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Gobierno argentino aclara: no enviará delegación a investidura de Ortega

El canciller argentino, Santiago Cafiero, participa en la reciente cumbre de cancilleres de la CELAC. EFE

El gobierno de Argentina no enviará una delegación para la ceremonia de juramentación de Daniel Ortega y Rosario Murillo este lunes 10 de enero, cuando ambos –él su cuarto mandato consecutivo y ella su segundo– inicien un nuevo período presidencial. 

Según publicó el diario Clarín, de Argentina, fuentes de Cancillería desmintieron a su embajador en Managua, Mateo Daniel Capitanich, quien el jueves confirmó al diario La Prensa que el gobierno de Alberto Fernández enviaría una delegación a la ceremonia del lunes. “Estamos a la espera de la confirmación de la persona que asistirá en representación de Argentina. Asistirá alguien del ámbito del gobierno, pero no podría confirmar quién sería la persona” dijo Capitanich al diario nicaragüense. 

La declaración del embajador argentino causó revuelo porque actualmente los mandatarios nicaragüenses atraviesan su peor momento de aislamiento internacional, después de casi cuatro años de crisis política en las que Ortega y Murillo fueron señalados de cometer crímenes de lesa humanidad por aplacar las protestas en su contra a sangre y fuego. Aunado a esto, la pareja en el poder se eligió para este nuevo mandato, el pasado siete de noviembre, en unos comicios en el que encarcelaron a más de 40 miembros de la oposición, entre ellos siete aspirantes presidenciales, y cancelaron la personería de tres partidos políticos. 

Los mandatarios se adjudicaron una victoria electoral con el 75% de los votos, mientras que el observatorio Urnas Abiertas arrojó que la abstención en estas elecciones fue del 81.5%. Los medios de comunicación constataron que la ciudadanía dio un portazo a “la farsa” con una abstención sin precedentes.

De modo que desde entonces más de 40 países han desconocido los resultados electorales, entre ellos Estados Unidos, la Unión Europea, Costa Rica, Chile, Perú, Uruguay, República Dominicana, Colombia y Panamá. Cinco días después de las elecciones, el 12 de noviembre, la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó una resolución que declaró ilegítimas las votaciones y urgió, mediante la última resolución del 8 de diciembre, la realización de nuevas elecciones en este país. Por tal motivo, la mayoría de los países del hemisferio occidental no asistirán a la investidura de Ortega y Murillo. 

En el acto de este lunes, previsto a realizarse en horas de la tarde, estarán representantes de Cuba, Venezuela, Belice, Honduras, China, Irán, Bolivia, Palestina, la República Árabe Saharaui, México, Rusia, India, Vietnam, Laos, Camboya, Corea del Norte, Angola, Siria, Turquía, Bielorrusia, Egipto, Malasia, y Yemen. Además, estará presente una delegación de la Secretaría del Alba y el exsecretario general del SICA y expresidente de Guatemala, Vinicio Cerezo.

Argentina fue uno de los 25 países que el 12 de noviembre pasado votó a favor de la resolución de la OEA. El régimen Ortega Murillo respondió que Argentina era un “instrumento del imperialismo”. Sin embargo, las declaraciones del embajador Capitanich el jueves suponían que hubo una negociación entre ambos países después que el canciller de Nicaragua, Denis Moncada, apoyó el viernes siete de enero que Argentina se instalará en la presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC). 

Las fuentes del diario Clarín, cercanas al canciller de Argentina, Santiago Cafiero, indicaron que Capitanich se había «confundido» o querido «decir otra cosa». El único representante argentino que va «es él», confirmaron al periódico argentino este sábado.

Según publica este medio, Capitanich es embajador de origen político, no es un  diplomático de carrera. Fue intendente de una localidad en su provincia y “quiso ir a Managua por su admiración al sandinismo”. Su sinceridad, o “su falta de experiencia sorprendieron el viernes al Gobierno”.

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