Walter y Marcos, los presos electorales que ya cumplen 90 días en el Chipote

Walter Gómez y Marcos Fletes son dos extrabajadores de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro que se encuentran detenidos desde hace más de 80 días por la investigación por supuesto lavado de dinero en contra de la organización que presidía la aspirante a la presidencia Cristiana Chamorro Barrios. Este 26 de agosto se les vence el plazo de 90 días que les aplicó el régimen, por lo que sus familiares esperan que “los dejen libres de todo cargo”, ya que los consideran “infundados”.

Walter Gómez y Marcos Fletes, dos extrabajadores de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, apresados por el régimen Ortega-Murillo | Divergentes.

María Céspedes va tres veces al día a las instalaciones de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) para intentar entregar alimentos a su esposo Walter Gómez, quien se encuentra detenido desde el pasado 28 de mayo por una investigación por supuesto lavado de dinero en contra de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, de la cual era el financiero. 

Durante los 10 primeros días, las autoridades de la DAJ, conocido como el Chipote, permitieron que Céspedes entregara alimentos a su esposo. A partir de entonces, solo le reciben líquidos. Nada de alimentos sólidos. Su hijo menor de 12 años de edad siempre le pregunta a su mamá qué le recibieron. Si ella le contesta que solo le permitieron entregar agua, el niño baja la cabeza y regresa a su cuarto. En cambio, si ella le dice que le aceptaron un juguito y un paquete de galletas para su papá, él se pone contento. Son las pequeñas alegrías que tiene esta familia en los más de 80 días que Gómez lleva detenido. 

Walter Gómez y Marcos Fletes fueron los dos extrabajadores de la Fundación Violeta que se convirtieron en los primeros en ser encarcelados el 28 de mayo, a menos de seis meses de las elecciones presidenciales en Nicaragua. 

Desde entonces, la Policía ha arrestado a 34 personas, entre ellas, precandidatos presidenciales, periodistas, líderes de oposición, analistas políticos, empresarios, estudiantes y defensores de derechos humanos. Entre las detenidas está la expresidenta de la Fundación Violeta y aspirante presidencial, Cristiana Chamorro, quien se encuentra bajo arresto domiciliario desde el dos de junio. Un día antes, el primero de junio, se presentó una acusación formal en contra de Chamorro en los tribunales de Managua por “gestión abusiva, falsedad ideológica, ambos en concurso real con lavado de dinero, bienes y activos”. Fue la única acusada, y su caso se encuentra suspendido mientras se desarrolla la investigación. 

En tanto, a Gómez y Fletes les aplicaron una nueva ley que permite detenerlos durante 90 días, una normativa que han aplicado a casi todos los detenidos en este período electoral. Sin embargo, este plazo de retención para ellos expira este jueves 26 agosto, y, ante la falta de obtención de pruebas para abrir una causa judicial, sus familiares esperan que “los dejen libres de todo cargo”. 

María Céspedes, esposa de Gómez, dijo a DIVERGENTES que tiene incertidumbre por lo que vaya a pasar el próximo 26 de agosto, día que se vence el plazo de detención de su esposo, pero que lo deben liberar porque “es una investigación falsa, basada en mentiras, en la que nunca van a hallar pruebas”. 

Caso de Cristiana Chamorro “está en pausa”

Una fuente que conoce el caso de Cristiana Chamorro dijo que de momento se encuentra suspendido. Intentamos localizar a su abogada Orietta Benavides, pero no respondió a nuestras llamadas. En una entrevista del 2 de julio, cuando se cumplía un mes de la detención, la abogada defensora dijo al diario LA PRENSA que Chamorro continuaba con la misma situación jurídica y “el proceso suspendido”. 

La jurista dijo que solo una vez, el 8 de junio, pudo hablar con Chamorro pero por un período corto de tiempo, una media hora aproximadamente. Benavides dijo que no había tenido acceso al expediente ni a conocer la acusación formulada por el Ministerio Público. 

Pedro Joaquín Chamorro, hermano mayor de Cristiana, fue arrestado el 25 de junio, bajo la Ley 1055 de “traición a la patria”. Sin embargo, días antes que lo arrestaran dijo a la cadena Univision que su hermana “está en una condición bien tratada, dignamente en su casa”. Agregó que “el gobierno ha permitido la visita de sus dos hijos” y en ocasiones las de sus hermanos: Claudia Lucía y él. Sobre la detención domiciliaria dijo que ella está dentro de su casa, sin poder salir, y en las afueras de su residencia está rodeada de policías. 

“Lo agarraron porque querían inhibir a Cristiana”

María Céspedes (i), esposa de Walter Gómez, exfuncionario de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro (FVBCH) detenido desde el 28 de mayo, y Ana Lucía Álvarez (c), hermana de Tamara Dávila y sobrina de Ana Margarita Vijil, detenidas entre el 12 y el 13 de junio, se presentan hoy a la sede de la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía Naciona. EFE | Jorge Torres

Desde que María Céspedes y Walter Gómez se conocieron en el colegio Loyola de Managua, no se habían separado. 35 años juntos. Siete años de novios y 28 de casados. Si él estudiaba en otro país o si salía a un viaje fuera de la capital, la llamaba todos los días. “Nunca habíamos estado tanto tiempo incomunicados como ahora. Y es duro, es duro no saber cómo está: si está comiendo, si está durmiendo, si me lo están interrogando, si me lo están golpeando, es dura la incertidumbre”, dijo Céspedes. 

Ella lo conoce tan bien que, aunque no lo ha visto en más de ochenta días, sabe que la alergia en su piel debe estar mal. Gómez padece de una enfermedad en la piel que empeora con el estrés, y por eso Céspedes entregó un medicamento en el Chipote para que lo tomara. El frasco le dura apenas un día cuando tiene un brote alérgico. Sin embargo, en la DAJ no le han aceptado otro frasco porque le dicen que “todavía tiene”.

La familia de Gómez y Céspedes vivió en incertidumbre desde un mes antes del arresto. Ante las amenazas de paramilitares, María decidió cerrar un emprendimiento que había iniciado en su casa. También sufrieron asedio durante 15 días. Ahora, ella es la que le ha tocado pagar los gastos de la casa, y además dos mil córdobas semanales en combustibles para poder entregar los tres tiempos de alimentos-líquidos- a Gómez en el Chipote.

 “Walter (Gómez) nunca se iba a prestar a algo ilícito. Yo no miro que tenga fundamento, es infundado. Es un invento”, dijo Céspedes, quien agregó que su esposo es economista, contador y tiene varios estudios de posgrados, como por ejemplo, en gestión de oenegés. “Todo este caso es político. A él lo agarraron porque era el financiero de la Fundación (Violeta), porque quería inhibir a Cristiana Chamorro. Por eso inventaron lo del lavado de dinero”, agregó Céspedes. 

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