legal” girado por la Procuraduría General de la República (PGR), tras un “llamado público”, un proceso del que no logramos obtener registro alguno. 

Después de que DIVERGENTES reveló que en la casa robada al opositor en Los Robles, Managua, ahora funciona un restaurante llamado El Chamol Pinolero, Vargas Zamora reaccionó de forma virulenta en su cuenta de Facebook: atacó a su padre y acusó a este medio de “mentir”. En la carta dirigida a Óscar René Vargas, opositor desnacionalizado, Vargas Zamora negó en todo momento que su padre haya sido expropiado, pero reconoció que él está “en potestad de esa casa”.

“El Gobierno de Nicaragua, y el liderazgo de nuestra revolución no te expropió, ni te robó nada. Yo no entré a una casa ajena como invasor. Yo entré a mi casa con mis llaves (…) Estoy en potestad de esa casa porque esa casa pertenece a la historia de mi familia, y hoy la defiendo como tal”, alegó Vargas Zamora, uno de los mejores (y pocos) amigos de Juan Carlos Ortega Murillo y con quien integra el “Movimiento 4 de Mayo”, un efímero movimiento político sandinista encabezado por el hijo de los copresidentes. 

Vargas Zamora es hijo de la poeta Daisy Zamora y del sociólogo Óscar René Vargas, con quien mantiene una pugna familiar y política y a quien llama “padre traidor”. 

Preparando recomendación…

Luego de que Vargas Zamora admitiera públicamente estar en “potestad” de la vivienda confiscada al opositor, DIVERGENTES lo contactó para preguntarle bajo qué instrumento legal mantiene la casa ubicada en Colonial Los Robles. La pregunta no fue planteada de manera retórica: este medio de comunicación tiene en su poder la escritura pública de la vivienda.

En el documento consta que Óscar René Vargas compró la casa el 14 de marzo de 1985 a las hermanas Rita Argüello Aguilar y Aurora Argüello de Palma, por 250 000 córdobas, mediante la escritura pública número 13 de compra-venta. La propiedad quedó inscrita a su nombre en el Registro Público de Managua. Dos años después, la entonces Procuraduría General de Justicia certificó que el inmueble no estaba afectado por ningún decreto confiscatorio de aquella época. 

En otras palabras, la escritura pública da fe de que la casa en Los Robles es propiedad de Óscar René Vargas, quien fue uno de los 222 presos políticos que los copresidentes desterraron a Estados Unidos. Luego, fue despojado de su nacionalidad y sus bienes fueron confiscados. El opositor dijo a DIVERGENTES que su casa fue ocupada y parcialmente demolida entre mayo y junio de 2023. 

Sin embargo, no sabía a quién había sido adjudicada hasta este primero de julio, cuando leyó la carta de Vargas Zamora en Facebook y se enteró de que “el piñatero de mi casa es un hijo”, dijo el sociólogo, usando un término que hace referencia a la masiva apropiación de inmuebles que entre los años ochenta y noventa se conoció popularmente como la Piñata. “¡Qué triste!”, lamentó.  

Joaquín Vargas Zamora admite que la dictadura Ortega-Murillo le dio la casa que confiscó a su papá, el preso político desterrado Óscar René Vargas
Joaquín Vargas Zamora (círculo) es amigo de Juan Carlos Ortega-Murillo. Foto tomada de redes sociales.

Vargas Zamora respondió vía Facebook las preguntas de DIVERGENTES, después de su primera reacción a nuestro artículo. En su respuesta insiste en que su padre no fue confiscado, ni él “ha robado nada”, pero menciona un supuesto proceso público abierto por la PGR para que “terceros que estuvieran en uso, goce, arriendo, usufructo u otra situación similar respecto de inmuebles decomisados se presentaran a formalizar su estatus ocupacional”.

Sin embargo, no hay registro público de ese supuesto llamado de la PGR para que terceros, en especial familiares, reclamaran las casas confiscadas a los opositores, tal como menciona Vargas Zamora. Lo único documentado es que, después de las primeras confiscaciones de bienes en 2023, la PGR ofreció a los inquilinos de esas viviendas quedarse en ellas a cambio de un canon de arriendo de 550 dólares mensuales.

