Ortega y Murillo estrechan alianzas con dictaduras que no aportan beneficios económicos a Nicaragua

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha estrechado relaciones diplomáticas con dictaduras y regímenes autoritarios, como Corea del Norte, Irán, Siria, entre otros en los últimos meses. Ante el aislamiento internacional, los mandatarios “buscan legitimarse con estas alianzas” que retan a Estados Unidos. Sin embargo, esta política exterior deja casi nulos beneficios financieros y comerciales al Estado nicaragüense. Además, ubica a Nicaragua en el eje totalitario que confronta a los países e instituciones occidentales con los que tiene sus intereses económicos más importantes

Ortega
Ilustración de Divergentes.

En sus dos últimas comparecencias públicas, Daniel Ortega ha dedicado todas sus energías a dejar clara su posición con respecto a su política exterior: defiende a ultranza a Rusia y su invasión en Ucrania, mientras culpa a Estados Unidos y otros países europeos de cometer “crímenes de lesa humanidad”. Para analistas consultados, el proceder del mandatario sandinista obedece más a intereses personales que a intereses económicos de la nación. 

Durante la celebración del 44 aniversario de la insurrección sandinista, el pasado 19 de julio, Ortega justificó por qué fue el único mandatario de 60 países que no firmó una resolución que condenó la invasión de Rusia a Ucrania durante la III Cumbre de la Unión Europea y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (UE-Celac). Ortega acusó a Estados Unidos de darles bombas a Ucrania para atacar a Rusia y le llamó “fascista” y “nazi” al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.

En su última aparición, el pasado 31 de julio, Ortega acusó a la OTAN (Organización del Atlántico Norte), conformada por Europa y Norteamérica, de encabezar esta “guerra de carácter mundial” para “apoderarse de Rusia”. El mandatario dijo que “los imperialistas de la tierra quieren instalarse como amos”. 

Las dos comparecencias se dan en el marco de un estrechamiento de relaciones con países autoritarios que los mandatarios han encabezado en los últimos meses. Además de Rusia, Ortega y Murillo se han acercado a Corea del Norte, Irán, Siria, Burkina Faso, además del restablecimiento de relaciones con China por el que tuvo que romper con Taiwán en 2021; y los ya históricos lazos con Cuba y Venezuela. 

Una revisión de DIVERGENTES a los principales motores de los ingresos económicos del país, consignados en las partidas de transferencias y donaciones del Presupuesto General de la República 2023, estadísticas de exportaciones y los países de procedencia de las remesas, arrojan que el aporte económico de este bloque de aliados en mínimo. Por ejemplo, cinco de estos países (Rusia, Venezuela, Cuba, China y Burkina Faso) representaron, en los primeros seis meses de este año, todos juntos apenas $26,591,144.5 millones en valor de exportaciones. En el mismo período, las exportaciones a Estados Unidos alcanzaron los $945,997,924.4 millones. Es decir, las exportaciones de todos los países autoritarios representan menos del 3 % en comparación con las exportaciones del país norteamericano.

Por otro lado, en la partida de Donaciones y Préstamos Externos por Origen del Presupuesto 2023, no aparece ninguno de estos países. Entre las donaciones, aparece Kuwait con una donación de $1.7 millones en concepto de mejoramientos de escuelas en distintas partes del país. Entre las entidades que otorgan préstamos se encuentran Exports-Imports Bank India con un monto de $7 millones para mantenimiento de un centro de salud y de un hospital, y existe otra partida del Fondo de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo para el Desarrollo Internacional con $10 millones y medio. Por su parte, entre el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, de los cuales Estados Unidos es socio mayoritario, se financia el presupuesto con más de $105 millones. Estas dos entidades, entregan cerca de $7 millones en concepto de donaciones.

Sobre el comportamiento de las remesas, el último informe publicado por el Banco Central de Nicaragua (BCN) el pasado 31 de julio, destacó que las remesas acumuladas sumaron $2,215 millones, un 58.6 % mayor a los recibidos en el mismo período del año pasado. En este rubro, las estadísticas son más transparentes: los principales países de origen de las remesas siguen siendo Estados Unidos (83.2 %), Costa Rica (6.6 %) y España (5.6 %). Entre estos tres países acumularon el 95.4 % del total de las remesas. 

Alianzas con dictaduras

Ortega y Murillo estrechan alianzas con dictaduras que no aportan beneficios económicos a Nicaragua
La pareja presidencial en el recibimiento con honores que le hicieron al presidente de Irán, Ebrahim Raisí. Foto tomada de Presidencia.

La semana pasada, Rosario Murillo anunció que abrirá una embajada en Corea del Norte, y que, por su parte, este país enviará un representante a Nicaragua. Aunque los sandinistas son aliados de Corea del Norte desde los años ochenta (relaciones que fueron suspendidas cuando perdieron el poder en 1990, y se retomaron en 2007), no se tenían representantes diplomáticos en ambos países. 

