“Está en extrema delgadez”: esposa del preso político Walter Gómez alerta sobre deterioro de su salud

El extrabajador de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro ha perdido más de 60 libras de peso, por lo que sus familiares se encuentran preocupados por su estado de salud. Walter tiene 14 de meses de estar en El Chipote. Actualmente su familia denuncia que se encuentra en una celda donde permanece en total oscuridad todo el día; solo lo sacan a tomar sol diez minutos una vez a la semana


El preso político, Walter Gómez, ha bajado 60 libras de peso desde que fue capturado, sin una orden de arresto, el 28 de mayo de 2021. Walter fue sacado de su casa, esposado, frente a su esposa e hijo de 12 años. En marzo de este año fue condenado a 13 años de cárcel por supuesto lavado de dinero, gestión abusiva, falsedad ideológica y apropiación indebida, en un juicio plagado de irregularidades.  

Walter Gómez, de 55 años de edad, es un extrabajador de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro (FVBCh), la organización que dirigía Cristiana Chamorro Barrios, hija de la expresidenta, Violeta Barrios de Chamorro, y la aspirante a la presidencia más popular, según las encuestas realizadas hasta entonces. Cristiana fue arrestada días después, y condenada a ocho años de prisión. En la Fundación, Gómez se desempeñó como administrador financiero. Según su esposa, María Consuelo Céspedes, “es un hombre íntegro, de principios cristianos, un gran esposo, y padre amoroso. Un ser humano excepcional”. 

Walter junto a Marcos Fletes fueron los primeros en ser encarcelados el 28 de mayo, a menos de seis meses de las elecciones presidenciales en Nicaragua. Con ellos el régimen estrenó la Ley que permite detener a las personas durante 90 días, una normativa que ha aplicado a casi todos los presos políticos desde entonces.

“Preocupados por extrema delgadez”

Los familiares alertan que Gómez está en una celda donde permanece en total oscuridad todo el día, solo lo sacan a tomar sol diez minutos una vez a la semana. “Solo permiten que le llevemos tres botellas de agua, tres jugos, los siete días de la semana”, refiere Céspedes. “Hoy, nosotros, como familia, nos sentimos sumamente preocupados por su acelerada pérdida de peso y extrema delgadez”, añadió la familia en un comunicado. “Nos preocupa los posibles daños físicos y psicológicos que estas condiciones pueden acarrear”. 

Walter pesaba 210 libras al momento de su captura; hoy pesa aproximadamente 150 libras. Padece de una enfermedad en la piel que empeora con el estrés. La familia divulgó un contraste de una foto de Walter antes de su captura y un retrato hablado de cómo se encuentra ahora para mostrar el deterioro en la salud y apariencia física del extrabajador de la FVBCh. 

Por esa razón, los familiares piden la libertad inmediata de Walter; que cese la incomunicación y aislamiento; que les permitan llevarle paquetería; entregarle colchonetas nuevas y sábanas, pues duerme, al igual que los demás presos políticos, sobre camas de concretos, en celdas insalubres y húmedas. Otras de las peticiones de la familia es un calendario regular de visitas y que su hijo de 12 años lo pueda ver; además de que dejen entregar material de lectura y escritura como la Biblia, libros y cartas. 

En una entrevista con DIVERGENTES, María Céspedes dijo que su esposo es economista, contador y tiene varios estudios de posgrados, como por ejemplo, en gestión de oenegés. “Todo este caso es político. A él lo agarraron porque era el financiero de la Fundación (Violeta), porque querían inhibir a Cristiana Chamorro. Por eso inventaron lo del lavado de dinero”, agregó Céspedes. 

María Céspedes (i), esposa de Walter Gómez, exfuncionario de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro (FVBCh) detenido desde el 28 de mayo de 2021. Archivo. EFE/ Jorge Torres

En los últimos días se han presentado retratos hablados de otros presos políticos: Félix Maradiaga, Juan Lorenzo Holmann, Juan Sebastián Chamorro y Tamara Dávila, como respuesta a la falta de información sobre la salud de los apresados. La mayoría de presos políticos han cumplido más de un año de encarcelamiento bajo condiciones tachadas de “inhumanas” por sus familiares y organizaciones de derechos humanos. 

El único que ha sido presentado es Maradiaga, el cual se notaba que había perdido unas 60 libras de peso, según una estimación de sus familiares. “Si evalúas y comparás el estado previo de salud del paciente (Maradiaga) con el actual, es obvio que se ha deteriorado, sin duda”, explicó un médico internista consultado por DIVERGENTES. Sobre el estado físico de Maradiaga según las imágenes que mostraron los medios oficialistas, el médico señaló que muy probablemente el politólogo ya ha perdido sus depósitos de grasa y seguramente se encuentra en la segunda fase de desnutrición.

Según las denuncias de sus familiares, los presos políticos no son alimentados debidamente por las autoridades penitenciarias. A esto se suman las condiciones de precariedad higiénicas en las celdas, las limitaciones del ambiente, como la mala ventilación, las grandes concentraciones de humedad y los interrogatorios. Estas situaciones agravan más la salud de los presos políticos y pone en peligro la vida de varios de ellos que presentaban enfermedades crónicas antes de que fueran encarcelados.