Vargas Zamora evadió mostrar a DIVERGENTES la documentación sobre el presunto proceso de traspaso hecho por la PGR. En cambio, respondió con una amenaza a este periodista. “Tengo todo… pero eso se verá cuando te esté demandando por injurias y calumnias… pues… ¿cuándo regreses… no?”, escribió en alusión al exilio.  

Volviendo a la argumentación de Vargas Zamora, sostiene que se presentó a “la vía correspondiente”, es decir, la PGR, a reclamar el inmueble. “Planteé mi caso: esa es mi casa. Ahí nací, ahí crecí, ahí viví. Ahí transcurrió mi vida familiar. Tenía llaves de toda la vida. Tenía acceso legítimo. Tengo bajo mi resguardo documentación relativa a esa propiedad, tanto actual como histórica. Y cuando vi que la casa estaba siendo deteriorada y desvalijada por personas que no fueron puestas por mí, sino que habían sido dejadas ahí por mi padre, tomé potestad física del inmueble para protegerlo”.

Cuando DIVERGENTES le señaló que tiene en su poder la escritura que da fe de que el inmueble es propiedad del sociólogo en el destierro, Vargas Zamora respondió desestimando el documento legal. “Una escritura antigua demuestra un punto de partida, no toda la historia jurídica posterior”, aseguró.

Y la historia jurídica posterior, según “El Morning”, es la siguiente: primero reconoce que “Óscar René Vargas fue detenido, declarado traidor a la patria, desnacionalizado y quedó sujeto a las consecuencias jurídicas derivadas de ese proceso”. Es decir, fue confiscado. Un abogado consultado bajo condición de anonimato por razones de seguridad, lo explica de la siguiente manera: “En esa frase se reconoce la confiscación de la vivienda, sin importar qué figura legal haya usado después la PGR para entregarle la ‘potestad’ a Vargas Zamora”.

Un “bien decomisado” no se puede reclamar por ser familia

La casa de Óscar René Vargas fue demolida y remodelada para dar cabida el restaurante El Chamol Pinolero. En este video tomado de las redes sociales del restaurante se muestra el cambio de la propiedad.

Las confiscaciones son una de las principales armas represivas del régimen copresidencial. Ante las críticas y el temor que generan en el clima de inversión, Ortega y Murillo ajustaron sus leyes para dar apariencia legal al despojo y adoptaron otro término: “decomiso”. La Constitución prohíbe expresamente confiscar, pero con esa figura el régimen sandinista se quedó con los bienes de los desterrados y desnacionalizados, mediante sentencias por “traición a la patria”. 

“Condenas políticas, pero sentencias firmes al fin”, explica el abogado consultado por DIVERGENTES. “La secuencia que ellos (régimen Ortega-Murillo) han seguido revela el método: primero confiscaron de facto, después lo volvieron ley. Con la reforma al Código Penal aprobada en septiembre de 2024, el régimen puede juzgar en ausencia a cualquier nicaragüense en el exilio y decomisarle sus bienes. Confiscar, pero con otro nombre”, insiste el jurista.

Y es esa firmeza de la sentencia, señala el abogado, la que desarma el reclamo de Vargas Zamora incluso dentro de la lógica del régimen… “un decomiso traspasa el bien al Estado, no a la familia del condenado”. En otras palabras, dice, que si la casa de Los Robles fue “decomisada” por la sentencia contra Óscar René Vargas, dejó de ser un bien familiar hasta en los papeles del propio régimen, porque se volvió propiedad estatal. 

“El decomiso no es una herencia”, resume el abogado. “Nadie puede reclamar el inmueble alegando que ahí creció o que tenía llaves. Así funciona incluso con los bienes decomisados al narcotráfico y al crimen organizado bajo la Ley 735: todo pasa al Estado, y la familia de un condenado no puede presentarse a reclamar la finca solo por ser familia. Que la PGR le haya entregado la casa al hijo del confiscado no formaliza ningún derecho: confirma que el régimen decide, a discreción y en secreto, quién ocupa lo que roba”, insistió.