Otra relación que se ha celebrado con pompa es el acercamiento con Irán. A mediados de junio, los mandatarios recibieron “con honores” al presidente de Irán, Ebrahim Raisi. En diciembre de 2022, el canciller Denis Moncada Colindres realizó una visita a este país, se reunió con el presidente, a quien le dijo que “Nicaragua e Irán son amigos y hermanos”. Durante todo el año pasado, entre estos dos países se firmaron 14 acuerdos “para el fortalecimiento de relaciones bilaterales”, entre ellas, de cooperación farmacéutica y requisitos sanitarios para importación de carne vacuna. En la visita de Raisi a Nicaragua se firmaron tres memorándums de entendimiento en los cuales prevalecen las muestras de solidaridad mutua, pero no señalan grandes acciones para fortalecer la cooperación.

La semana pasada, Ortega y Murillo firmaron un acuerdo sobre “consultas políticas y un acuerdo de marco de cooperación” con el régimen de Burkina Faso, país que envió una representación al acto del 19 de julio. Cabe destacar que actualmente este país es gobernado por un régimen militar, el cual tiene al país sometido a grupos armados. 

A la par de esto, también designaron a Ramón Moncada Colindres como embajador de Nicaragua en Irán y Siria, dos países con un abierto enfrentamiento con Estados Unidos en los últimos años. Ramón es hermano del canciller, Denis Moncada Colindres. 

Ninguna ganancia de relación con China

Ortega y Murillo estrechan alianzas con dictaduras que no aportan beneficios económicos a Nicaragua
El vicecanciller chino Ma Zhaoxu y Laureano Ortega asisten a la ceremonia de firma del comunicado conjunto sobre la reanudación de las relaciones diplomáticas entre China y Nicaragua.

El pasado miércoles, el presidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Dante Mossi, dijo que los países centroamericanos no han obtenido ninguna ganancia significativa de su relación con China después de romper con Taiwán. Mossi dijo que se llevó a cabo una investigación, llamada Taiwán Paper, la cual demuestra la tesis de que ninguno de los ochos países, entre ellos Nicaragua, tienen ganancias significativas en cuanto a comercio o inversiones. 

Actualmente, el BCIE es uno de los grandes financistas del régimen Ortega-Murillo. En el presupuesto de 2023 aparecen asignados más de $308 millones. Cabe destacar que Taiwán es el mayor accionista del BCIE, y “su impacto en la región empequeñece cualquier impacto comercial de cualquier otro país de Asia”, según Mossi. 

Mossi argumentó que esta poca efectividad comercial con China se debe a que se encuentra demasiado lejos de Centroamérica y el tamaño de la región “no es tan atractivo para los mamuts de Asia”. 

Desesperación por reconocimiento internacional

Ortega y Murillo estrechan alianzas con dictaduras que no aportan beneficios económicos a Nicaragua
Fotografía cedida por Presidencia de Nicaragua, que muestra al ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov (d), mientras saluda a Rosario Murillo.

Si el aporte económico no es uno de los principales motivos para estrechar esas relaciones, ¿por qué el régimen Ortega-Murillo insiste en reactivarlas?  

El experto en relaciones internacionales, Pedro Fonseca, considera que esto sucede por dos razones. En primer lugar, Nicaragua a nivel diplomático se encuentra con la mitad del hemisferio occidental en su contra debido a los señalamientos por los abusos de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad desde 2018. La otra razón es “la búsqueda constante de legitimidad y de apoyo” que solamente puede encontrar con países que han cometido crímenes o irregularidades en términos de democracia y sistemas políticos similares a las del régimen de Nicaragua, dijo Fonseca. 

El analista e investigador, Tiziano Breda, expresó que este tipo de alianzas ocurren por intereses geopolíticos, por encima de los económicos. “Estos acuerdos con estos países sirven para mostrar reconocimiento a nivel político, es decir para aparentar cosas ante la opinión internacional”, dijo Breda. 

Para Fonseca, esta política exterior —con la que no se logra beneficios económicos ni políticos y que ubica a Nicaragua en contra de sus aliados financieros y comerciales— “comprueba que está siendo dirigida para los intereses personales de quienes gobiernan el país y no está siendo dirigida para el interés nacional”. 

El experto en relaciones internacionales dijo que con estos acuerdos el régimen Ortega-Murillo logra crear parafernalias, como la reciente visita del presidente de Irán. “Este show permite demostrarle a la comunidad internacional una especie de lazo y de unión entre países, que en el fondo no existe. Por lo tanto, eso legitima a los gobiernos, y aparentemente da indicios de que hay una relación estrecha cuando en realidad no sucede”, señaló Fonseca. 


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