Pero “El Morning” insiste en negar “categóricamente” que esa casa “me haya sido entregada como premio político, como confiscación dirigida, como favor de autoridad o como operación oscura. Eso es falso”. Luego reconoció que los dueños de El Chamol Pinolero, el restaurante que funciona en la casa confiscada, son “sus inquilinos”. 

Ni con la ley de la Piñata tiene cabida

Joaquín Vargas Zamora admite que la dictadura Ortega-Murillo le dio la casa que confiscó a su papá, el preso político desterrado Óscar René Vargas
Joaquín Vargas Zamora en una foto de sus redes sociales.

Ni siquiera el precedente más citado de la piñata sandinista ampara a Vargas Zamora. La Ley 85, aprobada en la transición de 1990 y conocida como la “ley de la Piñata”, legalizó las viviendas en manos del Estado, muchas confiscadas previamente a opositores, a favor de quienes las estuvieran habitando. 

Es la misma lógica del supuesto proceso que “El Morning” dice haber usado ante la PGR para “formalizar su estatus ocupacional”. Pero con dos diferencias: la Piñata de 1990 fue una ley pública, votada y publicada; del “llamado” que él invoca, en cambio, no hay registro, y no se conoce a ningún otro familiar de opositor confiscado que lo haya utilizado. Hasta ahora, el único beneficiario conocido de esa vía es él.

Pero, para Óscar René Vargas, el confiscado, su hijo ni siquiera puede aferrarse al argumento de la habitabilidad. El sociólogo afirmó que “El Morning” no vivía en la casa de Los Robles desde 1996. Algo que él mismo admite en su respuesta a DIVERGENTES, cuando menciona que tomó “potestad física” del inmueble porque ahí vivían personas “dejadas ahí por mi padre”, no él. 

El caso de la casa de Óscar René Vargas se inscribe en una nueva etapa de las confiscaciones. A partir de 2023, los inmuebles arrebatados a opositores pasaron primero a manos de instituciones estatales como el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), el Instituto Tecnológico Nacional (Inatec) o el Ministerio de Salud. Pero en los últimos meses el régimen cambió el método: ahora los vende, los alquila o los cede a particulares leales a los copresidentes. 

El Observatorio Pro Transparencia y Anticorrupción (OPTA) documentó en su informe de 2024 la confiscación consumada de 135 propiedades pertenecientes a opositores, organizaciones no gubernamentales y medios de comunicación, valoradas en 250 millones de dólares. La cifra, advertía el propio documento, era apenas “la punta del iceberg”: la opacidad institucional y el temor de las víctimas a denunciar impiden conocer el verdadero alcance del despojo.

A continuación dejamos el intercambio íntegro que DIVERGENTES tuvo con Vargas Zamora en Facebook: 
Joaquín Vargas Zamora admite que la dictadura Ortega-Murillo le dio la casa que confiscó a su papá, el preso político desterrado Óscar René Vargas

Nosotros contestamos lo siguiente: 

Debido a la persecución de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra los periodistas, es imposible concertar una entrevista con vos, de forma presencial, en Nicaragua.

De todos modos, te dejo las preguntas que tenemos para vos, después de leer tu reacción.

1. ¿Podrías aclarar bajo qué instrumento legal aseguras que “estás en potestad” de la casa número 222 en Colonial Los Robles?
2. Tengo en mi poder la escritura pública número 13 de compra y venta de la vivienda, la cual da fe que el comprador y propietario de la casa es Óscar René Vargas. ¿Qué respondes sobre eso, tomando en cuenta que alegas potestad sobre el inmueble?
3. ¿Qué relación tenés con el comercio “El Chamol Pinolero” que opera en una casa que ha sido confiscada, según Óscar René Vargas?

Si puede contestar por esta vía, te agradecería.

La respuesta íntegra de Vargas Zamora. La puede consultar en este enlace.

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Su respuesta cuando le solicitamos documentos del supuesto traspaso de la PGR

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